De conformidad con el Artículo 1 de la Ley de Ingresos de la Federación para este año 2024, el Sector Público Presupuestal ocuparía ingresos por financiamientos por un total de $1,737 miles de millones de pesos, para completar los $9,066 mmp que necesita para sufragar en su totalidad el Presupuesto de Egresos de la Federación aprobado para este año.
Sin embargo, con cifras oficiales publicadas por la propia Secretaría de Hacienda, se revela que la deuda bruta total del sector público federal ya aumentó en $1,673.2 mmp al primer semestre del año, ya que su saldo se incrementa de $15,087.5 mmp reportado a diciembre del año pasado a un saldo de $16,760.7 mmp que se registra a junio de este año.
Es decir, en tan solo en seis meses, la Secretaría de Hacienda ya colocó nueva deuda, interna y externa, por el equivalente al 96.3% de la deuda anual que se les autorizó contratar, para efectos de financiar el faltante de ingresos propios y poder sufragar el Presupuesto de Egresos de la Federación, es decir, prácticamente ya agotó su techo de financiamiento, a nivel presupuestal, faltando seis meses para concluir el ejercicio anual.
Definitivamente una historia (o un cuento) MUY DIFERENTE a lo que incluye el reporte de las finanzas públicas al segundo trimestre del año, donde nos cuentan que todo marcha bien, y conforme a lo programado.
Ahora bien, pasando a analizar la deuda “neta” de la cual habla el ya referido reporte de las finanzas, del saldo total de la deuda bruta, no se han gastado unos $397.2 mmp, que aún permanecen en la Tesorería de la Federación, ya que en la definición de deuda neta que utiliza y reporta Hacienda, a la deuda contratada, (que es la bruta), le restan la disponibilidad de efectivo en la TESOFE, para determinar así la deuda “neta”, concepto que NO corresponde al de deuda “neta” contemplado en la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, ya que se define como la colocación de deuda bruta, menos las amortizaciones de la deuda, aunque ya es tradición que engañen al Congreso usando esta definición de deuda “neta” que no corresponde a la autorizada por el Congreso.
Sin embargo, de esos $397.2 mmp que se encuentran en disponibilidades en la chequera de la TESOFE al mes de Junio, se tiene que ya habían $222.9 mmp en disponibilidades, al inicio del año, por lo que se deduce que del total de recursos que se contrataron como nueva deuda “bruta”, $174.3 mmp pasaron a aumentar la chequera de la TESOFE, y NO SE GASTARON, por lo que se concluye que del total obtenido por más deuda, (neto del aumento en disponibilidades) se aplicaron $1,498.9 mmp al pago del déficit financiero. ($1,673.2 - $174.3).
Bueno, pues ahora viene algo más interesante aún, ya que el reporte oficial consigna que al mes de junio, hubo requerimientos financieros por un total de $821.0 mmp necesarios para sufragar el déficit financiero del sector público federal, por lo que entonces, es inverosímil que se hayan gastado recursos provenientes de deuda por un total de $1,498.9 mmp.
Sin embargo, si consideramos que el déficit financiero de $821.0 mmp, se obtiene de consolidar los resultados financieros del Gobierno Federal, por -$1,029.1 mmp, más el déficit extra presupuestal por -$76.9 mmp y el superávit de los Organismos y Empresas por $285.0 mmp (-$1029.1 -$76.9 +$285.0 = -$821.0) en realidad hay que pagar el déficit del Gobierno Federal, y el del sector extra presupuestal, los cuales suman $1,106.0 mmp, porque no se puede disponer del superávit de los Organismos y Empresas para pagar los déficits del Gobierno Federal y del sector extra presupuestal, pero ni un solo peso más, lo que deja sin explicar el uso de $392.9 mmp de deuda contratada y gastada.
Sumarizando, en los primeros seis meses del año, se contrató nueva deuda por $1,673.2 mmp, de ese total, $174.3 mmp se fueron a mayores disponibilidades, por lo que $1,498.9 mmp se aplicaron (gastaron) en sufragar los sobregiros del gasto, cuando la cantidad máxima que pudieron haber gastado por déficits individuales solo suma $1,106.0 mmp lo que deja sin explicar ni justificar $392.9 miles de millones de pesos, de deuda que se contrató y se gastó, pero no se puede identificar el destino que tuvieron estos recursos.
Obviamente, una posible explicación a esta discrepancia, es que en realidad el sobre giro presupuestal haya sido mayor, (y en consecuencia el déficit) pero que no lo estén reportando completo, y como el gasto se devengó efectivamente, el pago debe ser realizado, por lo que se usa el dinero obtenido de contratación de deuda, (neta de aumento en disponibilidades) dejando la evidencia ya comentada.
Otra conclusión que se deriva de este análisis, es que el margen para contratar más deuda para el segundo semestre del año, está prácticamente agotado, conforme lo dispone el artículo 1 de la Ley de Ingresos, ($1,737.0 - $1,673.2 = $63.8 mmp) aunque como lo he comentado en notas anteriores, la solicitud que el Ejecutivo Federal hizo al Congreso, para contratar más deuda, en realidad sumó $2.5 Billones de pesos, conforme lo detalla el artículo 2 de la propia LIF, (un 7.3% del PIB) y acudiendo a este tope, podrían pedir más deuda por unos $826.8 mmp pero ya no estaríamos hablando de un déficit financiero del 5.9% del PIB sino de un 7.3%.
De hecho, considerando que el PIB no va a crecer como lo estimó la Secretaría de Hacienda, el sobregiro en las finanzas públicas fácilmente superaría el 8% si llevan el endeudamiento a los $2.5 Billones de pesos, mientras que el saldo de la deuda a PIB superaría el 55%. Veremos y diremos.