Monterrey

Gabriel Renero: Empezando el 2024

Desafíos empresariales y la importancia del propósito superior.

El inicio de un nuevo año siempre trae consigo un aire de renovación y la oportunidad de enfrentar nuevos desafíos. En el mundo empresarial en México, el año 2024 se presenta como un lienzo en blanco lleno de posibilidades y retos. En este contexto, es fundamental que las empresas tengan un Propósito Superior que les dé dirección y les permita enfrentar estos retos de manera efectiva.

Entre las principales oportunidades y retos de negocio que enfrentan las empresas en México están la transformación digital, el cada vez mayor énfasis en la sostenibilidad y la responsabilidad social, la “guerra” por el talento incluyendo los nuevos requerimientos en la gestión del capital humano y capitalizar las oportunidades que ofrecen los mercados globales para las empresas mexicanas, particularmente con el famoso “nearshoring”.

Desafíos del 2024 para las Empresas:

  • Transformación Digital Acelerada: La rápida evolución tecnológica continúa siendo uno de los mayores desafíos para las empresas mexicanas en el año 2024. La transformación digital no es sólo una opción, sino una necesidad imperante. Aquellas empresas que no logren adaptarse a las nuevas tecnologías y formas de trabajo podrían quedar rezagadas, perdiendo competitividad en un mundo cada vez más digitalizado.
  • Sostenibilidad y Responsabilidad Social: La conciencia ambiental y social siguen en aumento, y los consumidores son cada vez más exigentes en cuanto a la sostenibilidad y la responsabilidad social empresarial. Las empresas mexicanas enfrentarán la presión de adoptar prácticas sostenibles y éticas, no sólo como un gesto de responsabilidad, sino también como un factor clave para atraer a consumidores preocupados por el impacto ambiental y social de sus elecciones de compra.
  • Talento y Gestión del Capital Humano: La atracción y retención de talento sigue siendo un desafío para muchas empresas en México. En un mundo donde la flexibilidad laboral y el propósito personal son cada vez más valorados, las empresas necesitarán repensar sus estrategias de gestión del capital humano para atraer y retener a los mejores talentos.
  • Nearshoring: Para muchos analistas, el nearshoring en México representa una oportunidad económica única para el país y que bien aprovechado, pudiera representar un catalizador del crecimiento económico para los próximos años. La capacidad de las empresas mexicanas para aprovechar las oportunidades del nearshoring será fundamental para su fortalecimiento y crecimiento en los años por venir.

La Importancia de tener un Propósito Superior:

En medio de estos desafíos, la importancia de tener un Propósito Superior que guíe a las empresas se vuelve más evidente que nunca. El Propósito Superior es una declaración clara y concisa que define el impacto positivo que una empresa busca tener en el mundo. El Propósito Superior va más allá de simplemente buscar beneficios financieros; es la razón de ser de una empresa y el motor que impulsa todas sus actividades. Con esto en mente, aquí algunas razones por las cuales tener un Propósito Superior es esencial para todas las empresas mexicanas en este 2024:

  • Alineación y Dirección Estratégica: Un Propósito Superior puede ser una brújula moral para las empresas que les ayude a tomar decisiones difíciles y a mantenerse enfocadas en lo que realmente importa. El Propósito Superior ayuda a definir metas a largo plazo, guía la toma de decisiones y proporciona una dirección clara para toda la organización. En un mundo empresarial lleno de incertidumbres, tener un Propósito Superior bien definido es como tener un faro que ilumina el camino hacia adelante.
  • Atracción de Talento y Fidelización: El Propósito Superior de una empresa también puede ser una fuente de motivación para sus empleados, ya que les da un sentido de propósito y les permite ver el impacto positivo que su trabajo tiene en el mundo. Las empresas que pueden articular y demostrar un propósito, más allá de las ganancias financieras, tendrán una ventaja competitiva en la atracción y retención del talento.
  • Reputación y Relaciones con los Clientes: Un Propósito Superior, especialmente cuando se enfoca en la sostenibilidad y la responsabilidad social, puede mejorar la imagen de la empresa y fortalecer las relaciones con sus clientes. Hoy en día, los consumidores están más inclinados a apoyar a empresas que comparten sus valores y principios éticos y, por ende, un Propósito Superior puede ser una ventaja competitiva para las empresas.
  • Resiliencia Empresarial: Un Propósito Superior proporciona una base sólida para la resiliencia empresarial. En momentos de crisis y cambio, las empresas con un propósito claro están mejor equipadas para adaptarse y superar obstáculos. Un propósito compartido puede unir a los empleados y alinear a toda la organización para superar desafíos inesperados.

En resumen, el inicio del año 2024 presenta una serie de retos y oportunidades complejas para las empresas mexicanas. Para enfrentar estos retos de manera efectiva, es fundamental que las empresas tengan un Propósito Superior que les dé dirección y les permita tomar decisiones difíciles. Un Propósito Superior también puede ser una fuente de motivación para los empleados y una ventaja competitiva para las empresas. En última instancia, las empresas que tienen un Propósito Superior pueden tener un impacto positivo en el mundo y contribuir a un futuro más sostenible, justo y próspero para todos.

El autor es el director de Consultoría y de Educación Ejecutiva del Centro de Empresas Conscientes (CEC) del Tecnológico de Monterrey. Tiene más de 25 años de experiencia en consultoría de negocios ayudando a empresas locales, multinacionales y globales en sus procesos de transformación de negocio. Ha trabajado como socio/director de consultoría en empresas como Deloitte, IBM, FEMSA, entre otras.

COLUMNAS ANTERIORES

Apoyará CMIC reinserción de ex reos a la vida productiva
Fomenta UANL reducción de residuos a través del reciclaje

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.