Monterrey

Marco Pérez Valtier: Fonden y el Fidecomiso Fonden

Operar el presupuesto del Fonden sin lineamientos ni reglas de operación, le permite a la 4T disponer y asignar los recursos anuales del Fonden de manera totalmente discrecional.

Ya en una ocasión anterior, abordé este tema del Fondo Nacional de Desastres Naturales (Fonden) y de su Fideicomiso Fonden, y explicaba que el Fonden es un programa presupuestal, dentro del Ramo 23, de Provisiones Salariales y Económicas, que cada año se le asignan recursos del Presupuesto de Egresos de la Federación, y si no había desastres y no se gastaba el dinero, se transferían al Fideicomiso Fonden (para no perder estos recursos) y generar así un fondo de “ahorro” para ser aplicado posteriormente, en caso de desastres naturales.

Bueno, pues ante el excesivo aumento en el gasto público que ha caracterizado a la presente administración, y una vez agotados los recursos ahorrados en el Fondo de Estabilización de Ingresos Presupuestarios (FEIP) el Gobierno federal decidió apropiarse de los recursos que tenían 109 fideicomisos públicos sin estructura orgánica donde se encontraba no solo el Fideicomiso Fonden, sino también el Fideicomiso del Fondo de Prevención de Desastres Naturales, que también formaba parte del esquema oficial de atención federal para prevenir y atender desastres naturales.

Estos 109 fideicomisos fueron extinguidos por el Gobierno Federal mediante Decreto publicado en el diario oficial de la federación el pasado 2 de Abril de 2020, ordenando la concentración de sus recursos en la TESOFE, en calidad de “aprovechamientos” para asignarlos al gasto público.

Posteriormente, mediante decreto fechado el 6 de Noviembre de 2020, en su artículo décimo noveno transitorio, se estableció que el Fideicomiso Fonden ya solo podría atender las operaciones previamente contratadas, así como las relativas a su extinción, y en 2021 más de $30,400 millones de pesos fueron transferidos de estos fideicomisos a la TESOFE, y se dejó al País sin estos recursos ahorrados para ser destinados a desastres naturales, que ahora se requieren por la afectación del huracán Otis, y pasa la factura de esta mala decisión.

De tal suerte, si bien se eliminó el Fideicomiso Fonden, y el gobierno se gastó estos ahorros, el programa presupuestal Fonden siguió vigente y tiene recursos asignados para este año, por $17,156 millones de pesos, que se redujeron a $13,568 por un recorte presupuestal, y descontando los recursos ya gastados en lo que va del año, por unos $5,400 millones de pesos, a la fecha tiene solo unos $8,168 millones de pesos disponibles, y si se aprueba el PEF para el próximo año 2024, como lo propuso el Ejecutivo Federal, el Fonden tendría unos $17,980 millones de pesos más.

Es importante mencionar que el 27 de Julio de 2021, mediante decreto presidencial, se derogaron las reglas de operación de Fonden, así como los lineamientos que normaban y regulaban la aplicación de los recursos presupuestales anuales, (así como de los recursos “ahorrados” en el Fideicomiso Fonden), dejando solo el “cascarón” con el nombre de este programa presupuestal, sin ningún lineamiento ni regla de operación para asignar estos recursos.

Con estos cambios, el presupuesto anual de Fonden, de no haber desastres naturales, ya no se transfiere al ahorro vía el fideicomiso Fonden, y ahora se aplica a sufragar el gasto público, dándole al Gobierno Federal un posible ingreso extra, que de hecho, en 2022, sí obtuvo.

Otro cambio, fue que dejaron fuera a la Secretaría de Gobernación, la cual era la encargada de decretar las declaraciones de desastre y de emergencia, que detonaban el acceso a estos recursos.

Esta labor que hacía la SEGOB, de las declaratorias de desastres y de emergencias, ahora se le asigna a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, y además, crean un nuevo programa presupuestario para la atención de emergencias por amenazas naturales, a cargo de la Coordinación Nacional de Protección Civil de dicha Secretaría, cuyo objetivo, conforme lo señala el artículo 1 del decreto que expide los lineamientos de operación de este programa presupuestal, es asegurar que la población afectada por contingencias naturales, reciba atención suficiente, pero por parte de los gobiernos estatales y municipales ante emergencias, (¿) sin incluir o mencionar al Gobierno Federal.

Más aún, como el mismo decreto lo señala, los apoyos otorgados por este nuevo programa son mínimos, y se circunscriben solo a despensas, insumos básicos y de curación, y se establece que se ajustarán al presupuesto asignado por los Diputados, sin que se ligue ni se asocie a este nuevo programa de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana con los recursos del Fonden, que como ya se señaló, ya no tienen reglas de operación.

Operar el presupuesto del Fonden sin lineamientos ni reglas de operación, le permite a la 4T disponer y asignar los recursos anuales del Fonden de manera totalmente discrecional, pudiéndole dar incluso fines políticos sin restricción alguna, y sin compromisos específicos de resolver o solucionar los problemas y necesidades de la población afectada, y sin involucrar, necesariamente, a los gobiernos locales en estos procesos, y como ya se señaló, de no haber emergencias, aplicar estos recursos al gasto público.

Entonces, si bien no se extinguió el programa presupuestal Fonden, de hecho ya no existe como tal, y solo ha quedado el cascarón con el nombre del programa, el cual ahora opera sin reglas ni lineamientos, de manera totalmente discrecional, y sin coordinación alguna con los gobiernos locales, quedando totalmente a la discrecionalidad del Gobierno Federal.

Finalmente, lo más preocupante de todo esto, es que, a una semana de la tragedia, la situación actual apunta a que ni teniendo el dinero disponible para enfrentar la contingencia, (que no se tiene, porque se gastaron el ahorro del fideicomiso Fonden) las autoridades NO son capaces de enfrentarla, y aliviar la situación de emergencia que vive la población afectada, y se sigue fomentando la división y la falta de coordinación entre el gobierno y la sociedad civil para sumar esfuerzos, con un aparente objetivo de sacar raja política de la tragedia, como en el caso de la pandemia, la cual el Presidente la calificó como “un anillo al dedo”.

Marco Pérez

Marco Pérez

Economista especialista en finanzas públicas, Socio Director de Econometría Aplicada SC, Conferencista y Catedrático a nivel doctorado.

COLUMNAS ANTERIORES

¿Cuáles son las vialidades cerradas por inundación en NL?
Avanza llenado de presas en NL

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.