Monterrey

Hiram Peón: El calentamiento global nos llegó a la cocina

No es la Coca ni la Heineken, es el calentamiento global y la falta de visión.

No existe la necesidad del agua, de manera aislada, en una zona en particular del norte de México. Lo que existe es un fenómeno mundial llamado calentamiento global.

El agua no llegó a nuestra región, en forma de huracanes o tormentas tropicales, simplemente porque el calentamiento global alteró la ruta y la frecuencia de los huracanes en el Océano Atlántico, y en el Pacífico también, llevando el agua a otros lugares y dejando sin ese preciado líquido a vastas regiones del mundo.

Nuevo León no es el único lugar del mundo en donde falta agua. Europa está sufriendo con un súbito bajón en sus reservas de agua para producir, por ejemplo, electricidad y sus principales ríos han bajado su nivel a estados alarmantes. Lo mismo sucede en Asia, África y América.

La falta de agua afectara no solo a la población sino también a la mayoría de las industrias y de las actividades humanas. Por ejemplo, el impacto en la agricultura y la ganadería afectará toda la producción de alimentos. El bajo nivel de los ríos afectara las presas y estas a su vez afectara la producción de energía hidroeléctrica. Todas las industrias requieren, en mayor o menor medida, agua para funcionar. Desde un taller de maquinado en la colonia talleres, hasta la acerera Ternium, requieren agua para sus procesos.

Afortunadamente en Nuevo León existe una cultura, de avanzada, que busca tres cosas: reducir el uso del agua haciendo mas eficientes los procesos, reusar el agua limpiándola y reutilizándola tantas veces como sea posible y finalmente sembrando agua en todos los lugares donde se pueda.

Apoyar la creación de bosques urbanos es una manera de sembrar agua, retener el agua construyendo aljibes urbanos, como en el Polígono Edison, iniciativa de OXXO, es otra forma de capturar el agua para su uso posterior.

Las cerveceras y refresqueras -me refiero a Heineken y Arca Continental- que operan en nuestra ciudad son un blanco fácil para los ataques populacheros del actual gobierno federal. A pesar de que estas empresas son de las más eficientes en el uso del agua a nivel mundial, Heineken utiliza 2.5 litros de agua por cada litro de cerveza. Arca utiliza 1.5 litros de agua por cada litro de refresco. Son de los consumos más bajos de sus industrias a nivel global.

A pesar de eso, es muy fácil señalar y culpar a estas empresas, cuando ellas, igual que el resto de las 148 mil empresas que existen en el estado y que dan empleo a más de 1.750 millones de personas (INEGI, datos de 2019), sufren la misma necesidad: sostener el empleo y abastecer el mercado, en suma, sobrevivir.

Entonces al agua llegará cuando las condiciones globales lo permitan. Esta semana ya no llegó el agua que traía un huracán. Cambio su dirección y azotó las costas de Texas.

Desgraciadamente nuestras autoridades nunca se han distinguido por pensar en soluciones efectivas, si así fuera tendríamos un segundo piso en Gonzalitos, Morones y Constitución. Y todos sabemos que, con mucho trabajo, lo más que pueden hacer es recarpetear esas vías.

Entonces, si en vialidad, que está a la vista y todos sabemos de esas necesidades, no se tiene una visión de largo plazo, pues menos con el agua.

El plan de traer agua del río Pánuco, como lo planteaba el Monterrey VI, era un excelente plan, pues se adelantaba a las necesidades. Como plan era bueno. Su financiamiento y operación era perverso, estaba lleno de tiburones hambrientos de lucro, me refiero a los políticos del centro del país.

Ahora, en lugar de reactivar este plan, se opto por agregar otra manguera al mismo depósito de agua. Genial, una perfecta muestra del pensamiento chiquitito, minúsculo, igual que la estatura política, del inquilino de palacio nacional.

Y con mucha pena, nuestro gobernador haciéndole caravanas, al plan y a la persona.

Una manguera mas no resolverá el problema del agua de Nuevo León a largo plazo. Pero es lo que hay, es lo que este gobierno puede hacer.

Se le olvidaron las bravuconadas que nos vendió en campaña. Se le olvidó mencionarle al dictadorcito tabasqueño que ya no queremos el actual pacto federal, se le olvidó decirle que los impuestos que se generan en Nuevo León son de Nuevo León y se deben quedar en Nuevo León. Para eso me gustaba.

Mantengamos viva la esperanza. Mantengamos la fe. Hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM.

Hiram Peón

Hiram Peón

Politólogo de la Universidad Autónoma de Chihuahua con Maestría en Administración de Negocios del Tecnológico de Monterrey. Consultor de negocios y estrategias de comunicación.

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