Monterrey

María Fonseca: La perspectiva generacional de las empresas familiares en México

Es necesario entender las distintas perspectivas generacionales y lo que a cada grupo generacional le interesa en la vida

Uno de los temas que más preocupa a los líderes de las empresas familiares en cualquier parte del mundo es cómo desarrollar la capacidad para provocar y cultivar el interés de las nuevas generaciones para involucrarse en la empresa familiar. Por ello, es necesario entender las distintas perspectivas generacionales y lo que a cada grupo generacional le interesa en la vida.

Con frecuencia se percibe que las nuevas generaciones (Generación Y, Generación Z) tienen una visión del mundo diferente a la de las generaciones anteriores (Baby boomers y Generación X). Las actitudes que caracterizan a las nuevas generaciones tienen que ver con una apreciación diferente de lo que significa el trabajo, la preferencia por la digitalización, los hábitos de consumo, incluso el grado de preocupación por los desafíos ambientales y sociales.

En investigaciones recientes sobre actitudes hacia el sistema familia-empresa-propiedad de miembros de familias empresarias hemos encontrado que las nuevas generaciones muestran una fuerte identificación con la familia y la empresa. De tal forma que lo señalamos como una gran oportunidad para preparar el camino de continuidad por las nuevas generaciones que aman lo que sus padres han creado y con lo que se sienten identificados. Las nuevas generaciones aspiran a ocupar altos puestos en la organización y se deben preparar para asumirlos con responsabilidad. Una recomendación en este sentido sería valorar la experiencia de las generaciones anteriores tanto como la energía para aportar y ejecutar nuevas ideas de las nuevas generaciones.

Las diferentes generaciones deben entablar un diálogo profundo para construir una hoja de ruta que les permita desarrollar a los miembros de la próxima generación, de tal manera que se cuente con las competencias y el talento para satisfacer las necesidades de ambas generaciones con respecto a la transferencia de conocimientos y los valores no negociables de la familia empresaria. Como parte de este diálogo, las familias deben estar abiertas a cuestionar sus valores, evaluando lo que es un cimiento frente a lo que evolucionará con el tiempo. Las familias deben estar dispuestas a retener valores que sean funcionales y representen la esencia de la familia. Los valores que ya no son funcionales o no se ajustan a las demandas sociales actuales deben ser abandonados para incorporar nuevos atributos que concuerden con los cambios sociales y de la familia.

Saber identificar el momento para incorporar procesos de institucionalización en las empresas familiares es un reto importante, especialmente cuando se incorporan nuevas generaciones y con ello aumenta la complejidad en la familia y también en la empresa. Las familias empresarias deben tomar conciencia de la importancia de construir su ventaja competitiva desde sus recursos únicos como familia y, en consecuencia, de la necesidad de construir órganos de gobierno robustos que ayuden a alcanzar el propósito de trascendencia de la familia contando con procesos de toma de decisiones ágiles y transparentes. El no asegurar que estas actividades se lleven a cabo con eficacia, la continuidad de la empresa familiar se verá comprometida más temprano que tarde.

Recordemos que México es la segunda economía más grande de América Latina y que se encuentra entre las 15 economías más grandes del mundo. La empresa familiar es la forma de organización económica más común en México; generan el 80% del empleo en nuestro país, y aportan el 92% del PIB nacional.

María F. Fonseca Paredes

maria.fonseca@tec.mx

La autora es Directora del Instituto de Familias Empresarias del Tecnológico de Monterrey. Líder de opinión en temas de desarrollo económico y empresarial, empresas familiares, liderazgo e innovación. Creadora de iniciativas de impacto en el desarrollo y gestión de empresas familiares. Es Doctora en Relaciones Industriales por la Universidad de Toronto.

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