Monterrey

Anabella Dávila: La Inversión Extranjera y el Mercado Laboral

El desafío implica promover la infraestructura laboral para el bienestar de los trabajadores y sus familias

De acuerdo con el informe World Investment Report 2021 de las Naciones Unidas, el flujo de la inversión extranjera directa en México disminuyó un 15 por ciento en 2020 con respecto a 2019. Para 2021, los datos preliminares indican todavía un 3.95 por ciento menos de inversión que en 2019, según reporta la Secretaría de Economía. Para un análisis del comportamiento de la inversión extranjera directa sabemos que tenemos que considerar todo aquello que vulnera la atractividad del país como, por ejemplo, las reglas nuevas del T-MEC, el impacto de la pandemia de Covid-19 en las cadenas de suministro mundial, los cambios imprevistos en las regulaciones para la inversión y, hasta el relativo avance en la digitalización de empresas de manufactura y servicios locales para que funcionen como proveedores. A pesar de estos retos y cambios en el contexto económico de México, poco se habla del mercado laboral y su rol en la atractividad del país para la inversión extranjera.

El análisis que las multinacionales hacen sobre un mercado laboral incluye las instituciones educativas y su efectividad para desarrollar capital humano u ofrecer certificaciones de calidad, así como la calificación de los trabajadores en el idioma inglés. Además, se preguntan sobre la eficacia de las leyes laborales para la protección de los contratos de trabajo, así como para los derechos de los trabajadores. Otros temas se relacionan con la cultura laboral y empresarial como, por ejemplo, la disposición de los trabajadores para la movilidad laboral, las prácticas de compensación por desempeño versus antigüedad o el poder de los sindicatos.

El Global Competitiveness Report del Foro Económico Mundial mide la competitividad del mercado laboral con componentes tales como la protección que los gobiernos ofrecen a los trabajadores para enfrentar cualquier cambio en los mercados laborales. Es decir, la seguridad laboral en tiempos de desempleo, la flexibilidad laboral, la capacitación permanente y la protección de los derechos de los trabajadores. En 2019, la medición de la competitividad del mercado laboral ubicó a México en el lugar 96 de 141 economías analizadas.

En esta línea, las investigaciones demuestran que los gobiernos de los mercados emergentes no tienen la capacidad estatal para hacer cumplir con éxito las normas laborales internacionales. Por lo tanto, si las instituciones gubernamentales son incapaces de construir estructuras de mercado laboral efectivas a través de la legislación, otros actores con derechos legítimos lo pueden hacer y así asegurar el bienestar de los trabajadores más allá de las regulaciones.

Entonces, la pregunta es, ¿cómo las multinacionales pueden compensar los vacíos institucionales de los mercados laborales locales que propicien la inversión en México? El desafío implica promover la infraestructura laboral para el bienestar de los trabajadores y sus familias, lo que significa fortalecer la institucionalidad laboral. Esto incluye asociaciones o alianzas con agentes locales, estatales y federales, empresas nacionales y otras multinacionales. Los siguientes ejemplos ilustran cómo las empresas mexicanas compensan las deficiencias educativas de alta especialización en su fuerza laboral.

Orbia (antes Mexichem) reporta una Academia de Innovación con el objetivo de impulsar la innovación en la empresa a través del entrenamiento y la capacitación. En 2020, los empleados de Orbia tomaron esta formación especializada en innovación que abarcó la creación rápida de prototipos, analítica avanzada, economía circular, innovación abierta, entre otros temas. Industrias Peñoles, por su parte, se ve en la necesidad de formar ingenieros altamente calificados por lo que, desde 2003, la empresa opera un programa para formar ingenieros en las áreas de minería, geología, eléctrica, civil, metalúrgica, mecánica, química, industrial, contable y administración de empresas. En 2019 la empresa reportó un total de 2,007 ingenieros egresados de este programa. Además, la empresa fomenta la participación de jóvenes de las comunidades locales en una competencia de robótica para promover la tecnología en su formación académica. Así, los participantes altamente calificados en estos programas pueden aspirar a trabajar para la empresa. La empresa también asegura la capacitación de los empleados en electricidad, mecánica e instrumentación mediante una alianza con una escuela técnica local.

Una fuerza laboral capacitada es solo uno de los factores que se requieren para hacer a un mercado laboral atractivo para la inversión extranjera. Las multinacionales necesitarán invertir en este componente, así como lo hacen las empresas mexicanas.

La autora es Profesora Emérita de Liderazgo y Estrategia de EGADE Business School, Tecnológico de Monterrey y su investigación de enfoca en el rol social de la gestión de recursos humanos.

anabella.davila@tec.mx


COLUMNAS ANTERIORES

Norma Canales: El Nearshoring en México
Enrique Silva: ¿Escuchar o encuestar?

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.