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Así reaccionaron los bonos de Pemex a la baja en su calificación

De acuerdo con datos de Bloomberg, desde principios del 2018 el precio para cubrir la probabilidad de incumplimiento de este papel empezó a subir; este miércoles ha aumentado en casi 128 puntos.

Derivado del recorte en la calificación crediticia de Pemex por parte de la agencia calificadora Fitch Ratings, los bonos y los Credit Default Swaps (CDS) de la petrolera tuvieron caídas moderadas, debido a que la baja a la nota crediticia ya se estaba descontado, aseguran especialistas.

La tasa de los bonos de Pemex con vencimiento en marzo de 2027 mostraron un incremento al cierre de la jornada del martes cercano a 19.7 puntos base, a lo que se suma un incremento de 13.6 puntos base del miércoles, subiendo a un nivel de 7.15 por ciento.

Por otra parte, los CDS a cinco años, un instrumento de cobertura contra el incumplimiento del pago de la deuda de la paraestatal, vio aumentar su precio en poco más de 19 puntos o 6.52 por ciento, ante el aumento de la probabilidad de incumplimiento en sus pagos.

De acuerdo con datos compilados por Bloomberg, desde principios del 2018, cuando solo se conocían las intenciones de campaña del ahora presidente, Andrés Manuel López Obrador, el precio para cubrir la probabilidad de incumplimiento de este papel empezó a subir y este miércoles ha aumentado en casi 128 puntos.

"Creo que los diferenciales de tasas de Pemex ya reflejan altos niveles de rendimiento en comparación con otros bonos de compañías similares como Petrobras. El mensaje inicial del nuevo gobierno fue bastante negativo debido a sus planes de gasto, restricción de importaciones, etc. y el efecto en el apalancamiento futuro", comentó a El Financiero Jaimin Patel, analista senior de crédito de Bloomberg Intelligence.

"Es posible que se den cuenta que un rendimiento mayor aumentará los costos de los préstamos. Pero además, encuentro sorprendente el amplio margen entre los diferenciales de los bonos de Pemex y los soberanos, dada la importancia de la empresa para el gobierno y el potencial de respaldo soberano en caso de dificultades crediticias", añadió.

El martes, la agencia calificadora Fitch Ratings rebajó la calificación de la deuda de Pemex desde BBB+ a BBB-, colocando además la perspectiva en negativa.

El argumento de la calificadora fue el deterioro del perfil crediticio de la petrolera, la persistencia negativa de la generación de flujo de efectivo y una subinversión en el negocio upstream de la compañía, enfocado en la exploración y producción.

Asimismo, redujo la calificación de la deuda de largo plazo a AA desde AAA.

En el comunicado, la agencia calificadora proyecta que la paraestatal tendrá un flujo libre negativo de 3 mil a 4 mil millones de dólares para el 2019; sin embargo, esta proyección estaría por debajo de las estimaciones en poco más de 8 mil millones de dólares si sigue invirtiendo al nivel que se ha planeado.

La importancia en la generación de flujo de efectivo radica en la capacidad de una empresa para hacer funcionar sus operaciones, invertir y sostener el crecimiento, hacer frente a sus obligaciones y retribuir a sus inversionistas.

Otra de las causas que preocupa a los analistas es el nivel de apalancamiento, el cual se excedería 10X, lo que Fitch considera acorde con una compañía con una categoría inferior en su calificación, CCC.