El café bar Dickens, en Argentina, tiene un peculiar inquilino: un perro llamado Corchito.
Corchito es famoso por hacerle compañía a los clientes que comen solos.
Desde hace años, Corchito vive en el café y se ha ganado el cariño de los comensales.
Su popularidad es tal que ha sido inmortalizado en esculturas junto al escritor Charles Dickens.