Halcones comerciales de EU reclaman ‘victoria de Trump’ en la guerra vs. China
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Halcones comerciales de EU reclaman ‘victoria de Trump’ en la guerra vs. China

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Halcones comerciales de EU reclaman ‘victoria de Trump’ en la guerra vs. China

La firme postura de Trump es una advertencia a los otros socios comerciales de EU.

Financial Times /James Politi
13/05/2019
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Ilustración: Ismael Angeles.

Horas después de que Donald Trump aumentó las tensiones comerciales con China imponiendo mayores aranceles a las importaciones procedentes de ese país, Lou Dobbs, el conservador presentador de Fox Business Network, inició su transmisión de la noche con una lluvia de elogios con respecto a la medida.

“Durante demasiado tiempo, China comunista ha estado engañando a EU en el campo del comercio”, dijo. “El presidente Trump lo ha dejado claro: la incapacidad de los presidentes anteriores para representar agresivamente los intereses estadounidenses en materia de política exterior y política económica ha terminado, y hoy el presidente Trump convenció a los chinos”, añadió.

Dobbs es uno de los expertos favoritos de Trump debido a sus opiniones de línea dura sobre el comercio y la inmigración, y su predilección por las teorías de conspiración. Su satisfacción con la postura del presidente en cuanto al comercio refleja la alegría entre los halcones comerciales en Washington por el rumbo de las negociaciones con Beijing, incluso aunque el enfrentamiento ha activado la alarma en la economía mundial.

Durante semanas, muchos defensores estadounidenses de una postura más estricta con China temían que Trump se conformaría con un compromiso que tranquilizaría a los mercados y que resolvería sólo algunos de los problemas de larga duración en la relación comercial bilateral. Además, lamentaban que el Trump hubiera renunciado a una importante ventaja al no haber aplicado mayores aranceles a las importaciones chinas a principios de este año, como estaba previsto originalmente.

Pero la semana pasada se despejaron algunas de esas dudas. La administración Trump acusó a China de incumplir sus compromisos, tomó medidas para aumentar en cinco días los aranceles sobre las importaciones chinas por valor de 200 mil millones de dólares y puso en marcha un proceso para imponer aranceles sobre todas las importaciones chinas restantes, por valor de 300 mil millones adicionales.

El viceprimer ministro chino, Liu He, ha negado que China ha dado marcha atrás en cuanto los acuerdos alcanzados en las negociaciones comerciales con EU.

La Casa Blanca parece haber adoptado totalmente la idea de que China es un depredador comercial que sólo cambiará su comportamiento si se le presiona al máximo, ignorando el daño potencial para los consumidores y las empresas estadounidenses.

Los funcionarios estadounidenses que habían estado más dispuestos a llegar a un acuerdo con Beijing, entre ellos Larry Kudlow, director del Consejo Económico Nacional, y Steven Mnuchin, secretario del Tesoro estadounidense, ahora respaldan el enfoque más agresivo que han propuesto Robert Lighthizer, representante comercial de EU, y Peter Navarro, el asesor de la Casa Blanca en materia de manufactura.

“Algunos en la administración de Trump esperaban altruismo por parte de Beijing. Pero el presidente Xi Jinping ahora se ha alejado de quienes abogaban por una postura más moderada al cambiar una vez más las promesas pasadas”, dice Michael Stumo, director ejecutivo de Coalition for a Prosperous America, un grupo escéptico del comercio internacional. “Subestimó la determinación del presidente Trump”.

El cambio no sólo ha sumido las negociaciones entre EU y China en territorio desconocido, sino que también puede ser una advertencia para los otros socios comerciales de EU de que el Trump puede volverse en contra de ellos también.

En particular, podría generar preocupaciones en la UE y Japón de que Washington podría imponerles aranceles a las importaciones de automóviles, y en Canadá y México de que Trump podría retirarse del acuerdo comercial del TLCAN a menos que el congreso estadounidense acelere los esfuerzos para ratificar el T-MEC, el acuerdo que lo ha sustituido y que Trump firmó el año pasado. Dicho acuerdo se ha estancado en el congreso por la resistencia de los demócratas.