¿Cómo llegamos al 'mundo' de la baja inflación?
menu-trigger
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

¿Cómo llegamos al 'mundo' de la baja inflación?

COMPARTIR

···
menu-trigger

¿Cómo llegamos al 'mundo' de la baja inflación?

bulletEl panorama muestra un crecimiento débil y la influencia de políticas populistas.

Financial Times / Martin Wolf
08/05/2019
Al registrarte estás aceptando el aviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.
Ilustración: Ismael Angeles.

Si queremos entender dónde se encuentra actualmente la economía mundial, y dónde pudiera encontrarse mañana, necesitamos una historia acerca de cómo hemos llegado hasta aquí. Al usar “aquí” yo me refiero al mundo actual de tasas de interés reales y nominales ultrabajas, de políticas populistas y de hostilidad hacia la economía de mercado global. La mejor historia es una acerca de la interacción entre la demanda real y los altibajos del crédito global. Pero, lo que es aún más importante es que esta historia no se ha terminado.

Sorprendentemente, antes de 2009, el Banco de Inglaterra nunca otorgó préstamos a los bancos a una tasa a corto plazo inferior al 2 por ciento. Esa tasa había sido lo suficientemente baja para hacerle frente a las guerras napoleónicas, a dos guerras mundiales y a la Depresión. Sin embargo, durante una década su tasa ha sido cercana a cero. El banco ha estado en buena compañía. La Reserva Federal (Fed) de EU ha logrado elevar su tasa de fondos federales al 2.5 por ciento, pero con dificultad. La tasa del Banco Central Europeo (BCE) sigue siendo cercana a cero, al igual que la del Banco de Japón (BoJ, por sus siglas en inglés). La tasa de éste último ha sido cercana a cero desde 1995. Sin embargo, el BoJ aún no ha podido lograr que la inflación esté significativamente por encima de cero. La débil inflación no es solamente un problema de Japón; continúa también siendo sorprendentemente baja en otros lugares.

De hecho, no deberíamos estar tan sorprendidos por este mundo de inflación persistentemente débil y de políticas monetarias ultraagresivas, incluyendo las compras directas de activos por parte de los bancos centrales y los préstamos favorables a largo plazo a los bancos.

¿Dónde nos ha dejado esto en la actualidad? No donde nos gustaría estar, es la respuesta, en tres aspectos. El primero es que, mientras que la deuda financiera y de los hogares ha caído en relación con los ingresos en las economías maduras, eso no es cierto en el caso de las deudas de gobiernos o de empresas no financieras. El segundo es que la crisis transatlántica desencadenó la compensación de las explosiones de deuda en otros países, especialmente en China. El tercero es que las economías afectadas por la crisis aún están muy por debajo de los niveles de producción de la tendencia precrisis, mientras que el crecimiento de la productividad también es generalmente bajo. Por último, las políticas populistas de izquierda y de derecha permanecen en plena vigencia. Todo esto está en consonancia con las experiencias pasadas relacionadas con las grandes crisis de deuda, las cuales siempre han tenido influencias negativas en el futuro.

Podemos dividir las dos últimas décadas en dos períodos. El “estancamiento secular precrisis” era un mundo caracterizado por tasas de interés reales bajas y en descenso, y por burbujas de crédito y de propiedad altamente desestabilizadoras. El “estancamiento secular poscrisis” ha sido un mundo de tasas de interés reales cercanas a cero.