Bizzarrini, el último 'unicornio' de los autos vintage
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Bizzarrini, el último 'unicornio' de los autos vintage

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Bizzarrini, el último 'unicornio' de los autos vintage

bulletLa mayoría de los corredores de carreras nunca han visto uno de estos autos en 'la naturaleza'. Los Bizzarrinni solo existen en rumores e historias de fantasmas.

Bloomberg / Hannah Elliott
13/03/2020
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Existe la teoría de que los mejores automóviles tienen nombres que son divertidos al pronunciarse.

FerrrRRRRari (Usa tus manos). MUS-tang (Dilo con un gruñido). Cor-VETTE (Obliga a tu boca a sonreír, incluso cuando lo dices).

Lo mismo se aplica a Bizzarrini, la marca italiana que produjo menos de 200 automóviles durante cuatro años en la década de 1960. Dilo de la manera en que una abuela italiana pronuncia el nombre de su platillo favorito de pasta: ¡BITZAaRRini!

Concebida por el mismo hombre que diseñó los ahora multimillonarios Ferrari de carreras de los años 50, que forman el pináculo del mundo de los autos coleccionables de primera línea, la marca homónima de Giotto Bizzarrini destaca entre los grandes. Los expertos lo llaman la evolución de Ferrari, un unicornio obtenido solo por aquellos que trabajan durante años para pagar, ubicar y luego encantar a uno para llevarse a su "establo".

Los coleccionistas más ricos del mundo acaparan los autos Bizzarrini de la misma manera que Gollum guardaba a "su precioso" anillo.

Los Bizzarrini ocupan un espacio extraño en el mundo coleccionista. Son raros, por supuesto, y a menudo se confunden con autos Ferrari. A menos que te hayas adentrado en lo profundo de ese mundo, probablemente no hayas oído hablar de ellos.

Eran queridos por sus cuerpos bajos y curvilíneos y su rendimiento deportivo, ruidoso y adicto a la adrenalina, que influyeron en el diseño de otros automóviles famosos de finales de la década de 1960 como el Pantera y el Mangusta, ambos fabricados por Alejandro de Tomaso.

Pero también fueron ridiculizados en su día por ser anti-Ferrari porque fueron fabricados por Giotto Bizzarrini, quien había abandonado esa compañía y no en los mejores términos (Bizzarrini había liderado un infame "golpe de Estado" en Ferrari en 1960, cuando él y otros cuatro miembros clave del personal de Ferrari organizaron una huelga para protestar por la política interna).

En estos días, entusiastas como Chuck Wray, un mecánico consumado que se especializa en autos de carrera italianos, llaman a Bizzarrini "el Ferrari del hombre pensante" porque comparten señales de diseño obvias y elementos de estilo, pero son aún más raros y más difíciles de autenticar.

"El Bizzarrini es una evolución para el Ferrari", comentó Wray a un grupo de coleccionistas en un foro de Road Scholars en enero en Scottsdale, Arizona. "Mi padre había sido mecánico, así que crecí con Ferrari GT y me enamoré de los autos italianos. Y cuando me enteré de la existencia del Bizzarrini, fue... ¡guau! Ese fue el siguiente nivel", narró.

Después de su huelga, Bizzarrini no tardó en encontrar trabajo. Casi de inmediato, comenzó a consultar para otras marcas de automóviles italianas, incluidas Lamborghini e Iso.

En Iso, diseñó un chasis para el motor Chevrolet V8 hecho en Estados Unidos que se hizo famoso por impulsar el Corvette. Los autos Iso Grifo fueron leyendas, después de haber corrido durante la temporada de 1964 en las '12 Hours of Sebring' y haber ganado el Primero en Clase en las 24 'Hours of Le Mans'.

Actualmente, se venden por 400 mil a 800 mil dólares en una subasta. Además, dados nuestros propósitos aquí, uno de los autos de carrera Iso A3 / C con cuerpo de aluminio se convirtió en modelo para el primer auto de la propia marrca Bizzarrini. Lo llamó el Bizzarrini GT 5300 Strada.

Bizzarrini GT 5300 Strada.
Bizzarrini GT 5300 Strada. Shutterstock

El GT 5300 Strada era especial: tenía el estilo ultra bajo y ancho de un A3/C con un motor Corvette V8 de 365 caballos de fuerza montado en la parte delantera central y una caja de cambios manual de cuatro velocidades.

Sus salpicaderas se abalanzaron como plátanos sobre las ruedas; sus aberturas laterales respiraban como branquias en una anguila. El automóvil es bajo, el interior es increíblemente pequeño: tendrás suerte de lograr entrar en uno si tienes problemas de espalda o rodilla o intestino. No posee comodidades modernas tales como dirección asistida o frenos nítidos. Pero en la pista de carreras, el Strada era conocido por su velocidad deslumbrante y ensordecedora, así como por su manejo sofisticado que podía igualar a todos los recién llegados entre sus compatriotas italianos.

La mayoría fueron construidos con carrocería de aleación de aluminio; otros en ese momento usaban paneles de fibra de vidrio sobre un chasis de plataforma de acero prensado.

El GT 5300 original que se vendió en Estados Unidos tenía un costó de 10 mil 500 dólares, aproximadamente 78 mil 500 dólares actuales, según Mark McCourt de Hemmings. El 1900 GT Europa y el P538S seguirían antes de que Bizzarrini fuera declarado en bancarrota en 1969. (A los 94 años, Bizzarrini actualmente vive en Italia, enseña y continúa construyendo automóviles como proyectos y comisiones personales).

Bizzarini es una marca tan rara que la aseguradora de autos clásicos Hagerty apenas compila los datos del historial del modelo. La venta más reciente registrada en Hagerty fue en 2018; otras ventas notables tuvieron lugar en 2014, 2013 y 2009. Las ventas adicionales pueden haber ocurrido más recientemente, aunque los datos sobre ellas no están claros.

"El número de estos autos en subasta alcanzaron su punto máximo en 2015, con cinco", indicó John Wiley, analista senior de Hagerty. Solo uno fue enviado públicamente en 2018 y uno en 2019, señaló. (La consignación de 2019 corresponde a un prototipo de auto de carreras que no se ajusta a la arquitectura de la base de datos de Hagerty, apuntó Wiley).

La mayoría de los pilotos de autos de carrera nunca han visto uno en la naturaleza. Estos autos existen en rumores e historias de fantasmas, literalmente. Un Bizzarrini Chassis 0254 estuvo escondido en Pennsylvania durante 30 años en un garaje vigilado por un espíritu benevolente, según su propietario. Ese automóvil está en línea para ser restaurado por Paul Russell and Co. en Essex, Massachusetts, y se venderá por lo que sin duda sería el rescate de un rey.

Mientras tanto, la mitad de las personas que creen haber visto un Bizzarrini vieron una versión falsificada. En 2018, Sotheby's sacó una Bizzarrini 5300 Strada blanca, chasis 0323, de su subasta en París después de que apareció quien poseía el auto real, también un chasis 0323. Un representante de Sotheby's no respondió a una solicitud de comentarios.

La discrepancia es desenfrenada: en la subasta de Sotheby's de 2018 en París, el modelo 1900 Europa fue catalogado como de uno de 1968. Pero figura en los registros de Hagerty como 1967. "Es plausible que se hayan construido réplicas", puntualizó Wiley.

De hecho, Sotheby's vendió ese auto por 212 mil 750 euros (unos 244 mil dólares) en la venta de 2018. Pero los registros de cuántos se hicieron y cuándo son escasos. El historiador de Hagerty, Glenn Arlt, utiliza un libro publicado en 1970, The Complete Encyclopedia of Automobiles: 1885 to the Present, para corroborar sus datos.

Según Arlt, Bizzarrini construyó 15 modelos Europa durante la década de 1960. Después de la quiebra de la compañía, los carroñeros automotrices cooptaron el puñado de carcasas de cuerpos extraños y en los siguientes 40 años los convirtieron en autos completos, con diversos grados de fidelidad, aunque ninguno es legítimo. En un registro oficial de Jack Koobs de Hartog, tres Bizzarrini 1900 Europa comparten el mismo número de chasis.

"Es un campo minado", consideró Steve Serio, un corredor de automóviles que ha vendido nueve en su carrera de tres décadas. Si el historial de propiedad de un Bizzarrini se vuelve oscuro durante los años anteriores a la década de 1980, puede estar seguro de que es falso, añadió.

Eso no logra disuadir a quienes los quieren. En todo caso, agrega placer al dolor del descubrimiento. Después de todo, el Bizzarrini 1900 Europa, un estudio en la dolce vita, es como un sorbo de limoncello helado en una tarde soleada.

El momento de ver uno por primera vez se filtrará en tu memoria como un tatuaje. Serio descubrió recientemente una selección de fotos de Bizzarrini de época para venta en una reunión de intercambio en Los Ángeles. El vendedor quería más de 13 mil 700 dólares solo por las fotos.

Hay una ventaja para todos los problemas. Los Bizzarrini son aún mucho más asequibles. Durante décadas, la presencia de ese motor Corvette mantuvo el valor de Bizzarrini muy por debajo de los de los automóviles equivalentes como Ferrari, Lamborghini o Maserati porque los puristas y los coleccionistas consideraron sacrílego tener piezas estadounidenses en automóviles italianos.

Aunque los valores de Bizzarrini comenzaron a aumentar a finales de la década del 2000, y el mayor salto se produjo desde fines de 2006 hasta el colapso del mercado hacia fines de 2008, no fue sino hasta fines de 2013 que los valores comenzaron a aumentar en serio, igualando al resto de la éxotica colección del mercado de autos italiano. Han aumentado constantemente desde entonces.

A pesar de la escasez de resultados oficiales de venta, el aumento de la popularidad de los eventos de carreras y conducción clásicos como el Colorado Grand, Mille Miglia y California Mille -que requieren marcas específicas y primeros modelos de automóviles para ingresar entre sus rangos de élite ultra- también ha alimentado el interés.

En 2016, los organizadores de Pebble Beach Concours d’Elegance los presentaron en una clase especial en un exclusivo campo de golf, destacando a los propietarios y aquellos que aspiran a poseer un automóvil tan raro.

"A una pequeña fracción del valor de un (Ferrari) GTO, hay mucho espacio para una mayor apreciación", dijo Klinger. "Es probable que los autos sigan ganando admiradores".

Incluso mejor, el motor Corvette que alguna vez lamentó hace que sean más fáciles y baratos de reparar que otros autos exóticos raros, tanto en rallys como en casa. "No se necesita nada para mantenerlos", puntualizó Serio. Ahora, eso es algo que definitivamente no puedes decir sobre un Ferrari de la misma cosecha.