Espectáculos

‘Mi mamá tiene derecho a vivir’: Sylvia Pasquel defiende la actuación de Silvia Pinal en obra

La actriz reveló que le duelen las críticas a su familia por la obra de teatro infantil ‘Caperucita: ¡Qué onda con tu abuelita!’.

La actriz Sylvia Pasquel aseguró que le duelen las críticas hacia su familia luego de que Silvia Pinal ofreciera las primeras funciones de la obra de teatro infantil Caperucita: ¡Qué onda con tu abuelita! en una silla de ruedas.

Pasquel defendió el trabajo de su mamá a los 91 años, pues argumentó que no puede llevar la responsabilidad de un protagónico a su edad, ni bailar o hacer movimientos bruscos o un gran diálogo ya que lo tiene que hacer por medio de un apuntador. Asimismo, puso en duda la continuación de su papel ya que no quiere exponerla a los malos comentarios, sobre todo de los medios de comunicación.

¿Qué dijo Sylvia Pasquel sobre la obra?

Entre lágrimas, Pasquel argumentó que las mismas personas que reprenden a su familia no han estado para ayudar o cuidar a su madre cuando está triste y deprimida, por lo que no les da el derecho a opinar sobre su vida.

“Dicen que si me dieron un millón de pesos, también a mi hermano cómo lo tratan. A mí me duele escuchar lo que dicen, que no lo bajan de mantenido, de huevón, de manipulador. Ya estuvo suave”, expresó en una entrevista que se transmitió en Sale el sol.

“Ya no sé”, dijo ante los cuestionamientos sobre si Pinal seguirá dando funciones todos los domingos como estaba contemplado. “Al final del día para que la estén criticando, bulleando y estén hablando pestes de uno a lo mejor prefiero que no. A ver qué le inventamos para que este contenta”, agregó.

De igual forma, contó que Pinal es feliz en los escenarios por lo que en lugar de mantenerla viendo la televisión buscan alimentar su pasión. “Guárdenla, pues ni que fuera un mueble. Mi mamá tiene derecho a vivir, tiene derecho a estar feliz. No la voy a guardar en una cama en un cuarto a que se muera. Cuando le dices ‘vamos al teatro’ se emociona, se le llenan sus ojitos. ¿Por qué le voy a quitar ese gusto nomás porque a unos no les gusta?”, se cuestionó.