Urbi y Homex ‘reviven’ tras un capítulo de terror en sus negocios
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Urbi y Homex ‘reviven’ tras un capítulo de terror en sus negocios

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Urbi y Homex ‘reviven’ tras un capítulo de terror en sus negocios

Ambas empresas ‘revivieron’ al reestructurar sus deudas y cambiar de modelo de negocio.

Guillermo Castañares
30/10/2019
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Heridas, pero no de muerte, Urbi y Homex intentan sobrevivir a la historia de ‘terror’ que atravesaron hace un lustro por la falta de una política de subsidios para vivienda de interés social, cambios contables y la crisis en la industria de la construcción que a agosto acumula 14 meses de caídas continuas.

Pese a que Urbi y Homex entraron en concurso mercantil en 2013 y 2014, respectivamente, ambas ‘revivieron’ al reestructurar sus deudas y cambiar de modelo de negocio; privilegiar el desarrollo de unidades del tipo medio y residencial, en lugar de las de interés social.

Juan Carlos Minero, director de estrategias de inversión de Black Wallstreet Capital México, recordó que la pasada administración pidió a las desarrolladoras que urbanizaran la CDMX, en lugar de las zonas limítrofes, lo que implicó terminar varios proyectos que tenían.

“Muchos de estos proyectos no pudieron terminarse y no pudieron venderse, con lo que muchas firmas quedaron con deudas que los obligaron a presentarse en concursos mercantiles, porque no pudieron cubrir con sus obligaciones de corto plazo”, explicó el experto.

Ignacio Cedillo, analista de Bursamétrica, dijo que el cambio de contabilidad de unidades vendidas afectaron los ingresos de las vivienderas.

“Los ingresos antes los contabilizaban solamente con el pedido de la casa, después se cambió la contabilidad y sólo se podía contar una venta hasta que escrituraba, esto desfasó completamente los pagos de créditos con la obtención de recursos” comentó.

En tanto, Gerardo Copca, experto de MetAnálisis, opinó que Urbi y Homex tuvieron el apoyo de sus accionistas, así como convenios con algunos fondos de inversión para alimentar su capital, además de que al apostar por un segmento medio y residencial mejoró sus márgenes.

“Lo que pasa es que (Urbi y Homex) sí han estado recibiendo inyección de recursos por parte de sus accionistas, aparte que tienen todo el expertise del sector”, comentó Copca.

Luego enfrentar problemas de liquidez, en 2015 un juez aprobó el convenio de pagos de Homex, con lo que un año después la empresa reactivó sus operaciones y en 2017 cambió de equipo directivo, de cara a implementar un plan de capitalización.

Actualmente, 62 por ciento de su volumen de ventas corresponde al segmento medio, 7 por ciento residencial y sólo 31 por ciento es de interés social.

Además, entre 2016 y 2018, la viviendera redujo en 76 por ciento su deuda, al pasar 6 mil 459 millones de pesos a 1,549 millones de pesos, al cierre del año pasado.

Asimismo, en el tercer trimestre de este año sus ingresos totales aumentaron 4 por ciento, al facturar poco más de 304.6 millones de pesos, impulsados principalmente por la comercialización de viviendas medias, ya que su volumen de ventas en este segmento fueron de 270 unidades entre julio a septiembre del presente año, lo que le representó un aumento de 30 por ciento respecto a las 208 unidades comercializadas en igual periodo de 2018.

La desarrolladora Urbi salió de su concurso mercantil con una pérdida de peso considerable, pero con la intención de atender sus compromisos financieros.

En el tercer trimestre del presente año la firma tuvo ingresos por más de 123 millones de pesos, un aumento de 57.5 por ciento frente al tercer cuarto del 2018.

Tal como lo refirió en su último reporte financiero emitido en la BMV, la compañía redujo de manera notoria su tamaño, por lo que el orden con el que ha ejecutado dicha disminución le ha permitido atender de manera oportuna sus distintos compromisos.

A poco más de siete meses de que un juez declarara a Corporación Geo en quiebra, ante la demanda de procesos mercantiles por parte de Banorte –su principal acreedor–, la firma ‘colgó los tenis’, tras enfrentar problemas como deudas, una mayor competencia y los cambios en las políticas de gobierno.

De vender más de 55 mil casas en 2012 a acumular pasivos por más de 9 mil 95 millones de pesos y una deuda financiera de 3 mil 706 millones de pesos, Corporación Geo se convirtió en el claro ejemplo de que un mal manejo de recursos y cambios en el entorno político podrían llevar a la muerte a una compañía.

Ante este escenario, Gerardo Copca, analista de MetAnálisis, dijo que uno de los problemas que afectó a la viviendera, fue que las tasas de interés en 2013 eran muy bajas, lo que permitió que entraran nuevos competidores al mercado.

“En ese entonces (2013) la tasa de interés era bastante baja, por lo que se generó más oferta, empezaron a salir por todos lados constructores independientes (…) por lo que las empresas grandes –como el caso de Corporación Geo– que contaban con muchos terrenos tuvieron que estarse apalancando, esto provocó que se viniera abajo”, aseveró Copca.