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A la 'chela' mexicana le fue mal: sus exportaciones cayeron por primera vez en 11 años por el COVID

En volumen, los envíos al extranjero se redujeron 6% y en valor. 3.5% en 2020.

La suspensión de operaciones de abril y mayo por no ser considerado sector esencial en la pandemia, sumado a la cancelación de conciertos, eventos deportivos y el cierre de hoteles y bares tiró por primera vez en 11 años la exportación de cerveza producida en México.

De enero a diciembre del año pasado la industria cervecera acumuló exportaciones por 4 mil 658 millones de dólares, una baja de 3.5 por ciento anual, la mayor desde que se tiene registro, además de que no se había reportado una caída en los envíos al extranjero desde el 2009 cuando la baja fue de apenas 0.02 por ciento, revelan datos del Sistema de Información Comercial Vía Internet (SIAVI) de la Secretaría de Economía.

En volumen, durante el 2020 la exportación cayó 6.2 por ciento anual, con 3 mil 764.8 millones de litros, la mayor variación porcentual desde el 2019 cuando los envíos al extranjero bajaron 18.8 por ciento anual.

A pesar de los resultados, el panorama fue mejor a la contracción del 10 por ciento que esperaba la industria para el 2020.

"Haber parado la producción por 60 días tuvo repercusiones importantes, la producción fue de 118.7 millones de hectolitros, lo que representa una caída de 4.7 por ciento respecto a 2019, y las exportaciones un impacto negativo de 6.2 por ciento, pero seguimos siendo el principal país exportador en el mundo", explicó Karla Siqueiros, directora general de Cerveceros de México.

México es la primera potencia exportadora de cerveza, seguida de Países Bajos, por lo que la directiva confío en la recuperación del sector este año.

Durante abril y mayo la industria reportó caídas de 31.8 y 49.5 por ciento anuales en el volumen de sus exportaciones, pues las plantas tuvieron que parar al no ser consideradas actividad esencial, siendo las principales afectadas Grupo Modelo y Heineken.

Durante esos dos meses "los ingresos disminuyeron a un dígito bajo, debido a un mandato gubernamental de dos meses de cierre de nuestras operaciones en el segundo trimestre. Rápidamente reanudamos operaciones y nos recuperamos", señaló en el reporte anual del 2020 la dueña de Grupo Modelo, AB InBev.

En tanto, Heineken refirió que fue hasta septiembre cuando consiguieron reanudar su capacidad de producción previo a pandemia.

"Se reanudó la capacidad de producción total a finales de tercer cuarto. La disminución del volumen de venta en Estados Unidos se debió a las interrupciones de la cadena de suministro desde México", indicó la cervecera en su reporte del 2020.

Para el 2021 la industria espera retornar a los indicadores previos a la pandemia, además de continuar con su compromiso con agricultores.

La pandemia provocó que se cancelaran conciertos, eventos deportivos y se suspendieran operaciones en los bares, además de cancelar fiestas en los 160 países a los que México exporta, de los cuales 106 mostraron caídas.

A pesar de lo anterior, Estados Unidos continuó como el principal destino de las exportaciones, las cuales crecieron 3.9 por ciento en valor y 1.3 por ciento en volumen.

El segundo país destino fue Australia que tuvo una baja de 20.9 por ciento en el valor y 16.9 por ciento en el volumen de las exportaciones; seguido de Chile con desplome de 28.9 y 28.7 por ciento en valor y volumen, respectivamente.

En México desacelera el consumo

Con el desabasto de cerveza, seguido de cierres de bares, antros y mandatos de ley seca en varias partes del país, el golpe de consumo en México fue una caída del 6.3 por ciento anual, con 11 mil 673 millones de litros revelan datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

"Las restricciones por un lado incentivan los mercados ilegales, y generan movilidad, las personas se trasladan a otras alcaldías y hasta Estados, donde no se tenga la restricción", refirió Siqueiros.

En monto el golpe fue menor, pues las ventas consiguieron un alza marginal del 0.1 por ciento anual, con 185 mil 375 millones de pesos, principalmente apoyadas en ajustes de precio cerca de dos veces la inflación, tanto del portafolio de Heineken y Modelo.

"El consumo social se vio afectado fuertemente, con el cierre de bares, pero también de eventos deportivos, conciertos y en general, reuniones masivas en todo el mundo, no sólo en nuestro país. Si bien se descubrieron nuevos momentos de consumo en casa, abriendo una cerveza en días y horarios atípicos, el desequilibrio fue inminente", dijo Agustín Cárdenas, gerente de data de la consultora McCANN Worldgroup.