Empresas

Expertos forenses descartan impacto de avión de Aeroméxico con dron

Un análisis de la nariz del Boeing 737-800 descartó que el aeroplano haya hecho colisión con drones o aves o cualquier otro objeto.

Un avión de Grupo Aeroméxico que supuestamente había sido impactado por un dron en diciembre pasado sufrió daños cuando una reparación mal hecha en el avión causó que la punta colapsara y se rompiera mientras se preparaba para aterrizar.

Un análisis de la nariz del Boeing 737-800 realizado por expertos forenses de la compañía descartó una colisión con un dron o cualquier otro objeto, hasta aves, indica el informe que entregaron a la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, por sus siglas en inglés) a principios de este mes. Bloomberg News revisó este documento.

Informes de los medios de comunicación locales decían que el avión había golpeado un dron cuando se acercaba a Tijuana para un aterrizaje el 12 de diciembre. En fotos, el lado frontal izquierdo de la nariz del avión aparecía hundido y agrietado en múltiples lugares.

La historia inicial causó gran revuelo porque habría sido la primera vez que un pequeño dron de consumo habría estado implicado en una colisión con un avión grande. Pocos días después, el aeropuerto Gatwick de Londres se vio obligado a cerrar por partes durante tres días tras haber detectado un dron que volaba cerca de sus pistas.

Interrupciones similares, de corta duración, ocurrieron en Heathrow, Newark y Liberty International de Nueva Jersey en las semanas posteriores.

La NTSB se involucró inicialmente en la investigación de Tijuana porque los aviones que aterrizan allí vuelan por el espacio aéreo de EU, dijo William English, quien está liderando la investigación.

Más adelante, cuando quedó claro que probablemente no hubo una colisión, la junta de seguridad siguió trabajando en apoyo de la investigación mexicana, detalló English.

El domo que cubre la nariz del Aeroméxico 737, que está hecho de plásticos relativamente delgados, fue reparado incorrectamente en 2017, según una carta del 15 de mayo a la NTSB de parte de Boeing.

La reparación "probablemente" causó que se debilitara con el tiempo y la llevó a colapsar debido a que la presión del aire cambió durante el descenso, según la compañía. La muesca en la nariz no muestra evidencia de un impacto con un dron.

English y otros de la NTSB supervisaron la revisión de Boeing.

La compañía también tomó muestras del área y las analizó en busca de restos de aves. Un examen del hisopo no reveló indicios de plumas de aves o ADN, según una carta del 28 de febrero del laboratorio de identificación de plumas de la Institución Smithsonian.

El 13 de diciembre, cuando ocurrió el incidente, se reportó que en una grabación de cabina se podía escuchar a miembros de la tripulación decir que escucharon un "fuerte golpe" y que solicitaron a la torre de control comprobar si el frente de la aeronave estaba dañado.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), a cargo de la Dirección General de Aeronáutica Civil que dirige la investigación del incidente, no respondió a las solicitudes de comentarios.

Si bien la NTSB y los investigadores de accidentes de aviación en Canadá e Israel han documentado casos de choque entre pequeños drones y aeronaves, ninguno de los cuales ha resultado en heridos, muchos informes de impactos o colisiones cercanas han resultado ser falsos o difíciles de confirmar.

La mayoría de los informes a la NTSB de posibles colisiones de drones con otras aeronaves no han sido demostradas, comentó English.

La agencia ha verificado dos colisiones: un helicóptero del ejército de EU golpeó un pequeño dron comercial en septiembre de 2017, cerca de Nueva York, y un pequeño dron rozó un globo aerostático en Idaho en agosto pasado.

El mayor fabricante civil de drones con sede en China, SZ DJI Technology, emitió un informe a principios de este mes que dice que hay un "exceso de información inexacta" en torno a los informes de incidentes que supuestamente involucran a drones.

También lee: