El Preguntario

¿Cómo evitar que tus hijos se estresen por el regreso a clases y el COVID-19?

La vuelta a la escuela de manera presencial tardará más de lo deseado. Aquí algunos consejos para frenar los problemas que conlleva el aprendizaje remoto debido a la pandemia.

La pandemia del COVID-19 ha dejado tras de sí varias crisis, no solo de salud, también económica, política y social. Dentro de estos rubros también está el educativo, y más ahora que está por iniciar un ciclo escolar en México, ¿cómo evitar que los alumnos se estresen por el regreso a sus clases remotas?

La vuelta a la escuela de manera presencial tardará más de lo deseado. Es un hecho que solo reabrirán cuando esté garantizada la seguridad de los estudiantes. Las familias se harán muchas preguntas al respecto ahora con el regreso, pero de manera virtual.

¿Hay algo que los maestros y las familias puedan hacer para frenar estos problemas con el aprendizaje remoto debido al COVID-19? Especialistas en la materia nos dan información actualizada sobre lo que se espera que ocurra y cómo prestar apoyo a los pequeños.

La Unicef y expertos de The Conversation proporcionan varios consejos para que los niños, niñas y adolescentes puedan seguir estudiando y aprendiendo desde casa. Estas siete recomendaciones son para que este difícil cambio en la rutina sea más sencillo también para papás, mamás o tutores.

1. Cuida la salud emocional de los niños

Es fundamental recordarles a los hijos e hijas que esta situación es temporal y que si estamos en casa es para cuidarnos nosotros y a los demás. Es normal que sientan miedo o preocupación, por eso es importante crear espacios donde puedan expresar sus emociones, invítalos a que hablen contigo y escúchalos con atención. Por otro lado, es recomendable evitar que estén sobreexpuestos a información sobre la pandemia, es bueno que sepan lo que ocurre, pero puedes explicárselos tú con un lenguaje adecuado para su edad. Otra forma de cuidar sus emociones es que sigan en contacto con sus amigos o con otros familiares, por ejemplo, con llamadas telefónicas o videollamadas.

2. Haz todo lo posible por establecer relaciones

Con el aprendizaje en línea, los estudiantes y los maestros ya no pueden saludarse físicamente o desarrollando un sentido de conexión a través del contacto visual directo. Sus interacciones ahora están restringidas a la televisión través de computadoras.

Imágenes, clips de audio, videos, emojis y GIF ayudan a las personas a transmitir sus puntos de manera más clara y colorida. Los expertos de The Conversation recomiendan que las familias y los maestros no tengan miedo de alentar a los estudiantes a usar esas herramientas para construir y fortalecer las relaciones sociales con sus compañeros y sus maestros.

Los estudiantes también se beneficiarán cuando las escuelas creen oportunidades para pasar tiempo no instructivo con otros estudiantes en línea porque hace que sea más fácil forjar conexiones personales. Las escuelas también pueden establecer salas de estudio virtuales y foros de discusión en línea donde se pueda alentar a los alumnos a socializar y trabajar colectivamente con regularidad y que los padres o tutores alienten a los niños a participar.

3. Establecer una rutina

Es importante que en familia acuerden horarios para hacer las tareas escolares y que en ese tiempo el padre o tutor pueda estar con ellos ayudándoles en lo que necesiten. Los horarios ayudan a que la familia tenga un sentido de normalidad. Es necesario aclarar que habrá días que niñas y niños no quieran seguir esa rutina y sientan apatía, es es normal, propicia un tiempo de descanso para que puedan despejarse y después retomar las actividades.

Nuevas rutinas. Es probable que los alumnos se involucren más con el aprendizaje en línea si se espera que se preparen para el día actuando como si realmente estuvieran yendo a la escuela, y no simplemente se levanten de la cama y enciendan la computadora.

4. No trates de convertirte en maestro o maestra

La situación es muy complicada y seguramente los padres de familia sienten presión para tomar el rol de maestro, pero no se espera que ellos asuman este papel ni que el hogar se convierta en una escuela, lo que necesitan niñas, niños y adolescentes es el acompañamiento de sus cuidadores.

En cuanto al espacio, los expertos recomiendan que designen un lugar específico para el aprendizaje, tanto para que los niños puedan tomar clases a distancia como para que mamá o papá puedan apoyarles en las tareas en el horario que hayan decidido en familia.

5. Revisa que tengan todo lo necesario

Verifica que tengan la conectividad adecuada para tomar clases a distancia o que el canal de televisión donde tus hijos toman clases se sintonice bien. Después revisa que tengan los útiles escolares como cuadernos, lápices, colores, etcétera, así como los dispositivos necesarios como el teléfono, una pantalla o una tableta.

Finalmente revisa el plan de estudios porque no esperamos que papás y mamás recuerden todo lo que aprendieron en la escuela por lo que te recomendamos que, si no sabes alguna cosa específica cuando estés ayudando a tus hijos e hijas con la tarea, recurras a las fuentes recomendadas por la escuela y a otras fuentes confiables de información. Esto es muy importante, recuerda que en internet hay muchos sitios que no son seguros para niñas, niños y adolescentes, es por eso que tu supervisión es fundamental en estos momentos.

6. Destaca la relevancia de lo que están aprendiendo

Los estudiantes a menudo se preguntan por qué deben aprender de varios temas. Cuando entienden esto están más comprometidos, es más probable que deseen aprender más sobre el tema en el futuro e incluso más probabilidades de elegir carreras relacionadas con lo que se les enseña.

La tecnología puede ayudar. Por ejemplo, los videos y otros recursos en línea pueden mostrar instantáneamente a los estudiantes cómo un tema en particular puede ser esencial para ciertas carreras. Los expertos recomiendan que los maestros les digan a los estudiantes que entrevisten brevemente a familiares y amigos, ya sea mediante Zoom, el correo electrónico o el teléfono, sobre por qué un tema en particular que están aprendiendo podría ser relevante para sus propias vidas.

7. Fomenta el ejercicio y otras actividades

Niñas, niños y adolescentes pueden aprender de muchas formas, por eso es bueno que además de las actividades académicas, fomentes que realicen alguna actividad física como yoga, ejercicio, que bailen o hagan otra actividad en cuanto a movimientos. Si lo hacen en familia es aún mejor. Jugar es divertido, pero también es un derecho de niñas y niños que ayuda a su desarrollo físico y cognitivo.

Finalmente, pueden aprovechar el tiempo para hacer manualidades, leer un libro, aprender otro idioma, entre otras muchas otras actividades.