¿Te parece que la gasolina en México es cara? Imagínate pagar 70 pesos por litro
ESCRIBE LA BÚSQUEDA Y PRESIONA ENTER

¿Te parece que la gasolina en México es cara? Imagínate pagar 70 pesos por litro

COMPARTIR

···

¿Te parece que la gasolina en México es cara? Imagínate pagar 70 pesos por litro

En Zimbabue, el precio promedio de la gasolina es de 70.01 pesos por litro, siendo el país con el combustible más caro, de acuerdo con la plataforma Global Petrol.

Notimex
16/04/2019
Actualización 16/04/2019 - 14:45
Al registrarte estás aceptando elaviso de privacidad y protección de datos. Puedes desuscribirte en cualquier momento.

A pesar del incremento en los precios de las gasolinas en los últimos meses, México no es de los países con el combustible más caro en el mundo, ya que del 7 de enero al 15 de abril se ubicó en 20.48 pesos por litro en promedio, y en el mundo fue de 30.41 pesos promedio.

De acuerdo con la plataforma Global Petrol, la nación con la gasolina más barata es Venezuela, donde cotizó el lunes en 17 centavos de peso por litro; seguido por Sudán, en donde se vendía en 2.6 pesos; Irán, 5.83 pesos; Kuwait, 7.06 pesos, mientras que Argelia está en el quinto lugar, con 7.23 pesos por litro.

En tanto que el país con el combustible más caro es Zimbabue, con un precio de 70.01 pesos por litro; seguido de Hong Kong, 45.08 pesos; Mónaco, 40.48 pesos; Noruega, 40.30 pesos; Barbados, 39.08 pesos; Países Bajos, 38.98 pesos; Islandia, 38 pesos; Grecia, 37.99 pesos; Dinamarca, 37.7 pesos y Suecia, 37.04 pesos por litro.

Según información de Global Petrol, México está en la posición número 60 entre las 164 naciones analizadas alrededor del mundo, luego de que el lunes el hidrocarburo cotizó en promedio en 20.72 pesos por litro.

En dos de los países vecinos de México la gasolina es más barata, ya que en Estados Unidos y Guatemala el energético cotizaba el lunes en 16.92 y 19.08 pesos por litro, respectivamente; no obstante, en Belice alcanza los 29.25 pesos y en Canadá 22.37 pesos por litro.

El estudio “Transición hacia Mercados Competidos de Energía: Gasolina y Diésel” de la Cofece, indica que los combustibles en México han mantenido un precio al consumidor artificialmente estable, aunque con tendencia al alza, debido a la reducción gradual del subsidio aplicado a los mismos.

De acuerdo con el documento, entre enero de 2000 y julio de 2008, el precio de la gasolina regular tuvo un incremento de aproximadamente 50 por ciento, al pasar de 4.81 pesos por litro a 7.21 pesos por litro.

Y entre enero de 2010 y marzo de 2018, el precio de la gasolina regular aumentó en aproximadamente 10 pesos por litro, con una trayectoria casi siempre ascendente, a pesar de que en este mismo periodo el precio del crudo tuvo oscilaciones al alza y a la baja en alrededor de 83 dólares por barril en promedio.

“Dentro de este periodo existió una baja considerable en el precio del crudo (en junio de 2014 se cotizaba en 148.26 por barril, y cayó a los 34 dólares por barril en enero de 2016), sin que se presentaran bajas en el precio de la gasolina regular en México”, detalla la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

La Cofece expone que durante la segunda mitad de 2018 los precios de referencia internacionales mostraron cierta estabilidad y se presentó una disminución del estímulo fiscal aparejada a un incremento gradual de los precios al consumidor en nuestro país.

Y es que, explica, el estímulo fiscal alcanzó un valor de cero (es decir, comenzó a cobrarse el monto completo de Impuesto Especial sobre Producción y Servicios) a partir de la última semana de octubre de 2018 para gasolina especial, de la segunda mitad de noviembre de 2018 para la gasolina regular y a partir de la primera semana de enero de 2019 para el diésel.

En este sentido, explica que la política fiscal en materia de gasolinas y diésel tiene la finalidad de disminuir la volatilidad de sus precios, pero también tiene consecuencias importantes sobre las finanzas públicas.

“Al mismo tiempo que este mecanismo ha absorbido la volatilidad al alza mediante la reducción de recaudación, también ha absorbido posibles bajas en el precio de los combustibles; es decir, aquellos momentos en los que han existido movimientos a la baja del precio de referencia internacional, estos no fueron trasladados a comercializadores ni a los consumidores finales”.