Seis personas sufren de obesidad o sobrepeso por cada una que pasa hambre en América Latina: FAO
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Seis personas sufren de obesidad o sobrepeso por cada una que pasa hambre en América Latina: FAO

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Seis personas sufren de obesidad o sobrepeso por cada una que pasa hambre en América Latina: FAO

bulletLa organización señaló que el volumen de niños menores de 5 años con obesidad es de 7.5%, cuando la media a nivel mundial es de 5.9%.

Leticia Hernández
12/11/2019
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Por cada persona que sufre hambre en América Latina y el Caribe, más de seis sufren sobrepeso u obesidad, advirtió este martes la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Esta cifra de malnutrición ha provocado que en la región el volumen de niños menores de 5 años con obesidad sea de 7.5 por ciento, por encima del promedio mundial de 5.9 por ciento.

“Además de las consecuencias de la malnutrición sobre la salud, deben contemplarse los impactos económicos laborales y productividad; sobre la educación por el déficit en la capacidad de aprendizaje, y ambientales, por la energía y hábitos de consumo inadecuados basados en productos que tienen una alta huella ecológica”, advirtió el organismo.

Según el documento, el tratamiento para un paciente con obesidad representa costos médicos de entre 25 por ciento y 52 por ciento superior al de las personas con un peso normal.

La prevalencia del sobrepeso está aumentando en todos los grupos poblacionales, pero especialmente en adultos y en niños en edad escolar. En la actualidad, casi un cuarto de la población adulta en la región de América Latina y el Caribe sufre de obesidad, con la incidencia más alta entre mujeres (28 por ciento), que en hombres (20 por ciento).

En tanto, la prevalencia del sobrepeso en niños y niñas menores de 5 años ya alcanza 7.5 por ciento, por encima de 5.9 por ciento mundial.

En el caso de México, el consumo diario por persona de alimentos y bebidas ultraprocesados fue de 581 gramos al día, superior al promedio de la región de América Latina de 350 gramos, según un estudio de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), realizado en 2015.

El impacto económico de la 'carga' de la malnutrición en Chile, Ecuador y México, se estimó para el año 2014 entre 0.2 por ciento hasta 4.3 por ciento del PIB, lo que representa un promedio de entre 493 a 28 mil 830 millones de dólares, respectivamente, refiere la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) basada en un estudio de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

La política fiscal, por medio de los impuestos selectivos al consumo, puede reducir la demanda de productos con alto contenido en nutrientes críticos al incrementar el precio del producto y desincentivar su consumo.

“Estos impuestos, combinados o no, tienen efectos progresivos, pues protegen más a las poblaciones con más bajos ingresos”, expone el informe.

Asimismo, recomienda subvenciones para la producción y la disponibilidad de alimentos frescos y saludables, así como reducir su precio e incrementar su consumo y de esa manera promover hábitos alimenticios más saludables.

“Subsidios a las frutas y a los vegetales de entre 10 y 30 por ciento, pueden incrementar su consumo y focalizarse en las poblaciones de menores ingresos. Así se mejora la calidad general de la alimentación de la población beneficiaria”, señaló el texto.

La exposición de niños, niñas y adolescentes a la publicidad y la promoción de productos poco saludables y el consumo de esos productos, provoca problemas de malnutrición como el sobrepeso, la obesidad y las enfermedades no transmisibles (ENT) durante la niñez, la adolescencia y la vida adulta, advierte la FAO.

“Las medidas de regulación de la publicidad y de la comercialización de alimentos y bebidas se consideran una de las estrategias clave para hacer frente al problema de la obesidad infantil y del desarrollo de las ENT. Por medio del etiquetado nutricional y del etiquetado frontal de advertencia nutricional se puede contribuir a un entorno alimentario saludable que empodere a los consumidores y les permita contar con más información cuando adquieran sus alimentos y bebidas”, apuntó el organismo.

En la región, el sobrepeso afecta a 18 millones de niños y niñas mayores de 5 años y a 32 millones de adolescentes, mientras que la obesidad tanto en la niñez como en la adolescencia se triplicó entre 1990 y 2016. Los sistemas de etiquetado frontal de advertencia nutricional en la región se han diseñado con el propósito de informar al consumidor de forma fácil y rápida de qué productos contienen una cantidad excesiva de azúcar, grasas y/o sal/sodio y representan un riesgo para la salud.