Economía

Respiro de alivio: especialistas prevén menor riesgo de que se pierda el grado de inversión

Expertos indican que pese a esto, el riesgo de un ajuste en la nota soberana del país se mantiene debido a la situación financiera de Pemex y por las reformas planteadas recientemente.

A pesar del incremento en la deuda pública y la crisis económica, la disciplina en las finanzas públicas del país está diluyendo la expectativa de los analistas sobre la posibilidad de que México pierda el grado de inversión en esta administración.

No obstante, el riesgo de un ajuste en la nota soberana se mantiene, principalmente por las presiones que implica la situación financiera de Pemex en las finanzas y por las reformas planteadas recientemente.

Los inversionistas han mostrado más optimismo por el soberano de México, ya que de 80 encuestados encuestados por Credit Suisse, el 62 por ciento opinó que al menos dos agencias reducirán la calificación soberana de México a terreno especulativo en lo que resta del mandato del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Este porcentaje se ha disminuido en los últimos meses; en junio del año anterior 78 por ciento estimaba que el país perdería el grado de inversión en la presente administración y la cifra que bajó a 74 por ciento en octubre.

Además de ello, el 76 por ciento descarta un nuevo recorte a la nota soberana en los próximos seis meses, porcentaje que ha aumentado al menos en las últimas cinco encuestas, ya que a inicios del 2020 solo el 57 por ciento consideraba que no habría movimientos a la baja por parte de las agencias.

Alonso Cervera, economista en jefe para América Latina de Credit Suisse, indicó que esta mejora en la percepción de los inversionistas obedece, en gran medida, a la disciplina fiscal que mantiene la actual administración.

"Las mejores expectativas tienen que ver con la disciplina fiscal que ha mantenido el gobierno federal, a pesar de la crisis económica y de salud. Además, creo que las calificaciones soberanas de otros países en la región, los que sí aumentaron su déficit fiscal y que tienen una calificación similar a la de México, podrían estar más presionadas en cuanto a bajas en sus calificaciones", abundó.

Ernesto O'Farrill, presidente de Grupo Bursamétrica, consideró que el optimismo de los inversionistas se debe a que la mayoría de las calificadoras reafirmaron la nota soberana hacia el cierre del año pasado, además de coincidir en que la disciplina fiscal fue un punto fuerte para México.

"Esto se debe a que las agencias ratificaron las calificaciones hace poco, y tanto en Moody's como en S&P estamos varios escalones arriba del grado de inversión; lo que hemos comprobado es que, la estricta disciplina fiscal la están reconociendo las calificadoras", expuso el especialista.

"Las calificadoras, aunque nos ratificaron, hablando de S&P y Moody's, nos dejaron en perspectiva negativa; no es del todo una buena noticia la ratificación", dijo y añadió que las reformas que se han planteado actualmente también podrían impactar negativamente en las futuras decisiones de las calificadoras.

Los riesgos

Carlos González, director de análisis Monex, concordó en que el optimismo entre los inversionistas se debe a la disciplina fiscal; sin embargo, dijo que las calificadoras podrían tomar acciones a la baja dado el apoyo recurrente que ha otorgado el gobierno a Pemex.

"Prácticamente la atención estará centrada, principalmente en el tema de Pemex, en la estrategia hacia delante", expresó. A esto, añadió que las recientes reformas planteadas no abonan a la confianza de los inversionistas y podrían provocar ajustes negativos a la nota crediticia.

Alejandro Saldaña, gerente de análisis económico de Ve Por Más, no descartaría posibles ajustes a la baja. "No se habla de una pérdida del grado de inversión, creo que en este momento no es probable que pudiera suceder, pero sí puede haber espacio para una degradación en la calificación, al menos un escalón por parte de Moody's o S&P", dijo y comentó que Pemex es un factor de riesgo fiscal, además de que las agencias están a la expectativa de las posibles reformas, sobre todo en la de Banxico.

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