Sí, Ivanka Trump como presidenta del Banco Mundial es una buena idea
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Sí, Ivanka Trump como presidenta del Banco Mundial es una buena idea

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Sí, Ivanka Trump como presidenta del Banco Mundial es una buena idea

bulletLos rumores que colocan a la hija del presidente Donald Trump como directora del organismo podrían no ser tan malo el Banco, que enfrenta una 'crisis' de popularidad.

Bloomberg Por Tyler Cowen*
15/01/2019
Actualización 15/01/2019 - 15:09
Ivanka Trump
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¿Qué pasaría si el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, nomina a su hija Ivanka Trump para que sea presidenta del Banco Mundial? Sé que la Casa Blanca ha negado el rumor de que lo hará, pero no es la primera vez que eso ocurre. Y yo me encuentro aquí para decirle que no sería algo tan malo.

En primer lugar, elegir a Ivanka podría ser beneficioso considerando la posición actual del organismo en Washington.

Hace tiempo que republicanos del Congreso no se muestran entusiastas respecto a la ayuda al exterior, pese a que en algunos casos votaron por ella. Si Ivanka estuviera a cargo del Banco Mundial, de pronto los republicanos podrían comprometerse con la idea de la ayuda a otros países en general y con la entidad en particular.

Si cree que esto es poco probable, recuerde que en la era Trump los republicanos del Congreso han demostrado ser bastante flexibles: soportarán, defenderán o negarán casi cualquier cosa, incluso contactos de campaña con Rusia o la expropiación de propiedad privada en virtud de un "estado de emergencia", a fin de construir un muro contra la inmigración.

Por ello, seguro que pueden tragar la píldora un tanto amarga que significa aceptar el Banco Mundial. Tal vez a los libertarios no les guste ese punto de aterrizaje para el Partido Republicano, pero si la idea es tener un Banco Mundial duradero y popular en términos políticos, un mandato de Ivanka podría ser un sueño hecho realidad.

Usted puede argumentar que Ivanka no tiene las cualidades para hacerse cargo del organismo y yo podría estar de acuerdo. (No sería mi elección personal, ¿qué hay de Carly Fiorina, Kristin J. Forbes o Arthur Brooks?).

El presidente anterior, Jim Yong Kim, era bastante calificado en el papel. Cofundó un famoso grupo de ayuda al exterior ligada a la salud pública, cuenta con un doctorado en Antropología, fue profesor en la Escuela de Medicina de Harvard y la Escuela de Salud Pública de Harvard y luego presidente de Dartmouth. Al ser asiático-estadounidense, tenía potencial para ser un poderoso símbolo de gobierno multicultural.

Sin embargo, en varios aspectos, su mandato fue un fracaso: Alienó a buena parte del personal y sus cambios organizacionales (luego de generar caos y moral baja) fueron en su mayoría revertidos.

El presidente del BM abandonará el organismo de manera repentina, cuando faltan años para que concluya su mandato, lo que permite a Trump seleccionar a su reemplazo. No solo eso, Kim pasará a una firma de infraestructura con fines de lucro, lo que difícilmente se puede ver como el simbolismo de un líder de una institución que se supone está para ayudar a los pobres a nivel mundial.

La triste realidad es esta: si Ivanka tomara las riendas de la entidad, es probable que se trate de una mejora. Recuerde que Ivanka ya desempeñó un papel en el Banco Mundial.

En 2017 fue una de las impulsoras de un fondo de mil millones de dólares, respaldado por Arabia Saudita, para fomentar el emprendimiento femenino. ¿Sería tan terrible que esa fuera la nueva prioridad, con respaldo de ambos partidos políticos? Podría destinar parte de su tiempo a cabildear para que el Gobierno de Estados Unidos conceda un aumento de capital.

Dicho esto, si Trump no pasa de su mandato actual, es probable que ella deje el cargo antes de poder tener un impacto significativo, para bien o para mal. Cabe destacar que el banco cuenta con un personal amplio y bien capacitado, la institución es difícil de controlar o conducir y los procesos en materia de créditos y proyectos se dilatan por años.

También está el tema del nepotismo. Diría que un nivel modesto de nepotismo es una característica desafortunada, pero no imposible de tolerar en el sistema político estadounidense.

El presidente Bill Clinton eligió a su esposa Hillary Clinton para que encabezara su plan de atención médica y muchos demócratas respaldaron esa idea en el momento y se mantuvieron leales a los Clinton por años.

En cuanto a la reputación del Banco Mundial, recuerde que el presidente George W. Bush nominó a Paul Wolfowitz, uno de los arquitectos intelectuales de la guerra en Irak, para hacerse cargo del banco. Para una institución internacional que cumple muchas funciones en Medio Oriente y recibe bastante apoyo europeo, semejante elección implicó una serie de peligros en materia de reputación, pero lo cierto es que las labores de la entidad continuaron más o menos con normalidad con Wolfowitz, quien se mantuvo en el cargo por solo dos años.

Ivanka, a diferencia de Wolfowitz, es una figura bastante popular en muchos países, en especial en China.

Está también la posibilidad de que Trump no tenga realmente contemplado asignar a Ivanka, ya que eso implicaría muchas reuniones tediosas y limitaría su capacidad de hablar en público. Tal vez es una estratagema de negociación para que todos suspiren de alivio cuando el presidente elija en su lugar a un tipo blanco y aburrido de su confianza.

Reitero, personalmente yo no la elegiría y su nominación no significaría necesariamente que se quedará con el puesto, ya que al presidente del Banco Mundial lo selecciona la junta directiva, pero si su nombre aparece en los titulares de noticias no estaré decepcionado.

*Esta columna no necesariamente refleja la opinión de la junta editorial, del Financiero o de Bloomberg LP y sus dueños.

*Tyler Cowen es una columnista de la sección de Opinión de Bloomberg. Es profesor de Economía en la Universidad George Mason y escribe para el blog Marginal Revolution. También es autor del libro La clase complaciente: la autodestructiva búsqueda del sueño americano.