Las casas de empeño se convierten en el 'plan b' de los padres de familia con el regreso a clases
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Las casas de empeño se convierten en el 'plan b' de los padres de familia con el regreso a clases

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Las casas de empeño se convierten en el 'plan b' de los padres de familia con el regreso a clases

bullet El trabajo a distancia generó un aumento en la demanda de tabletas y computadores, por lo que los padres volaron a estos lugares para buscar aparatos electrónicos a precios más accesibles.

Clara Zepeda
13/08/2020
empeño
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Ante el confinamiento por la pandemia, la escasez de recursos y el regreso a clases de manera virtual, los padres de familia se vuelcan a las casas de empeño para buscar laptops, tabletas, impresoras, televisiones, entre otros aparatos electrónicos, que estén en buen estado y a precios accesibles, reveló la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre).

El teletrabajo o el trabajo desde casa generó un aumento en la demanda de tabletas y computadoras personales en las casas de empeño de aproximadamente un 25 por ciento; sin embargo, a medida que se vaya acercando el arranque del ciclo escolar 2020-2021, el 24 de agosto, en donde estos aparatos electrónicos se han vuelto indispensables para continuar con el aprendizaje desde casa, irán repuntando las operaciones de venta de estos artículos en las casas de empeño.

Así lo prevé Joel Rodríguez, director general de la Amespre, quien detalló que las operaciones de venta de computadoras, pantallas, teléfonos celulares, bocinas, todo lo que está relacionado en hacer trabajo en casa y, ahora, para hacer trabajo con los alumnos en las clases virtuales, subieron considerablemente en las casas de empeño, con respecto a los mismos periodos del 2019 e, incluso, del 2018.

En las 23 empresas y las 30 marcas comerciales que forman parte de la Asociación, dijo Rodríguez, predomina, en un 76 por ciento de los empeños, los artículos electrónicos, domésticos y varios (herramientas, instrumentos musicales, artículos de belleza, etcétera), a diferencia de otras instituciones en donde predomina el empeño de alhajas.

Reveló que un cliente ya puede revisar los contenidos de una sucursal y comprarlo vía electrónica, ya que el comercio electrónico está teniendo que acelerar el ritmo de esta implementación de las casas de empeño.

“Ahorita es poco, pero va en aumento. El porcentaje de ventas electrónicas que traíamos antes de marzo del 2020 era de un 3.0 por ciento, ahorita ya es un 7.0 por ciento y sigue aumentando”.

En entrevista con El Financiero, Joel Rodríguez afirmó que la gente que compra estos bienes ya se acostumbró a comparar los diferentes precios de los artículos que necesita, ya que el hecho que no traiga la caja sellada, no les hace absolutamente la diferencia, siempre y cuando el artículo les sirva para sus fines, y más en este confinamiento, en donde los mexicanos han pasado de comprar uniformes a aparatos electrónicos para el regreso a clases virtual.

La industria prendaria atiende a dos de cada tres mexicanos, que sin la posibilidad de acudir a una casa de empeño, no podrían solucionar estos temas de necesidad de efectivo, que se solucionan con todo el apego a la Ley, sostuvo la Amespre.

“De cada diez clientes que empeñan, ocho recuperan su prenda. Entre la gente que utiliza sus artículos para estar solucionando estas necesidades de efectivo que tienen, el empeño promedio, es de aproximadamente cuatro semanas y el préstamo promedio es de 900 pesos”, precisó Rodríguez.

En el 2019, la Amespre otorgó 61.1 millones de préstamos, que equivale a 73 mil millones de pesos, eso significa que hicieron 87 millones de operaciones a un ritmo de 125 mil operaciones diarias, un poco más de personas que caben en el Estadio Azteca (110 mil personas).

“En el 2020, a partir de que salieron los primeros acuerdos del Consejo de Salubridad General, las operaciones de empeño se empezaron a estabilizar. Y es que cuando a finales de marzo y principios de abril, estacionalmente había un aumento en las operaciones de empeño por las vacaciones de Semana Santa, este año no hubo vacaciones; es decir, que esa pequeña curva ascendente que teníamos durante ese periodo no se registró”.

Sin embargo, las operaciones se han mantenido en los mismos parámetros del 2019, en los mismos márgenes que se habían realizado en semanas anteriores.