Economía

Greenpeace y CEMDA obtienen suspensión definitiva sobre medidas que frenan a las renovables

Con estas suspensiones quedan sin efecto el acuerdo de Cenace y la política de confiabilidad de la Sener durante el tiempo en que dure el juicio.

El Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA) obtuvo una suspensión definitiva sobre la política de confiabilidad de la Secretaría de Energía (Sener), publicada en mayo pasado, y el último acuerdo del Centro Nacional de Control de Energía (Cenace).

Ambos documentos contienen reglas que dificultan el funcionamiento de centrales de energías renovables.

La organización ambientalista llevó la estrategia legal en conjunto con Greenpeace, que en junio pasado logró otra suspensión definitiva sobre las medidas.

El juez Rodrigo de la Peza, del Juzgado primero de distrito en materia administrativa, especializado en competencia económica, radiodifusión y telecomunicaciones, dictó esa medida favorable a favor de la organización el viernes pasado, de acuerdo con registros del Consejo de la Judicatura Federal (CJF).

Todas las medidas han sido de efecto general, es decir, con estas suspensiones quedan sin efecto el acuerdo de Cenace y la política de confiabilidad de Sener, al menos durante el tiempo en que dure el juicio y los jueces determinen cuál será la medida definitiva.

"Con ello, será posible que sigan avanzando los proyectos de energía renovable que ya habían sido autorizados, siempre y cuando cumplan en todo momento con el marco legal vigente, y respeten los derechos humanos de las personas en las comunidades donde pretenden instalarse", dijo CEMDA en un comunicado de prensa.

La decisión a favor de CEMDA se une a otras dos suspensiones que han sido otorgadas por los jueces en materia de competencia a dos organizaciones más: Greenpeace y la asociación civil Defensa Colectiva.

Las tres organizaciones están en espera de la audiencia constitucional, en la que el juez deberá decidir si suspende de manera definitiva las acciones gubernamentales.

El acuerdo de Cenace, publicado en abril pasado, suspende de manera indefinida las pruebas críticas necesarias para que las plantas de generación intermitentes -eólicas y solares- entren operación, bajo el argumento de que éstas ponen en peligro la estabilidad del sistema eléctrico durante la emergencia sanitaria por coronavirus.

En tanto, la política de confiabilidad fue publicada en 'fast track' por Sener el 15 de mayo pasado sin pasar por el proceso necesario ante la Comisión de Mejora Regulatoria (Conamer). Con ésta, la dependencia dirigida por Rocío Nahle busca ampliar el uso de centrales eléctricas propiedad de la Comisión Federal de Electricidad y limitar los permisos para plantas eólicas y solares.

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