Estas dos empresas colocaron la primera deuda bursátil conjunta del país
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Estas dos empresas colocaron la primera deuda bursátil conjunta del país

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Estas dos empresas colocaron la primera deuda bursátil conjunta del país

bulletEstas dos Sofomes, que no son filiales y que no tienen un vínculo patrimonial ni de negocios se convirtieron en las dos primeras empresas medianas que lograron, de manera conjunta, entrar a bolsa y colocar deuda.

Rubén Rivera
27/12/2018
Actualización 27/12/2018 - 6:25
Bolsa Mexicana de Valores.
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Soluciones Financieras Internacionales (SFI) y Proaktiva son las dos primeras empresas medianas que lograron, de manera conjunta, entrar a bolsa y colocar deuda a través de Certificados Bursátiles Fiduciarios.

De forma sencilla, estas dos Sofomes, que no son filiales y que no tienen un vínculo patrimonial ni de negocios, y que solo tienen un poco de parecido en el sector al que se dedican, optimizaron la operación y colocaron 293 millones de pesos a un plazo de 4 años en este tipo de instrumento.

Ambas empresas, que están dedicadas al sector agropecuario en distintas regiones del país, como Tamaulipas, Bajío, Baja California, Chihuahua y Durango, forman parte del programa de FIRA del Banco de México y se conocieron hace algunos años a través de la Asociación de Sociedades Financieras de Objeto Múltiple (ASOFOM).

Este organismo se enfoca en promover este tipo de relacionamiento entre empresas para hacer sinergias y fungió como ente vinculador entre Ramón García, director general de SFI, y José Cruz, director general de Proaktiva.

“Desde hace 5 años se hablaba de una bursatilización sindicada, pero siempre encontrábamos algún problema y el principal era el colateral, situación que se solucionó en este caso con la cartera agropecuaria”, recordó en entrevista con El Financiero Jorge Avante, director general de ASOFOM.

Después de un proceso de evaluación exhaustivo, el visto bueno de la calificadora, la bolsa de valores, los accionistas y los directivos, al año se logró esta colocación para poder ser más competitivos en el mercado.

La intención de esta operación era diversificar la fuente de fondeo, reducir la dependencia con la banca de desarrollo y abatir el costo financiero, para acceder a financiamientos más baratos.

Para los emisores, la clave del éxito de la emisión fue el conocimiento mutuo, el entendimiento y generar confianza entre ambos consejos de accionistas.

“Nos reunimos, platicamos, nos conocimos y entendimos, y una vez logrado esto, se tomó la decisión de buscar un estructurador profesional y todos los participantes de una operación de este tipo”, recordó García.

“Se analizó la calificación crediticia que cada una de las empresas tenían como emisor, los años realizando operaciones, de tal manera que el riesgo este medido y finalmente se logró salir a un costo muy competitivo para empresas de nuestro tamaño, aseguró.