Economía mexicana cierra primer semestre del año con signos de debilidad
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Economía mexicana cierra primer semestre del año con signos de debilidad

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Economía mexicana cierra primer semestre del año con signos de debilidad

El indicador coincidente presentó un retroceso de 0.08 puntos durante junio, lo que estableció al indicador en los 99.21 puntos, su menor nivel desde agosto de 2010, según datos del Inegi.

Héctor Usla
03/09/2019
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El indicador coincidente prolongó su trayectoria negativa durante junio, al presentar un retroceso mensual de 0.08 puntos, lo que estableció al indicador en los 99.21 puntos, su menor nivel desde agosto de 2010, informó este martes el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Este indicador divulgado por el instituto busca reflejar el estado general de la economía.

Durante el sexto mes del año se confirmó que el índice coincidente no ha dejado de disminuir en los últimos trece meses, aunque a partir de octubre de 2018 entró en la fase denominada ‘recesión de crecimiento’.

El reloj de los ciclos económicos del Inegi reveló que, cinco de los seis componentes que integran al indicador coincidente se encuentran decreciendo, debido a que se encuentran por debajo de los 100 puntos, es decir, por abajo de su tendencia a largo plazo.

Cada uno de los componentes cuenta una historia diferente.

El único indicador que no se encuentra en la fase recesiva del ciclo son las ventas minoristas, ya que aunque en julio de 2017 entró en la fase denominada como ‘recesión de crecimiento’, entre enero y junio de este año, el indicador ha ‘recobrado fuerzas’, al acumular seis meses de avances, por lo que ya se encuentra en fase de recuperación, con 99.90 puntos.

El resto de los indicadores económicos que permiten dar señales del crecimiento económico del país se encuentran en la fase de ‘recesión de crecimiento’.

Por una parte, el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), una especie de PIB mensual encargado de medir el ‘pulso’ de la economía mexicana en el corto plazo, acumuló 14 meses de retrocesos, por lo que al cierre del primer semestre del año, el indicador se ubicó en los 99 puntos, su menor nivel desde marzo de 2010.

Otros indicadores clave para observar el dinamismo de la economía nacional también han mostrado signos de debilidad.

Las importaciones totales, el número de trabajadores asegurados ante el IMSS y la producción industrial también han acumulado varios meses de retrocesos consecutivos, por lo que durante junio, este tridente de indicadores se ubicaron en la fase recesiva del ciclo económico, con 99.77, 99.35 y 98.89 puntos, en cada caso.

La tasa de desocupación urbana se colocó en los 101.18 puntos en ese mismo periodo, el nivel más alto de los seis indicadores que son contemplados por el Inegi, pero como su comportamiento es contracíclico (ya que se mueve en dirección opuesta a la economía), el reloj de los ciclos económicos lo ubicó en zona recesiva.

Por otra parte, el indicador adelantado, que es aquel componente que busca señalar anticipadamente los cambios en la trayectoria que puede mostrar la economía del país, registró su décima caída consecutiva en julio, al ubicarse ligeramente por arriba de su tendencia de largo plazo con 100.04 puntos.

De esta forma, el indicador adelantado se ubicó en su menor nivel desde mayo de 2017, además de que el reloj de los ciclos económicos lo ubicó entre la fase desaceleración y recesión.

Tres de los seis componentes que integran al indicador adelantado se encuentran en fase de recuperación o crecimiento.

El tipo de cambio real bilateral entre México y Estados Unidos, la tasa de interés (TIIE) y el índice Standard & Poor's 500 son los indicadores que se encuentran bajo esta situación, ya que sus índices se ubican en 99.09, 99.53 y 99.70, respectivamente.

A su vez, el indicador encargado de medir si es el momento adecuado para invertir reflejó su cuarta caída consecutiva en julio, por lo que su situación actual, según el reloj de los ciclos económicos, es de desaceleración, debido principalmente a que el índice se ubicó por debajo de su tendencia a largo plazo por primera vez desde agosto de 2017, al registrar 99.76 puntos.

El resto de los indicadores que integran al indicador adelantado (tendencia del empleo y el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores), se encuentran en terreno de ‘recesión de crecimiento’, al ubicarse en los 98.86 y 99.36 puntos, en cada caso.

El Sistema de Indicadores Cíclicos divulgado por el Inegi permite dar seguimiento oportuno al comportamiento de la economía mexicana, y se genera con una metodología compatible con la utilizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), denominada ‘ciclo de crecimiento’.