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Crimen organizado incide poco en la población pobre de México: Banco Mundial

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Crimen organizado incide poco en la población pobre de México: Banco Mundial

bulletLos hogares mexicanos que sufren de pobreza monetaria son menos propensos a sufrir las privaciones asociadas con la delincuencia.

Leticia Hernández
17/10/2018
Actualización 17/10/2018 - 2:37
La pobreza monetaria y la amenaza del crimen están negativamente correlacionados.
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La amenaza del crimen organizado en México tiene poca incidencia en los niveles de pobreza en el país, ya que no ataca a ese segmento de la población; en cambio sí tiene un peso predominante en aspectos como acceso a educación, agua potable y electricidad, señala el Banco Mundial en su reporte “La pobreza y la prosperidad compartida 2018: Armando el rompecabezas de la pobreza”.

Los datos del reporte arrojan que entre 2014 y 2016, el 3.3 por ciento de la población mexicana vivió en pobreza extrema; había 4.2 millones de personas viviendo con menos de 1.90 dólares al día, unos 37 pesos. Además de esta pobreza monetaria, consideró aspectos multidimensionales como acceso a educación básica, a infraestructura eléctrica, agua e instalaciones salubres; en el tema de salud cuantifica a niños atrofiados o mujeres con desnutrición, y en seguridad considera las amenazas del crimen o haber experimentado daños, así como los efectos por desastres naturales.

Una distinción que hace el Banco Mundial sobre México y otros países como Ecuador, es que la pobreza monetaria y la amenaza del crimen están negativamente correlacionados, es decir, que los dos indicadores capturan diferentes tipos de hogares; aquellos que sufren de pobreza monetaria son menos propensos a sufrir las privaciones asociadas con la delincuencia en relación con los hogares que no sufren de pobreza monetaria. “En México la seguridad contribuye sólo modestamente a la pobreza multidimensional”, señala el reporte.

Con datos al 2012, cuando arrancó la administración del presidente Enrique Peña Nieto, el reporte indica que, en México, la población en pobreza monetaria fue de 3.9 por ciento; un 6 por ciento no tiene algún nivel de educación escolar; un 0.8 por ciento no tiene acceso a electricidad; el 4.4 por ciento no cuenta con instalaciones salubres para vivir y el 7.4 por ciento carece de agua potable.

El organismo hace un ejercicio entre seis economías por su disponibilidad de datos entre 2009 y 2014, México tiene menos población viviendo en pobreza monetaria que Tanzania o Uganda, pero más que Ecuador, Indonesia e Irak. De igual forma, México tiene apenas a un 3.7 por ciento de población sin acceso al agua, comparado con 19 por ciento en Indonesia o 54.6 por ciento en Tanzania.

El mundo ha avanzado en el combate a la pobreza extrema, pero aún casi la mitad de la población, -3 mil 400 millones de personas-, viven con menos de 5.50 dólares al día; en América Latina es un 26 por ciento, lo que refleja que aún hay grandes dificultades para satisfacer necesidades básicas, según el Banco Mundial.

Vivir con menos de 3.20 dólares al día refleja las líneas de pobreza en los países de ingreso mediano bajo y 5.50 dólares al día representan el parámetro en los países de ingreso mediano alto, según lo señalado por el Banco Mundial en su informe bienal “La pobreza y la prosperidad compartida 2018: Armando el rompecabezas de la pobreza”.

“Nuestros objetivos son poner fin a la pobreza extrema a más tardar en 2030 e impulsar la prosperidad compartida, y seguimos comprometidos con ellos”, dijo el presidente del Grupo Banco Mundial, Jim Yong Kim. “Al mismo tiempo, podemos analizar la pobreza desde una perspectiva más amplia, en diferentes niveles y dimensiones en todo el mundo. Esta perspectiva revela que la pobreza está más extendida y arraigada, lo que pone de relieve la importancia de invertir en las personas”, señaló en el comunicado.