Economía

Aranceles al acero responden a decisión de Trump de impulsar base electoral hacia 2020: Economía

Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior, afirmó que las exportaciones siderúrgicas nacionales no representan ninguna amenaza a la seguridad nacional del vecino del norte.

Los aranceles establecidos a las importaciones de acero y aluminio en Estados Unidos, los cuales están 'justificados' apelando a la seguridad nacional del país, podrían obedecer a una decisión para impulsar una base electoral importante para el actual jefe de estado hacia la elección presidencial en 2020 en EU, consideró Luz María de la Mora, subsecretaria de Comercio Exterior.

"A mí me parece que esta medida responde más a una disposición o decisión del presidente Trump de apoyar al sector siderúrgico, que es una base electoral muy importante para él, que lo fue para su elección en el pasado y que podría ser también una base de apoyo para su reelección para el 2020, entonces yo lo veo más como un tema de política interna en EU", dijo este lunes la subsecretaria al ser entrevista en la sede de la Secretaría de Economía.

La posición de México en este asunto, reafirmó, es que las exportaciones siderúrgicas nacionales no representan ninguna amenaza a la seguridad nacional del vecino del norte.

"Consideramos que México no es una amenaza a la seguridad nacional (de EU), las exportaciones de acero y aluminio de México no son una amenaza a la seguridad nacional, y por ello consideramos que México debería de estar exceptuado, esa es nuestra posición", agregó de la Mora.

El 8 de marzo del 2018, el presidente de EU firmó un decreto para establecer aranceles de 15 por ciento a las importaciones de aluminio y 25 por ciento a las importaciones de aluminio ya que, de acuerdo con una investigación realizada por el Departamento de Comercio, estas ponían en riesgo a la seguridad nacional de dicho país.

Sin embargo, en su momento, el presidente Donald Trump aceptó que, en el caso de sus socios de América del Norte, había establecido los gravámenes para que aceptaran algunas de las condiciones que solicitaba en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

A pesar de que el T-MEC fue firmado a finales del año pasado, los aranceles siderúrgicos aún están en vigor, cuestión que la actual administración y la iniciativa privada mexicana reprueban.