Economía

COVID-19 aumentó sentimientos negativos y bajó satisfacción de vida de mexicanos: OCDE

El 15 por ciento de las personas encuestadas en México dijeron haber experimentado sentimientos más negativos que positivos en un día típico del 2020.

La pandemia del COVID-19 aumentó el nivel de sentimientos negativos y deterioró la satisfacción por la vida de los mexicanos, de acuerdo con un informe de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En su informe ¿Cómo va la vida en América Latina?, la OCDE señaló que este impacto emocional representa parte del “costo humano” de la crisis.

En promedio, 17 por ciento de los respondientes en los once países analizados de América Latina y el Caribe, experimentaron sentimientos más negativos que positivos en un día típico del 2020, aproximadamente 4 puntos porcentuales más que un año antes. En México el aumento fue de 6 puntos porcentuales para alcanzar al 15 por ciento de los encuestados, en tanto que Perú saltó 11 puntos hasta el 28 por ciento de los entrevistados con un balance afectivo negativo.

En una escala de 0 a 10 en donde cero es “lo peor” y 10 “lo mejor”, los mexicanos con un marcador promedio del número 4 para abajo, aumentó 9 puntos porcentuales entre 2020 y 2019 para alcanzar al 15 por ciento.

A nivel región, en 2020, uno de cuatro individuos reportó un marcador de 4 o menos en una escala de 0 a 10 para describir su nivel de satisfacción de vida; comparado con aproximadamente uno en cinco un año antes.

“Los marcados descensos observados en la satisfacción con la vida y las relaciones sociales ponen de relieve el costo humano de la crisis”, señaló el informe que analizó 11 aspectos del bienestar actual: ingresos y consumo; trabajo y calidad del empleo; vivienda, salud; conocimientos y competencias; calidad del medio ambiente; bienestar subjetivo; seguridad; conciliación de la vida personal y laboral; relaciones sociales y compromiso cívico.

La satisfacción de la vida, el reflejo de cómo las personas evalúan sus vidas en su conjunto, se ha deteriorado para los mexicanos en los últimos años, incluso antes de la pandemia. Del 2017 al 2019 se observó una contracción de 4 por ciento comparado a cómo se sentían entre el 2006 y el 2009.


Cinco países experimentaron ganancias en la satisfacción de vida: República Dominicana, Ecuador, Paraguay, Perú y Uruguay entre 2006-2009 y el 2017-19; mientras que los respondientes en Argentina y México reportaron menor satisfacción, en 4 por ciento cada uno y Brasil en 5 por ciento en 2017-19.

Sin embargo, en los sentimientos positivos y negativos de las personas para encontrar el balance en el estado emocional, determinado por el afecto, el porcentaje de mexicanos que reportó un balance afectivo negativo se mantuvo estable en 8 por ciento y fue de los más bajos en la región, comparado con el 17 por ciento en Brasil.

La pandemia exacerbó algunas vulnerabilidades en el bienestar de la población de América Latina, y si no se aplican políticas direccionadas, se corre el riesgo de perder el avance de las últimas dos décadas, alertó la OCDE y recomendó recurrir a planes de recuperación y al estímulo fiscal como herramientas para hacerles frente.

Según la OCDE es necesario que el bienestar sea el eje de los planes de recuperación para poder hacer frente tanto a los problemas existentes, así como a los nuevos que han surgido.

“Las medidas de éxito más amplias, más allá de las puramente macroeconómicas, deberían formar parte del diseño y la evaluación de políticas”, señaló en el informe.