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Sergi Roberto: esencia a la blaugrana

El jugador ha sido clave para que el Barcelona se encuentre en la antesala de avanzar a su primera final de la presente temporada.

Albert Benaiges suelta una carcajada cuando recuerda cómo fichó a Sergi Roberto. La primera referencia que tuvo del ahora lateral derecho del Barcelona –cuenta a este diario– fue de parte de un hombre borracho que se encontraba en las instalaciones del Gimnastic y le dijo que era el mejor jugador del equipo, en el que el futbolista militaba a los 14 años, en la primavera de 2006.

"El borracho tenía razón", platica Benaigesa, entonces coordinador de las categorías inferiores del Barça. "Originalmente iba a fichar a Tristán, otro muchacho del club de Tarragona. Pero cuando vi la velocidad, técnica e inteligencia en el campo de Sergi dudé a quien de los dos debía firmar. Los cité a ambos después del partido para conocerlos mejor. Cuando vi que Roberto era más maduro, me decidí por él".

El traspaso se complicó cuando el scout habló con la familia del jugador. Josep María –su padre– era hincha del Real Madrid. No quería que su hijo fichara con el eterno rival, pero Benaiges le señaló que el joven tenía condiciones para destacar. Josep María aceptó y se cerró la transferencia.

Sergi Roberto destacó como extremo izquierdo en la cantera culé. También jugó por derecha y como medio de contención. Fuera del campo, tenía buenas calificaciones –según recuerda Benaiges– en la escuela, pese a que todos los días tardaba hora y media en trasladarse de su hogar en Tarragona hasta las instalaciones de La Masía, en Cataluña.

Su mejor momento en su formación lo vivió con el Barcelona B, entre 2009 y 2013, cuando fue nombrado capitán del equipo por el entonces entrenador de inferiores, Luis Enrique. Sus actuaciones fueron suficientes para que Gerardo Martino lo convocara al primer equipo en la temporada 2009-10. Sin embargo, sólo participó en tres encuentros.

La situación se repitió en las dos campañas siguientes. En la 2010-11 disputó cuatro encuentros y cinco en la 2012-13. No tuvo mayor participación porque en el mediocampo blaugrana se encontraba ocupado por Sergio Busquets, Andrés Iniesta y Xavi Hernández, a quienes nunca pudo ganar la titularidad. Pero no se dio por vencido. En los dos cursos siguientes fungió como recambio del mismo Busquets y para la 2015-16, al fin, se adueñó de la titularidad, pero no como mediocampista, sino como lateral derecho.

"Demostró que tenía las fortalezas futbolísticas y mentales para jugar en esa posición. En el campo es veloz, se asocia bien con los mediocampistas y es preciso cuando le toca centrar. Tuvo la madurez para aceptar que había otros jugadores con mayor capacidad en su posición, pero que podría ser útil al equipo en otro puesto", señala Benaiges.

Sergi Roberto empezó como una solución temporal en la lateral derecha del Barcelona, luego de que Dani Alves fichó por la Juventus en la temporada 2015-16. Luis Enrique –entonces ya entrenador del primer equipo– no encontró un jugador que supliera al brasileño y se decidió por el canterano, quien poco a poco dio buenos resultados.

El futbolista de 26 años –quien enfrentará hoy con el Barcelona al Valencia en el partido de vuelta de la semifinal de la Copa del Rey– es tan efectivo en esa posición que fue titular toda la campaña pasada. Su buen momento se extendió hasta este curso, en el que se mantuvo en 11 inicial de Ernesto Valverde, pese a que el club fichó al portugués Nelson Semedo, quien ha jugado toda su carrera en el Benfica en esa posicción e incluso ya había sido convocado con la Selección de su país.

Benaiges cree que Sergi Roberto podría jugar en el mediocampo blaugrana cuando Iniesta o Busquets salgan del club o se retiren. Su buen toque de balón, visión de campo y madurez –sostiene– serán suficientes para que regrese a su posición natural.

"Es un jugador con toda la esencia del Barcelona. Antepuso al equipo antes que sus intereses personales y es por eso que se ganó la capitanía en algunos encuentros de Copa del Rey, cuando Busquets, Iniesta o Lionel Messi no se encontraban en el terreno de juego. Poco a poco demuestra que su persistencia fue la mejor fórmula para aceptar su metamorfosis de mediocampista a lateral derecho", señala el visor.

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