Para la historia: Djokovic gana su 5to Wimbledon tras vencer a Federer
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Para la historia: Djokovic gana su 5to Wimbledon tras vencer a Federer

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Para la historia: Djokovic gana su 5to Wimbledon tras vencer a Federer

bulletEl tenista conquista wimbledon por quinta vez tras una final digna para la posteridad ante roger federer, cuyo trono como mejor tenista de todos los tiempos está en peligro.

Redacción
14/07/2019
Actualización 15/07/2019 - 4:50
Djokovic besando su trofeo.
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Novak Djokovic es una de esas leyendas vivas que se cuentan con los dedos de una mano. No es descabellado pensar en el serbio como el próximo candidato a ser el tenista con más títulos grandes de la historia.

Con 16 Grand Slams en sus vitrinas y 32 años, ahora sólo le faltan dos de estos títulos para alcanzar a Rafael Nadal y cuatro para igualar a Roger Federer, a quien derrotó ayer en una de las finales más aguerridas de las que se tenga registro en Wimbledon.

Una épica de 4 horas con 57 minutos. El marcador, 7-6, 1-6, 7-6, 4-6 y 13-12, permite entrever el curso de la final más larga en la historia del torneo londinense. Y definida en un tie-break. Algo nunca antes visto en La Catedral.

El balcánico de 32 años se defendió como fiera ante el suizo, de 37, y construyó su hazaña punto por punto. Salió a la cancha con diferentes escenarios en la mente y salió bien librado frente al monstruo de la estrategia.

“Probablemente sea el partido más exigente a nivel mental que haya jugado. He tenido partidos físicamente más duros, como la final de casi seis horas que jugué ante Nadal en Australia. Pero mentalmente esto ha estado a otro nivel”, dijo el serbio a la ATP al concluir el partido.

Sabía que no era el favorito. Cómo serlo ante ese carisma tan Wimbledon de Su Majestad. Quizá por eso el festejo tan excéntrico: golpearse en el pecho como mandril y comer pasto. Nole masticó el green de la Cancha Central porque fue una promesa que se hizo de niño y que, dice, tenía pendiente: “hacer alguna locura” si ganaba Wimbledon.

Hace dos años no eran pocos los que lo daban por muerto en el tenis. Se le veía lento y con muy poco tino. Su ruptura con su entrenador Boris Becker fue un escándalo.

El alemán no soportó el despido. Y como es su costumbre, habló de más: “Nole se ha entrenado poco, y él lo sabe”.

Djokovic se ausentó. El 2017 fue su peor año. Lo operaron del codo y se fue a casa sin ningún título grande. Mientras, en la acera de enfrente, Nadal y Federer se repartían la gloria. Sí, la rivalidad entre él y los otros dos es innegable.

En el deporte blanco también hay oscuridad, aunque no se quiera hablar de ello. Becker lo dice con todas sus letras en su libro Wimbledon: My Life and Career at the All England Club: “La rivalidad entre Nole y Federer es un secreto a voces. No se caen muy bien”.

Dos días antes de la pasada final londinense, Becker dijo a The Telegraph: “La gente me dice a veces que el tenis es ahora más aburrido que cuando yo jugaba. Que ya no hay grandes personajes.

"Yo les digo que sí los hay, pero que no pueden ser como realmente son. Ahora se les multa y hay micrófonos en las pistas que captan cada palabrota. Las estrellas de hoy mantienen una falsa amistad”.

La verdad es que Nole siempre ha sido una piedra en el zapato para Federer. De las 48 veces que han jugado, el serbio ha ganado en 26 ocasiones. Si Federer, que tiene 8 títulos en Wimbledon, no pudo conquistar esa cancha en 2014 y 2015, fue por culpa del balcánico, que con este, suma 5 trofeos del All England Club.

Según la ATP, Djokovic ha jugado más que Federer esta temporada. Novak ha estado 13 horas con 4 minutos sobre la cancha; Roger, 12 horas con 25 minutos. El suizo es cinco años mayor que el serbio pero no ha dado señales sobre un posible retiro.

Lo cierto es que Djokovic ya puede presumir de estar en el club de los Big Three. Quizás nunca dejó de estarlo, pero era un miembro más; ahora, ya es miembro élite. Está a más de 4 mil puntos de Nadal y a casi 6 mil de Federer. Pero estar en la cima de la ATP no le bastará.

A él lo que le importa es la posteridad, algo que pocos, muy pocos, logran en este deporte.