Culturas

Vivaldi, Los Lobotomys y Andrew Hill en estos 3 discos

'3.0'; 'The Vivaldi Album', de Cecilia Bartoli, y 'Black Fire'.

3.0
ARTISTA: Los Lobotomys
SELLO: Creatchy Records
PRECIO: $326

Fusión de gran nivel

Ocho años después, aparece el tercer lanzamiento oficial de Los Lobotomys, grupo encabezado por el tecladista David Garfield, en el que se reúnen también John Peña, Doug Bossi, Chad Wackerman y Lenny Castro. El álbum incluye ocho nuevas canciones escritas para volarte la cabeza desde la primera escucha, entre las cuales se presentan homenajes a Michael Brecker, Allan Holdsworth, Stevie Ray Vaughan y Paco de Lucía. La fusión de rock, jazz, latin, swing y blues es magistralmente interpretada por la banda angelina y sus invitados, todos ellos de gran nivel, como Robben Ford, Frank Gambale, Joe Bonamassa y Brandon Fields, entre otros.

The Vivaldi Album
ARTISTA: Cecilia Bartoli
SELLO: Decca
PRECIO: $265

Una diva con gran dominio vocal

The Vivaldi Album es un disco dedicado a composiciones poco conocidas del compositor italiano, en el que destaca el interés y el entusiasmo de Cecilia Bartoli por difundir su maravillosa música. En esta producción, la cantante comparte las experiencias y aventuras que vivió el descubrir estas arias, en las que la diva demuestra su impresionante dominio vocal y la forma tan especial de cantarlas. Cabe mencionar el excelente trabajo del grupo Il Giardino Armónico, dirigido por Giovani Antonini, que, utilizando instrumentos originales de la época, da gran solidez al disco.

Black Fire
ARTISTA: Andrew Hill
SELLO: Blue Note
PRECIO: $668

Todo un revolucionario musical

Andrew Hill fue un pianista y compositor surgido de la escena avant-garde de la década de los 60. Mientras que muchos de sus contemporáneos estaban descartando totalmente las técnicas rítmicas y armónicas del bop y el hard bop, Hill trabajó para ampliar sus posibilidades, lo que quedó de manifiesto en Black Fire, su álbum debut, considerado una obra maestra del post-bop. Con un sublime cuarteto con Joe Henderson en el saxofón tenor, Richard Davis en el bajo y Roy Haynes en la batería, la música suena tan fresca hoy como el día en que se grabó en 1963.