Culturas

Un ‘tsunami’ de 12 voces: la ola feminista que ‘vibra’ ante la pandemia

En este libro, editado por Sexto Piso y coordinado por la narradora Gabriela Jáuregui, se convocó a 12 mujeres para pensar y escribir sobre el significado de ser mujer en México a través de distintas perspectivas.

Entender a la otra para sanar, liberarse, luego volver a Tierra. Una de las premisas de las autoras del 'Tsunami 2' (Sextopiso, 2020) fue escribir sobre los problemas en México, no caer en la trampa 'del mar de fondo' y reconsiderar los múltiples feminismos desde el interior para batallar contra la opresión de la mujer en todas sus formas.

La invitación surgió durante la pandemia. La escritora y editora Gabriela Jauregui (Ciudad de México, 1979) convocó a 12 mujeres para pensar y escribir sobre el significado de ser mujer en este país. El resultado ha sido el segundo volumen de Tsunami, una antología feminista escrita y editada en el contexto del Covid-19.

La portada de esta segunda entrega fue realizada, al igual que la del primer ejemplar editado hace dos años, por Pia Camil (Ciudad de México, 1980), una ilustradora y artista mexicana que ha expuesto su obra en distintas partes del mundo como Nueva York, París o Glasgow.

Para Jauregui, editora y autora del prólogo de ambos volúmenes, la pandemia ha planteado diversos desafíos a las luchas de las mujeres en México. Preguntas para las que ella asegura no tener respuesta o para las que tal vez haya más de una:

"¿Qué estamos haciendo? ¿Estamos haciendo suficiente? ¿Cómo le hacemos para no contagiarnos, para estar seguras en un contexto de pandemia donde hay cada vez mayor inmovilidad, más violencia, más desapariciones? ¿Cómo nos vamos a organizar?".

Mujeres interesantes y chingonas sobran; era muy importante, bajo mi criterio, el incluir mujeres de distintas generaciones, de distintas ubicaciones geográficas, de distintas experiencias de vida”.

Gabriela Jáuregui
Escritora mexicana

Pero ante estas interrogantes que dice plantearse a diario, la también autora del libro de cuentos La memoria de las cosas (Sexto Piso, 2015) tiene una certeza: "Aquí seguimos".

"No porque hubo pandemia nos dejamos de comunicar, nos dejamos de organizar, dejamos de salir a reclamar y eso lo celebro mucho porque si esto no fuera algo vital y necesario, todo el mundo se quedaría viendo Netflix en su casa. Pero evidentemente es algo vital, lo cual hace que, a pesar del riesgo, siga siendo absolutamente necesario ir a las fiscalías, ir a pararse enfrente, ir a cantar canciones", señaló Gabriela Jaúregui en entrevista por videollamada.

"Al mismo tiempo, me pregunto cómo le hacemos para que no nos vayamos a enfermar todas por salir a la calle, porque simultáneamente a la pandemia, la violencia no para y es también una pandemia: los feminicidios son una pandemia. ¿Quién se puede dar el lujo de quedarse callada y con los brazos cruzados? Muy pocas, quizás".

La narradora mexicana decidió no solo enfocarse en "12 autoras chilangas de clase media acomodada", de manera repetitiva, sino en abrir aún más el radio para entender los feminismos en México; las latitudes fueron clave para no centralizar las miradas, las vivencias y opiniones compartidas en torno a múltiples modus vivendi durante la expansión del Covid-19 a lo largo del 2020.

Este ejemplar, trabajado a 12 voces con nombres como María Azahua, Lydia Cacho, Dahlia de la Cerda, Brenda Navarro, Diana del Ángel, Lia García o Valeria Luiselli, proponen no sólo una visión, sino varias para entenderse y hacer partícipes a quienes deseen leerlas para adentrarse en las múltiples perspectivas del tema.

Es una revisión de la agenda y las aportaciones que ha hecho el movimiento feminista a lo largo de su historia, pero es también un cuestionamiento de las visiones hegemónicas que han surgido de este. Una crítica ante la que varias autoras se posicionan acerca de los feminismos decolonial, negro, trans y uno que pasa 'fuera del cuarto propio'.

"En México todavía hay mayoría de feminismo hegemónico y eso se refleja en las agendas; se refleja en los feminismos que tienen más visibilidad y, totalmente, hace falta que haya más feminismo desde otros lugares que solo los 'cuartos propios'", explica la filósofa Dahlia de la Cerda (Aguascalientes, 1985).

"Todavía vivimos en este país donde aspiramos a mantener los beneficios que tiene el blanqueamiento y no creo que la responsabilidad caiga sobre nosotros. A lo que tenemos que apostar para cambiar es al sistema estructural que hace que sigamos teniendo estos procesos de blanqueamiento".

No creo que todas las mujeres tengan que ceñirse al feminismo o a la teoría feminista; las personas oprimidas están oprimidas sin explicarles que lo están. Las mujeres ya tomaron conciencia de que hay situaciones que no están chidas y que no hay que tolerar”.

Dahlia de la Cerda
Filósofa

Para la también codirectora de la colectiva feminista Morras Help Morras, la importancia de tener distintas miradas dentro del feminismo es clave para entenderlo desde su concepción hasta la proposición de agendas dentro del marco de acción público.

"El feminismo es un conjunto de teorías, agendas, reivindicaciones y praxis que buscan la liberación/empoderamiento/emancipación de las mujeres", escribe la autora de origen hidrocálido en su ensayo 'Feminismo sin cuarto propio' dentro de libro.

Dahlia de la Cerda también considera que, al cambiar el consumo de contenidos dentro de las redes sociales propias, el acercarse con perspectivas distintas a las tradicionales podría abrir aún más la brecha para entenderse, o voltear a ver el trabajo de mujeres como Valeria Angola de Malvestida.

Dentro de este Tsunami, la geógrafa Fernanda Latani (Oaxaca, 1991) escribió 'Temblores en el corazón: crónica de una geografía emocional' para abordar la necesidad de sanar desde el interior y entenderse con las genealogías femeninas de su entorno: una visión con la que no cuenta mucho del feminismo occidental consolidado.

"El género que elegí siento que iba a ser más transparente, más coloquial; algo que es un parteaguas es que, entre las relaciones de mujeres, ya está el 'qué onda con nuestras mamás, abuelas o tías'. Llega un momento donde se atraviesan día a día y éstas intentan darnos respuestas de algo que nosotras estamos empezando a cuestionar e identificar: el rechazo, confrontación y el enfrentamiento", explica la integrante de la Red Oaxaqueña de Mujeres Indígenas Trenzando Saberes.

El trabajo de Latani M. Bravo arranca la noche del 7 de septiembre de 2017, 12 días antes del #19S, durante un terremoto que arrasó parte de la costa del Istmo de Tehuantepec; a partir de ahí y, con una analogía a los temblores de los que escribió el poeta peruano César Vallejo en algún momento, es como describe una intensa relación para sanar las palabras y vida con su madre.

Una parte importante del movimiento feminista decolonial es el rescate de las relaciones entre mujeres: sanar las relaciones. Esto no es algo que tienen las feministas blancas occidentales. Es algo que hablan las compañeras zapatistas que no son feministas”.

Fernanda Latani M. Bravo
Geógrafa mexicana

"Independiente de que sea la escritura de un hombre, a mí me gusta mucho César Vallejo y fue un escritor marxista reconocido por muchas mentes populares en Latinoamérica. Me dije: 'no está mal iniciar con una frase así' porque, para mí, es una reafirmación de mi condición política y del propio feminismo comunitario", explicó la geógrafa en entrevista.

Ante las múltiples reflexiones, propuestas, ensayos, crónicas y recordatorios, todas las escrituras recorren distintos caminos para llegar a un centro: "Nuestra batalla es la continua lucha contra la opresión de la mujer en todas sus formas".

Mientras tanto, así como un segundo tsunami siempre golpea con mayor fuerza que el anterior, Gabriela Jauregui no duda en invitar a más mujeres para que se sumen al siguiente oleaje durante lo que será recordado como los años de la pandemia: "en mi lista hay otras mujeres que siguen pendientes para el Tsunami 3 (20??)".