Se apaga la mirada del pintor Rafael Coronel
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Se apaga la mirada del pintor Rafael Coronel

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Se apaga la mirada del pintor Rafael Coronel

bulletLa pintura mexicana despide a uno de sus mayores exponentes. Creador fundamental para el arte mexicano de la segunda mitad del siglo XX, murió a la edad de 87 años.

Redacción
07/05/2019
Actualización 08/05/2019 - 4:50
 Su pintura logró trasladar a personajes marginados de la sociedad a la alta cultura.
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No fue, como era su sueño, futbolista del América. Ni contador, como era el sueño de su padre. Ni arquitecto, como comenzó a formarse. Seguir los pasos de otro fue, cosa curiosa, aquello que le dio un nombre: Rafael Coronel. Pintor.

La vocación le corría por las venas, con un abuelo que trabajaba el pincel en las iglesias y el ejemplo de ese hermano mayor, que ocupa un sitio muy propio en la pintura mexicana del siglo XX: Pedro Coronel. Lo siguió de su natal Zacatecas a la Ciudad de México, para educarse, como él, en algo que no creía siquiera que fuese una profesión (tanto despreciaba su padre la pobreza segura que prometía el oficio).

No imaginaba entonces que llegaría a trabajar en el taller de Diego Rivera por espacio de dos décadas; menos aún que se convertiría en su yerno: Rafael se casó con Ruth, la hija que el muralista tuvo con Lupe Marín, y con quien tuvo un único hijo, Juan Rafael.

Concilio. Una de sus obras emblemáticas de gran formato.
Concilio. Una de sus obras emblemáticas de gran formato.|Cortesía

Fue precisamente Juan Rafael el portador, ayer, de la noticia: su padre ha muerto. Lo publicó en su cuenta de Facebook sin aclarar el motivo del deceso. El pintor, nacido en 1931, tenía 87 años cumplidos y partió ayer mismo, en su casa de Cuernavaca, donde residía.

Forjado en los aires nacionalistas del muralismo, Coronel terminó por unirse a las filas de La Ruptura. Su mirada anacrónica se volvió hacia el Barroco y el Renacimiento para tratar la figura humana.

Le interesó retratar a los marginales: los raros, los pobres, los de belleza siniestra; los habitantes de una geografía profunda a los que despojó de “adornos” —eso que tanto criticó en su suegro, como sus alcatraces—; rostros y personajes que plasmó en el vacío, como suspendidos en el espacio claroscuro de su memoria. Nunca pintaba con el modelo enfrente.

Rafael Coronel trabajó también el hiperrealismo y la pintura abstracta, y fue un reconocido exponente del nuevo expresionismo mexicano. Exhibió en recintos como el MoMA de NY, la Bienal de Sao Paulo, el Museo Real de Arte de Bruselas y el Museo de Arte Moderno, en México. Para celebrar su 80 años y 60 de trayectoria, el Palacio de Bellas Artes alojó la retrospectiva Retrofutura.

En redes sociales la comunidad artística de México se volcó en condolencias tras el fallecimiento del pintor, cuyos restos fueron llevados anoche a una funeraria del sur de la Ciudad de México.