'La reconstrucción del ser'… las alas de Jorge Marín 'vuelan' de México a Turquía
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'La reconstrucción del ser'… las alas de Jorge Marín 'vuelan' de México a Turquía

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'La reconstrucción del ser'… las alas de Jorge Marín 'vuelan' de México a Turquía

La exposición del artista mexicano en el aeropuerto de Estambul se inaugura a manera celebración por la apertura de los primeros vuelos directos de esa ciudad a la CDMX y Cancún.

Aldo Rafael Gutiérrez
06/10/2019
 La exposición estará durante seis meses en el aeropuerto de Estambul.
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Las alas, no sólo como un motivo para escapar, sino para aliviar la carga que lleva todo migrante que cruza las fronteras como última opción para vivir un mejor futuro, son parte del trabajo forjado por el escultor Jorge Marín que se ven desde el 4 de octubre en el Aeropuerto Internacional de Estambul, Turquía.

A través de las piezas monumentales Alas de México, Ángel en cuclillas IV, Equilibrista 90 y El tiempo, la exposición titulada La reconstrucción del ser se inaugura a manera de celebración por la apertura de los primeros vuelos directos de Estambul a la Ciudad de México y de Estambul a Cancún.

“Para entender a la sociedad del siglo XXI hay que hablar de migración, no solamente la cara bonita, que hemos vivido muchas personas que somos afortunadas de viajar por placer o por cuestiones emocionales, intelectuales, sino la migración obligada, tema que a todos nos debería de tomar unos minutos de nuestras vidas para reflexionar y tomar postura”, comentó el artista Jorge Marín en entrevista para El Financiero.

Marín es un migrante por definición. Nacido en Michoacán y heredero de una pasión artística, fue llevado a muy temprana edad a la Ciudad de México. Ahí hizo su vida y carrera en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM y en la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía del INAH, lugares que le dieron las bases que lo consolidarían a lo largo de 25 años de trayectoria.

“No es cómodo ser artista en un país emergente, e implica muchísimos sacrificios. Es muy importante entender en dónde estás parado, es muy difícil pero hay que hacer el esfuerzo, no puedes tirar la toalla antes de empezar” confiesa, “México no es el país más maduro en temas de instituciones culturales de apoyos a sus artistas, porque no es maduro en nada, es adolescente, está viendo quién es”.

Razón por la que su búsqueda está centrada en dos cosas: mayor difusión al arte y lograr consolidar que ámbitos público y privado trabajen juntos para hacer que el arte se convierta en una dieta diaria para todas las personas.

Con esa idea ha logrado instalar distintas obras en puntos claves de la capital como es Alas de México, además de otras esculturas colocadas en el Aeropuerto Internacional de La Ciudad de México.

“Yo desde mi trinchera hago mi mejor esfuerzo para que a través del arte contemporáneo pueda, sino esclarecer temas y tener un mensaje puntual y contundente, sí causar una inquietud al respecto, sí llevarlo a la mesa del diálogo y la reflexión”, comentó el escultor.

Así es como “conecta” dos países tan distintos y distantes uno del otro, a través de la figura humana que emula aves y que puede cautivar a los más de 30 millones de viajeros que cruzan por ese punto para tomar destino hacia Europa, Asia y por supuesto, América.

La exposición estará durante seis meses en el aeropuerto de Estambul; con ella se abrirá una convocatoria a un concurso de fotografía con Las Alas de México y cuyo premio será un vuelo redondo Estambul-México para promover a la reflexión entorno al fenómeno de la migración.