Conmemoran centenario de Amado Nervo en la ciudad que lleva su nombre
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Conmemoran centenario de Amado Nervo en la ciudad que lleva su nombre

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Conmemoran centenario de Amado Nervo en la ciudad que lleva su nombre

En el marco del 4o Festival de Letras en Tepic, Nayarit, se conmemoró el centenario de la muerte del poeta mexicano Amado Nervo.

Rosario Reyes / Enviada
01/02/2019
Actualización 01/02/2019 - 16:01
El escritor Juan Villoro participó en el recital 'En el jardín azul de tu extravío', durante el homenaje a Amado Nervo.
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TEPIC, Nayarit.- 'En el jardín azul de tu extravío' pudo ser un verso del poeta. Sin embargo, el título con el que estos tres artistas han nombrado al recital que conmemora el centenario de la muerte de Amado Nervo, es una estrofa de una canción de Agustín Lara.

La noche del jueves 31 de enero, en el marco del 4o Festival de Letras en Tepic, el escritor Juan Villoro, el músico Guillermo Zapata (El Caudillo del Son) y el poeta y cantante Hernán Bravo Varela presentaron su homenaje a Amado Nervo, en el que comparten aspectos de la biografía del bardo, con canciones populares.

'La gloria eres tú', que Bravo Varela interpreta tal como la escribió José Antonio Méndez, con el verso que escandalizó a la sociedad de los años 40: “Desmiento a Dios / porque al tenerte yo en vida / no necesito ir al cielo tisú / si alma mía / la gloria eres tú”; hasta 'Sorpresa' de Lara o 'El ciego' de Manzanero y 'Amor eterno' de Juan Gabriel, enmarcan la narración biográfica de Amado Nervo para la cual musicalizaron un poema de Carlos Pellicer sin título que había estado perdido y, vuelto canción repite en el estribillo: “cuando tú te despidas no me digas adiós”.

Desde el más allá, Nervo y su discípulo José Ramón López Velarde, conversan sobre el tema inagotable, ese que mueve montañas o que, en un arrebato, roba corazones. El amor. El mismo sentimiento que Amado Nervo exaltó hasta parecer cursi ante los ojos de algunos de sus colegas.

Ese desdén no alcanzó a los compositores. Gracias a las canciones, boleros, tangos y otros géneros populares, la poesía de Amado Nervo está viva. En nuestro ADN, como dice Guillermo Zapata, el director musical del proyecto.

La plaza central de Tepic está repleta. Los suspiros de vez en cuando rompen el silencio atento de la multitud que sigue la narración de quien fue un hombre tan querido, que sus amigos y cientos de personas lloraron durante los seis meses que duró el traslado de su cadáver de Montevideo a la capital. Carlos Pellicer incluso, hubiera preferido dar su propia vida a cambio de la de su amigo.

Nervo falleció el 24 de mayo y llegó a México el 11 de noviembre de 1919. Tuvo un funeral al que, según Villoro, acudió una tercera parte de la población de la Ciudad de México. En ese mismo acto, queda claro lo que hizo el poeta.

“Ha forjado el sentimentalismo mexicano. José Emilio Pacheco decía que en realidad era el más moderno de los poetas porque fue el primero que entendió que la poesía no es de nadie y que debe ser celebrada por cualquiera”, dijo Villoro antes del estreno del espectáculo que se presentó por única ocasión para unirse a la conmemoración del centenario luctuoso del poeta en Nayarit.