'Birth of the Cool', 70 años
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'Birth of the Cool', 70 años

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'Birth of the Cool', 70 años

A siete décadas de su lanzamiento, 'Birth of the Cool' de Miles Davis es uno de los mejores discos en la historia del jazz.

Por Yonathan Amador
09/01/2019
'Birth of Cool' vio la luz hace 70 años.
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Ubicado en el 1580 de Broadway, el lugar era conocido como el Metropolitan Bopera House, en clara referencia al Metropolitan Opera House ―que se ubicaba a unas calles de ahí―, y a que ahí se presentaban jazzistas como Charlie “Bird” Parker y Dizzy Gillespie, entre otros músicos de la corriente bebop. The Royal Roost, el nombre real de aquel recinto, era un modesto restaurante de pollo frito, representado por una gallina, la Princesa Shirley y ahí fue donde, hacia finales de 1948, el trompetista Miles Davis junto con su ensamble ofreció un par de conciertos que cambiaron la historia del jazz.

Por aquellos años en Nueva York, podía escucharse la estación Big Apple que solía transmitir algunos de los conciertos realizados en The Royal Roost. El locutor Symphony Sid presentaba a las bandas y así lo hizo la noche del 4 septiembre: “¡damas y caballeros, les traemos algo nuevo en la música moderna, les traemos impresiones de música moderna con el grandioso Miles Davis y su maravillosa nueva organización!”. Ese fue el primer concierto del noneto; y lo que no sabía la gente en el restaurante y por la radio, es que eran testigos de un momento clave en la historia de la música y que quedaría registrado en el disco que ahora conocemos como Birth of the Cool, cuya grabación inició en enero de 1949.

Miles se formó dentro del bebop, de la mano del trompetista Gillespie y el saxofonista Parker, sin embargo, su necesidad de experimentar lo llevó, acompañado del pianista Gil Evans —con quien trabajó por primera vez en este proyecto y con quien llegaría a forjar una larga complicidad musical—, a explorar y platicar en reuniones con otros músicos sobre nuevas teorías musicales y proponer un sonido diferente, alejado de la estridencia y rapidez del bop.

Hace 70 años la historia del jazz vivió un hito, un nuevo estilo surgió: el cool jazz. “Por un lado siempre quise tocar con un sonido sutil porque podía pensar mejor cuando tocaba de esa manera”, comentó Miles Davis al periodista Leonard Feather, en una entrevista para la revista Down Beat en 1964, cuando se le preguntó, en retrospectiva, sobre este nuevo sonido.

Reunidos en el pequeño departamento de Gil, en la calle 55, Davis, el pianista John Lewis, el saxofonista Gerry Mulligan y el propio Evans comenzaron a darle forma al experimento musical, que hasta ese momento no tenía antecedente y que buscaba llevar los temas hacia una textura sonora distinta, similar a la de una orquesta pero con menos elementos. Con el paso de las reuniones y los ensayos comenzó a adquirir forma la instrumentación, una pequeña orquestación de nueve elementos: trompeta, trombón, saxofón alto y barítono así como la novedosa incorporación en un ensamble de jazz de un corno Francés y una tuba; además de la sección rítmica con piano, batería y contrabajo.

Para Capitol Records el noneto grabó 12 temas, en tres sesiones: enero y abril de 1949 (cuando se grabaron la mayor parte los cortes) y en marzo de 1950; sin embargo, las grabaciones quedaron guardadas por cuatro años. Finalmente bajo la serie Clásicos del jazz la disquera lanzó (1954) ocho de los doce temas y en 1957 se hizo una segunda edición del material al que se incorporaron tres piezas más: Move —en la que se puede escuchar la fusión lograda entre los estilos bop y el naciente cool—, Budo y Boplicity, y fue en ese momento que el disco fue bautizado como Birth of the Cool, por el productor de las sesiones, Pete Rugolo. Por diferentes compromisos, a lo largo de todo el proceso varios músicos tuvieron que alternar en la grabación, lo que también le da una sonoridad peculiar, ya que de un tema a otro varían las interpretaciones.

A siete décadas de estos conciertos y su grabación, Birth of the Cool es uno de los mejores discos en la historia del jazz, referente obligado y el primero de una larga lista de grabaciones trascendentales del trompetista Miles Davis como Kind of Blue, Miles Ahead o Bitches Brew.