Bernardo Bertolucci, maestro del erotismo y la decadencia
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Bernardo Bertolucci, maestro del erotismo y la decadencia

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Bernardo Bertolucci, maestro del erotismo y la decadencia

En el cine transgresor del recién fallecido cineasta italiano Bernardo Bertolucci, el erotismo fue fundamental.

Rosario Reyes
27/11/2018
El cineasta italiano falleció este lunes.
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En el cine transgresor del recién fallecido cineasta italiano Bernardo Bertolucci, el erotismo fue fundamental. Ya antes de la polémica El último tango en París (1972) había filmado en El conformista (1970), una escena emblemática, señala el crítico Carlos Bonfil.

“Es una de las películas más sensuales de Bertolucci (basada en la novela homónima de Alberto Moravia), en la que verdaderamente despliega cargas de erotismo muy fuertes. Ahí está la escena del baile de dos protagonistas femeninas, Dominique Sanda y Stefania Sandrelli, es un top en el manejo de la sensualidad, por la fotografía de Vittorio Storaro, que fue uno de sus grandes camarógrafos”, dice.

El cine mundial está de luto, dice el crítico Daniel Krauze, a propósito de la muerte del ganador de nueve premios Oscar, quien falleció ayer en su casa en Roma a la edad de 77 años, a causa de un cáncer de pulmón.

Bertolucci fue autor de un cine poético y a menudo triste, advierte Krauze. “Pienso evidentemente en El último tango en París, una película tan dura, tan difícil de tragar, o en Los soñadores (una alegoría del mayo de 1968), cinta más o menos reciente, que también es extraordinaria. Perdemos realmente a uno de los grandes; tiene al menos cuatro obras maestras”.

Para Joaquín Rubio Salazar, curador de muestras de cine en museos como el Nacional de Arte, en El último tango en París Bertolucci expone la doble moral en Europa, con un actor decadente en el contexto americano, pero que para los europeos estaba en plenitud, junto a una joven actriz como Maria Schneider, lo cual era totalmente irreverente.

“En esa película rescata la esencia del Marqués de Sade, entre la decadencia y el erotismo, el sentido de la provocación y la seducción; recupera parte del esquema clásico del erotismo”, afirma.

La cinta, que fue censurada en Italia y otros países europeos, fue polémica incluso 35 años después de su realización, cuando la actriz Maria Schneider declaró en 2016, en una entrevista con el Daily Mail, que había sufrido una violación por parte de Brando.

Bertolucci aceptó que la llamada “escena de la mantequilla” fue ideada entre él y Marlon Brando, sin consultar a Schneider. “Quería de ella su reacción como niña, no como actriz”, declaró a la Cinemateca francesa en 2013, dos años después de la muerte de ella.

“El asunto creció porque se comparaba con lo que había sucedido en el caso de Roman Polanski y abusos similares. Pero no pasó a mayores, la actriz abandonó sus reclamos, falleció y el caso se eclipsó”, recuerda Bonfil.

“Era una época en la que el erotismo era más sugerido, no tan gráfico como sería años después; por el peso de la censura, cuando se hacía una referencia un poco heterodoxa a la sexualidad, escandalizaba. Pero lo realmente valioso en Bertolucci era el manejo plástico de la sensualidad de sus protagonistas, sobre todo las femeninas”.

El erotismo del cine de Bertolucci, coincide Rubio Salazar, se basa en la sutileza.

“Todo tiene que ver con una estética, con el cuidado de las tomas y la recreación de los ambientes, desde Los soñadores, a pesar de la imagen del desnudo explícito, hasta El último emperador. Quién si no los italianos pueden hablar de la decadencia con una estética, hay toda una tradición de la escuela italiana”, señala.