Ciencia

Una anomalía en el campo magnético de la Tierra podría cambiar la posición de los polos Norte y Sur

El fenómeno, que debilita el campo magnético de nuestro planeta, podría tener como consecuencia una división, de acuerdo con una investigación de la ESA.

Una parte del campo magnético de la Tierra, conocida como la 'anomalía del Atlántico Sur', se está debilitando y puede estar encaminada a una división, de acuerdo con una investigación de la Agencia Espacial Europea (ESA). El extraño fenómeno también está provocando problemas técnicos en los satélites que orbitan la Tierra.

Los autores del estudio pudieron establecer que todo el campo magnético del planeta ha disminuido 9 por ciento en su fuerza durante los últimos 200 años. Advierten que el segmento de la 'anomalía del Atlántico Sur', que se extiende desde África hasta América del Sur, es motivo de especial preocupación.

El campo magnético de la Tierra nos protege de la radiación cósmica y las partículas cargadas que fluyen del Sol. Gracias a él funcionan las brújulas y los GPS. Es generado por el océano de hierro líquido en el núcleo exterior del planeta, a casi dos mil 897 mil kilómetros debajo de nuestros pies. Este núcleo de hierro líquido se comporta como un imán gigante, lo que permite la existencia de los polos norte y sur.


Los satélites de la misión Swarm Constellation de la ESA, que investigaron la anomalía, detectaron un fuerte debilitamiento al suroeste de África, lo que apunta a la posibilidad de que el área se parta en dos.

Los investigadores estiman que una consecuencia del debilitamiento del campo magnético de la Tierra podría ser que los polos norte y sur cambien de posición, teniendo a la 'anomalía del Atlántico Sur' el origen de la transformación (algo que ocurre alrededor de cada 250 mil años).

El estudio, cuyos resultados fueron dados a conocer en mayo de este año, no explican cuáles son los procesos que se están llevando a cabo en el núcleo de la Tierra y que están provocando estos cambios. Por lo que el fenómeno sigue siendo un misterio y representa un desafío para la ciencia.

La debilidad del campo magnético ha provocado que la Estación Espacial Internacional y los satélites de órbita terrestre baja experimenten problemas de comunicación e informática en algunas ocasiones.