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La próxima crisis sanitaria: resistencia antimicrobiana

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La próxima crisis sanitaria: resistencia antimicrobiana

bulletLa resistencia a los antimicrobianos (RAM) es un fenómeno mundial emergente y constituye uno de los problemas de salud más graves en la actualidad; según la OMS, el 50% de los antibióticos son usados de forma inadecuada.

Óscar Castro
07/08/2020
Actualización 21/09/2020 - 0:35
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Ahora que estamos inmersos en la peor pandemia desde la Gripe Española de 1918, ha salido a la luz un problema que acecha a los sistemas de salud de todo el mundo: la resistencia a los antibióticos causada, en gran parte, por la automedicación y el uso incorrecto de los mismos.

Esto ha generado un problema, pues la resistencia a los antimicrobianos (RAM) es un fenómeno mundial emergente y constituye uno de los problemas de salud más graves en la actualidad.

Hay evidencias e información de la existencia de enfermedades intratables, de la falta de nuevos antibióticos y del impacto económico de la RAM que, se estima, puede originar en el mundo una reducción del 2 al 3.5 por ciento del PIB mundial.

Estudios señalan que si no se contiene la RAM, para 2050 podría ser la primera causa de muerte en el mundo, causando un fallecimiento cada 3 segundos.

La RAM aumenta el costo de la atención sanitaria por la mayor duración de las hospitalizaciones y la necesidad de atención más intensiva.

Sin antimicrobianos eficaces para prevenir y tratar las infecciones, intervenciones como el trasplante de órganos, la quimioterapia del cáncer, el tratamiento de la diabetes o la cirugía mayor se convertirán en procedimientos de muy alto riesgo.

La RAM está favorecida por el uso inadecuado de los antimicrobianos en medicina humana, veterinaria, agricultura y acuicultura. La falta de higiene y saneamiento también complican los esfuerzos mundiales para su contención.

Otros factores que influyen en este problema son los tratamientos incompletos por los pacientes; tomar antibióticos para tratar infecciones víricas como el resfriado o la gripe; y la prescripción errónea de medicamento.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 50 por ciento de los antibióticos son utilizados de forma inadecuada.

En la actualidad, las tasas de RAM son altas y se pronostica que aumenten aún más si no se toman medidas efectivas; por ello, se prevé que produzca una carga económica y de salud significativa en los países de la OCDE y la Unión Europea.

1. Natural o intrínseca: Todas las bacterias de la misma especie son resistentes a algunas familias de antibióticos y eso les permite tener ventajas competitivas respecto a otras cepas y pueden sobrevivir en caso que se emplee ese antibiótico.

2. Adquirida: Es la que puede llevar a un fracaso terapéutico cuando se utiliza un antibiótico supuestamente activo sobre el germen que produce la infección. Las bacterias son capaces de adquirir resistencia en función de su variabilidad genética.

Si bien los antibióticos destruyen o inhiben las cepas sensibles, a su vez, permiten paradójicamente la selección de bacterias resistentes capaces de sobrevivir, multiplicarse y diseminarse.

Por ejemplo, en 70 años, solo se han comercializado dos nuevos antibióticos contra cepas farmacorresistentes a la tuberculosis.

Los antibióticos se pueden clasificar con base en los efectos que producen sobre las bacterias, los cuales son:

Bacteriostáticos: Inhiben el crecimiento bacteriano.

Bactericidas : Producen muerte o lisis bacteriana.

Cuando la bacteria permanece inmune a los efectos de los antibióticos, ya sea de forma natural o adquirida, se dice que es resistente.

La crisis de salud por RAM es prevenible, tanto al hacer conciencia para un uso adecuado de antibióticos por parte de los gobiernos y sectores de salud junto con el sector privado; como al asegurar que se continúen desarrollando antibióticos innovadores para que estén disponibles para los pacientes, por parte de la industria biofarmacéutica.

Ahora que ya sabes todo esto, evita la automedicación con antibióticos y en caso de presentar alguna infección bacteriana lo ideal es que acudas de forma directa con un especialista de la salud.