Ciencia

Yucatán tiene un bosque secreto… y puede ser clave contra calentamiento global

Este hallazgo podría ayudar a comprender mejor los escenarios futuros del aumento del nivel del mar causados por el cambio climático.

Los efectos en el mundo causados por el cambio climático están a un paso de volverse irreversibles.

Sin embargo, investigadores mexicanos y de California descubrieron un bosque de manglares secreto, con una antigüedad de millones de años, escondido en la península de Yucatán que podría ser clave en la lucha contra el calentamiento global.

Los manglares, además de albergar una gran diversidad de especies, son recursos esenciales para la mitigación del cambio climático debido a que pueden retener hasta cinco veces más carbono que cualquier otro bosque terrestre. También ayudan a disminuir el impacto de algunos efectos como el aumento del nivel del mar, la erosión, entre otros.


Este antiguo ecosistema de manglares descubierto se encuentra ubicado a lo largo de las orillas del río San Pedro Mártir, que se extiende desde las selvas tropicales El Petén en Guatemala hasta la región de Balancán en Tabasco, y florece a más de 200 kilómetros (124 millas) del océano más cercano.

Este hallazgo, publicado en la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos de América, es inusual porque los manglares (árboles, arbustos y palmeras tolerantes a la sal) se encuentran típicamente a lo largo de las costas tropicales y subtropicales.

Mediante datos genéticos, geológicos y de vegetación con modelos del nivel del mar, descubrieron que dicho ecosistema alcanzó su ubicación actual durante el último período interglacial, hace unos 125 mil años, y ha persistido allí de forma aislada a medida que los océanos retrocedieron durante la última glaciación.

Es decir, se trata de una “reliquia” que sobrevivió a un período anterior, a un mundo pasado más cálido cuando los niveles relativos del mar eran de seis a nueve metros más altos que en la actualidad, “lo suficientemente alto como para inundar las tierras bajas de Tabasco en México y alcanzar lo que hoy son selvas tropicales en las orillas del río San Pedro”.


Estos hallazgos, señalaron los investigadores, abren oportunidades para comprender mejor los escenarios futuros de aumento relativo del nivel del mar a medida que avanza el cambio climático en un mundo dominado por humanos.

“La parte más sorprendente de este estudio es que pudimos examinar un ecosistema de manglar que ha estado atrapado en el tiempo durante más de 100 mil años”, dijo Octavio Aburto-Oropeza, coautor del estudio. “Estudiar estas adaptaciones pasadas será muy importante para que podamos comprender mejor las condiciones futuras en un clima cambiante“.

Los investigadores recordaron que la región que rodea los sitios de estudio fue deforestada en la década de 1970 por un plan de desarrollo equivocado. Las orillas del río San Pedro se salvaron porque las topadoras no pudieron alcanzarlo, por lo que el área todavía está amenazada por actividades humanas.