Ciencia

¿Qué hacer con el plástico que inunda el planeta? La ciencia tiene una respuesta

Indonesia juega un papel fundamental en la reducción de desechos terrestres en los océanos, considerando su extensa costa, gran población y alta producción de desechos.

Aunque los productos químicos industriales pueden descomponer los plásticos, el uso de enzimas es potencialmente un enfoque más ecológico, que requiere menos energía. Algunos científicos ya han encontrado bacterias que poseen enzimas capaces de descomponer un plástico común que se usa para fabricar botellas de agua.

Muhammad Reza Cordova está buscando un tesoro en medio de las botellas de agua, bolsas de plástico y vasos de espuma plástica que ahogan las playas, los arrecifes y los bosques de manglares alrededor de Yakarta, Indonesia, relata Warren Cornwal en un artículo publicado por la revista Science el pasado 1 de julio.

Cornwal comenta que en el limo rico en microbios que recubre parte de esa basura, Reza Cordova espera encontrar organismos que ayuden a resolver el molesto problema de qué hacer con el plástico que inunda el planeta.


A medida que los desechos marinos se vuelven cada vez más frecuentes e inducen impactos en cascada sobre los ecosistemas marinos, el monitoreo de los desechos terrestres es clave para identificar estrategias de mitigación efectivas. Indonesia juega un papel fundamental en la reducción de desechos terrestres en los océanos, considerando su extensa costa, gran población y alta producción de desechos.

Muhammad Reza, un biólogo marino, recolecta muestras del limo y las lleva de regreso a su laboratorio en el Centro de Investigación de Oceanografía de Indonesia, donde planea cultivar los microbios y alimentarlos solo con plástico para ver qué prospera. “Esperamos encontrar los microbios más eficaces que puedan comer o degradar el plástico”, afirma el especialista a Science.

De acuerdo con el artículo de la revista especializada, investigadores de todo el mundo están en la misma búsqueda que Reza Cordova. Buscan microbios que consuman plástico en las abrasadoras aguas termales del Parque Nacional Yellowstone, las playas de islas remotas en el Océano Pacífico y una fábrica de reciclaje de plástico en Japón, entre otros lugares.

Algunos científicos ya han encontrado bacterias que poseen enzimas capaces de descomponer un plástico común que se usa para fabricar botellas de agua y ropa. Afirman que las enzimas de los microbios, proteínas que aceleran las reacciones químicas, podrían ayudar a reciclar algunos tipos de plástico, muchos de los cuales se entierran en vertederos, se queman o se lavan en ríos y océanos.


“La naturaleza es el reciclador más asombroso porque no desperdicia nada”, dice John McGeehan, biólogo estructural de la Universidad de Portsmouth del Reino Unido, que lidera un proyecto de búsqueda de enzimas del que forma parte Cordova.

Con el uso de plásticos de un solo uso que crean un problema de contaminación cada vez mayor, los científicos están buscando formas de degradar el material, y las investigaciones de los últimos años consideran los microorganismos, incluidas las bacterias y los hongos, como un medio biológico para reciclar el plástico.

Sin embargo, ampliar aún más significa superar desafíos importantes. Encontrar enzimas es solo un primer paso. Pasar del laboratorio a una fábrica de reciclaje requiere superar obstáculos técnicos y económicos en una industria con ganancias mínimas, y donde el plástico nuevo puede ser más barato que el reciclaje.