Bravo Festival, un encuentro de música y arte visual en medio de la naturaleza
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Bravo Festival, un encuentro de música y arte visual en medio de la naturaleza

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Bravo Festival, un encuentro de música y arte visual en medio de la naturaleza

bulletSumérgete en el bosque y descubre la magia nocturna de la montaña al ritmo de una veintena de DJs del mundo.

Eduardo Bautista
03/05/2019
Acampa y déjate sorprender por las hipnóticas instalaciones de arte visual que presenta el Bravo Fest.
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Aquí el bosque es el headliner principal y la experiencia de los asistentes va mucho más allá de la música.

Cansados de los festivales tradicionales —que se realizan siempre en los mismos lugares y ofrecen experiencias similares—, un grupo de jóvenes creó el concepto de Bravo: Electrónica & Outdoors, un encuentro en el que la naturaleza interviene como en ninguno otro y el factor sorpresa es preponderante.

¿Te imaginas caminar entre veredas de pinos y, repentinamente, encontrarte con alguna instalación artística o una sesión de música electrónica?

Eso es lo que ofrece este concepto, que reúne música electrónica, camping, artes visuales y gastronomía, y cuya segunda edición se llevará a cabo este sábado en el Cerro Gordo de Valle de Bravo, a 2 mil 138 metros de altitud; una montaña arbolada totalmente aislada del bullicio urbano. Y lo mejor: a sólo dos horas de la Ciudad de México.

“Creemos que los festivales se hacen siempre en los mismos lugares, sobre todo en la playa. Nosotros queremos cambiar eso: que la gente viva la experiencia completa de sumergirse en el bosque y que su aventura empiece desde que acampe, no desde el momento en que comiencen los conciertos”, dice en entrevista el director general de este evento, Carlo Ross.

La música —en su mayoría electrónica, aunque también habrá propuestas más jazzeras y de fusión— transita por prácticamente todos los beats, como el techno, el house, el trance y el EDM.

El cartel está conformado por más de 20 artistas nacionales e internacionales, como Bedouin (EU), Black Merlin (Reino Unido), Ellen Allien (Alemania), The Magician (Bélgica), Metrika (México) y Jan Blomqvist (Alemania).

Toda esta alineación, dice Ross, fue organizada minuciosamente para que el bosque se convierta en un dancefloor que se transforma según la hora del día, siempre en sintonía con el paisaje y el performance.

Uno de los grupos artísticos invitados para crear estas actividades es Cocolab, un colectivo mexicano que genera experiencias multimedia y que utiliza tecnología de punta para que los espectadores se mimeticen con el entorno. Ellos han trabajado en las experiencias nocturnas de Teotihuacán y Chichen Itzá, así como en las giras de Café Tacvba y en parques digitales como Inspark.

“Habrá muchas sorpresas. El festival se prolongará durante toda la madrugada hasta la mañana del domingo. Aunque la verdad es que tendremos actividades desde el viernes. De hecho, para vivir la experiencia completa es muy recomendable que los visitantes acampen desde este día. Para ellos habrá una fiesta exclusiva (La Camp Party, que comenzará a las 19:00 horas)”, comenta Ross.

La oferta gastronómica complacerá a todos los paladares. Para los más holísticos habrá comida vegana y orgánica, además de una amplia gama de bebidas artesanales. Para los más voraces también habrá tacos de jabalí, salchichas alemanas y jugosas hamburguesas.

“Hemos desarrollado un concepto sustentable que promueva el amor por la naturaleza y la conexión con toda esa espiritualidad que brinda el paisaje boscoso, que poco se ha explorado para realizar festivales de este tipo. Nuestra idea es llevar al límite la experiencia del baile y la cultura al aire libre”, finaliza.