Los impresores 3D salen al ‘quite’ contra el COVID-19
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Los impresores 3D salen al ‘quite’ contra el COVID-19

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Los impresores 3D salen al ‘quite’ contra el COVID-19

bulletPequeñas empresas con la tecnología han trabajado con hospitales locales y agencias de salud para proveer de los equipos vitales para enfrentar el coronavirus.

Bloomberg / K Oanh Ha
11/05/2020
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Al tiempo que el estado de Nueva York se convertía en el epicentro de la pandemia de COVID-19 en Estados Unidos, funcionarios afirmaban que necesitarían cerca de 30 mil ventiladores para los pacientes en estado más crítico. Pero obtener esas máquinas que salvan vidas ha demostrado ser un gran desafío, ya que los hospitales de todo el mundo se disputan el escaso suministro. Por ello, los ingenieros de Formlabs, un fabricante de impresoras 3D con respaldo de inversionistas de riesgo, ayudaron a los médicos e investigadores de Northwell Health, el mayor proveedor privado de atención médica de Nueva York, a diseñar rápidamente un adaptador que convierta las máquinas de respiración que normalmente se usan para tratar la apnea del sueño y otras condiciones respiratorias nocturnas en ventiladores de emergencia.

“Estamos tratando de innovar”, afirma Todd Goldstein, director del departamento de diseño e innovación 3D de Northwell, que comenzó a usar los adaptadores impresos en marzo. “No solo estamos esperando a que aparezca el equipo, tenemos que ser proactivos sobre el abastecimiento o la creación de productos ahora”.

A medida que EU y otros países advierten sobre una grave escasez de ventiladores, kits de prueba y equipos de protección para hacer frente a la pandemia, unos héroes improbables vendrán al rescate: la comunidad de impresores 3D. Las nuevas empresas de tecnología 3D, los fabricantes de equipos e incluso los aficionados en sus hogares están compartiendo diseños y trabajando con hospitales y agencias de salud locales para proporcionar equipos y suministros médicos que se pueden crear rápidamente en las impresoras de una industria de nicho de 15 mil millones de dólares. Mientras tanto, los reguladores del gobierno, incluida la Administración de Alimentos y Medicamentos de EU (FDA, por sus siglas en inglés), invocan políticas de emergencia para llevar el equipo al personal médico de primera línea.

La movilización 3D no llega tan rápido. Como las infecciones por COVID-19 superan los dos millones en todo el mundo, los suministros médicos, desde cubrebocas hasta máquinas de respiración, se han vuelto escasos en casi todas partes. En EU, la Asociación Americana de Hospitales estima que 960 mil pacientes necesitarán ventilación mecánica para ayudarlos a respirar si el virus continúa su propagación proyectada. Sin embargo, el grupo de trabajo de la Sociedad de Medicina de Cuidados Críticos estima que EU tiene como máximo 200 mil unidades disponibles.

Northwell compró el sistema de impresión 3D de Formlabs hace 18 meses para fabricar dispositivos médicos para pacientes en sus operaciones, que incluyen 23 hospitales y casi 800 instalaciones para pacientes ambulatorios en EU. Hasta el momento, Northwell ha impreso más de 400 adaptadores para poner en funcionamiento dispositivos conocidos como máquinas BiPAP que ayudan al sueño. Goldstein dice que su sistema hospitalario trabaja con funcionarios de la ciudad y el estado para hacer circular el diseño a otras instalaciones con impresoras 3D.

Formlabs, con sede en Massachusetts y que vende sus impresiones 3D a los hospitales por solo 4 mil dólares, también trabaja con Northwell para diseñar hisopos nasales impresos en 3D, piezas clave de los kits de prueba de COVID-19 que escasean. Los hisopos se fabrican en un pequeño número de fábricas, la más grande está en Italia, altamente afectada por el virus. Formlabs está reestructurando una fábrica aprobada por la FDA en Millbury, Ohio, que se utilizó para fabricar prototipos y dispositivos médicos de lotes pequeños para producir hasta 100 mil hisopos nasales diarios.

La compañía, que generalmente suministra a empresas aeroespaciales y automotrices, ha recibido solicitudes de más de 150 hospitales y agencias gubernamentales que solicitan ayuda para fabricar hisopos, piezas de ventiladores y otros equipos. “Esto es innovación por necesidad”, menciona el CEO Maxim Lobovsky.

En España, un consorcio que incluye expertos médicos y tecnológicos concentrados en el Centro de Tecnología de Leitat acaba de desarrollar uno de los primeros ventiladores impresos en 3D. Y Prusa Research, con sede en Praga y que posee el récord Guinness por operar la mayor cantidad de impresoras 3D al mismo tiempo, con casi mil 100 máquinas, trabajó con el ministerio de salud de República Checa para diseñar y fabricar protectores faciales transparentes que se pueden usar sobre cubrebocas quirúrgicos y proporcionar otro ‘escudo’ de cuidado para los trabajadores médicos. La empresa planea donar hasta 120 mil escudos en las próximas semanas y su diseño de código abierto se ha descargado más de 100 mil veces en las últimas semanas, menciona el CEO Josef Prusa.

La impresión 3D es adecuada para los trabajos de respuesta rápida que a menudo se necesitan, ya que los hospitales diseñan equipos que se pueden personalizar para máquinas que ya están en uso en una instalación o que satisfacen las necesidades específicas de los médicos y enfermeras locales. Shapeways , un fabricante de Nueva York que típicamente imprime artículos en 3D para productos aeroespaciales y aviones no tripulados, se ha transformado rápidamente para hacer también 10 diseños diferentes de cubrebocas para hospitales de EU.

Esos productos generalmente se fabrican con moldeo por inyección de plástico, que produce grandes volúmenes, pero lleva meses diseñarlos y probarlos. Si bien las protecciones impresas en 3D se pueden desplegar en cuestión de días, vienen con un gran revés: mayor costo.

Shapeways está vendiendo sus protectores faciales reutilizables por 30 dólares, en comparación con 5 a 10 dólares por los desechables de un solo uso, dice. “Hay formas más baratas y efectivas de producir estas piezas”, confiesa el CEO de Shapeways, Greg Kress. “La impresión 3D no sería su primera opción si no fuera una emergencia. En este momento, es la única opción”.

Aunque los protectores faciales, que generalmente son utilizados con un cubrebocas quirúrgico se consideran de bajo riesgo y no requieren de la aprobación de la FDA, el regulador trabaja con compañías 3D más grandes para aprobar diseños de piezas o productos de mayor riesgo mediante un proceso acelerado, detallaron las empresas. El 24 de marzo, la agencia emitió una autorización de emergencia para permitir la modificación de BiPAPS para su uso como ventiladores, una solución que, en estos días, a menudo implica que una parte de la misma vaya impresa en 3D.

El frenesí para producir equipo médico también está dando a la industria de la impresión 3D un impulso que podría ayudarla a resistir la recesión económica que se avecina y parece reducirá sus ventas tradicionales a clientes aeroespaciales y automotrices. “Esto se siente como un gran punto de inflexión mientras lidiamos con una recesión global”, dice Lobovsky de Formlabs. “La gente está viendo que no es hipotético que la impresión 3D pueda acortar las cadenas de suministro y hacerlas más robustas, de repente se ha vuelto muy real”.