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La inversión empresarial en México tuvo un freno... pero algunas firmas se 'avivaron'

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La inversión empresarial en México tuvo un freno... pero algunas firmas se 'avivaron'

bulletLa inyección de recursos por parte de la iniciativa privada cayó durante 2019 y con ella, el resto de la economía. Sin embargo, hubo algunas empresas enfocadas a los segmentos más bajos de la población que realizaron inversiones importantes.

Gonzalo Soto
05/03/2020
Actualización 05/03/2020 - 4:50
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La economía mexicana paró en seco el año pasado y la falta de inversión de parte del sector privado puede ser señalada como uno de los principales frenos. Sin embargo, en medio de ese parón en el gasto de las empresas, hubo algunas que sí aprovecharon para expandir sus inversiones y, quizá, aventajar a sus competidores en el mediano plazo.

La semana pasada, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) despejó todas las dudas: la economía mexicana se contrajo 0.1 por ciento en el primer año de la administración de Andrés Manuel López Obrador. La incertidumbre por el rumbo que habría de tomar el nuevo gobierno en materia económica y de negocios provocó que, de salida, la inversión fija bruta en el país cayera 1.7 por ciento en agosto de 2018, un mes después de la elección presidencial. En noviembre y diciembre de ese año, el monto disminuyó 3.9 y 7.9 por ciento, respectivamente. El año pasado, con la excepción de enero, todos los meses observaron una caída en la inversión, con un desplome máximo en julio de 9.3 por ciento.

La incertidumbre se apoderó del ánimo de inversión y muchos frenaron o pospusieron gasto”, señaló José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC). “La inversión representa la puerta de entrada y el tipo de sendero que recorrerán los países hacia el futuro y el panorama es malo cuando el promedio anual de ese rubro en 2019 fue de -5.1 por ciento”.

De la Cruz añadió que desde que arrancó el nuevo milenio únicamente en dos ocasiones se había registrado una caída tan fuerte en la inversión en el país: en 2001, cuando el promedio anual descendió 7.2 por ciento y en 2009, en medio de la crisis financiera global, cuando la reducción fue de 11.4 por ciento.

La falta de inversión en México es estructural”, mencionó. “Aunque el año pasado se acentuó el problema con muchas empresas que ante la incertidumbre decidieron amarrarse empresas de todos los tamaños”. Incluso las más grandes del país, aquellas que, en teoría, cuentan con la mayor capacidad de invertir, metieron el freno en 2019.

De acuerdo con una revisión de los reportes trimestrales de ganancias de las principales compañías que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), la mitad de ellas decidieron reducir su gasto en inversión de propiedades, plantas o equipos, un rubro que eventualmente les permitiría ampliar su negocio en el mediano plazo.

Por ejemplo, Grupo Aeroportuario de Centro-Norte redujo su inversión en el país en 58.7 por ciento respecto de 2018. Lo mismo ocurrió con Kimberly Clark, cuya inversión descendió 56.9 por ciento y Cementos Chihuahua, cuyas inversiones disminuyeron 40.2 por ciento. Otras empresas que también redujeron sus inversiones fueron Grupo Aeroportuario del Pacífico, Arca, Bimbo, Carso, Azteca, Alsea y América Móvil.

“Es un fenómeno más o menos común que al inicio de cada sexenio haya un descenso en la inversión, sobre todo en la primera mitad del año”, dijo Gabriel Casillas, economista en jefe de Banorte. “Sin embargo, en esta ocasión las empresas se tardaron más gastar en sus proyectos, el ambiente y las condiciones no fueron los mismos que en otros periodos, aunque hubo quien sí invirtió”.

Casillas lleva razón. Según datos de la BMV, empresas de consumo, sobre todo aquellas enfocadas a los segmentos más bajos de la población, realizaron inversiones importantes.

Elektra, por ejemplo, subió su inversión el año pasado en 16.1 por ciento, mientras que Gruma lo hizo en 55.9 por ciento y Cuervo en 151.2 por ciento. La continua expansión de suscriptores a sus sistemas de video e internet de bajo costo llevaron a Megacable a invertir 7 mil 272 millones de pesos en 2019, un incremento anual de 36 por ciento.

Wal-Mart también incrementó su inversión en el país 14.7 por ciento, a 20 mil 574 millones de pesos, aunque en su caso menos de 30 por ciento de ese gasto se destinó para unidades nuevas y, en su mayoría, fueron recursos para el mantenimiento y remodelación de tiendas ya existentes.

Pese a las inversiones de esas compañías, el balance es negativo en ese rubro para las casi 30 empresas listadas en la BMV y analizadas por Bloomberg Businessweek México.

En total, la contracción en la inversión en 2019 respecto del año anterior fue de alrededor de 3 por ciento.

“Esto es en parte resultado de la pérdida en la confianza”, mencionó Ernesto O’Farrill, presidente de Bursamétrica. “La contracción de la inversión coincide con el cambio de poder, sí, pero también con decisiones mal tomadas y la falta de fomento de las condiciones ideales para que las empresas suelten el dinero para sus planes y proyectos”.

Sergio Ramírez, un consultor de negocios con sede en Querétaro y enfocado en inversiones en el Bajío, explicó que la mayoría de las empresas que asesora decidieron no invertir el año pasado, al no tener claridad en los planes de la administración entrante y tras ver algunas de las primeras acciones de gobierno que enturbiaron el ambiente de negocios.

“Con el tema del aeropuerto muchos se asustaron, era un obra avanzada con contratos en la mano”, dijo. “Un gobierno predecible es uno bueno para la inversión, este no lo fue. El freno fue fuerte, pero no fue igual para todos”.

Otros motivos que Ramírez halló en las empresas para amarrarse en su gasto fue la incertidumbre con el futuro del T-MEC, el estancamiento económico y la inseguridad. También resaltó que la falta de inversión del gobierno limitó proyectos que dependían de esos recursos, así como el retraso en licitaciones de obras de infraestructura y de compras en las dependencias federales y locales.

Cualquiera que hayan sido los motivos, las consecuencias en la caída en la inversión en el país serán importantes. “La inversión es un indicador relevante para cualquier economía, pues representa uno de los principales determinantes del crecimiento económico a largo plazo. Al mostrar México contracciones de la inversión, pronostica que el crecimiento económico de largo plazo será limitado”, señaló Banco Base en un comunicado.

Los especialistas económicos resaltan que la pronunciada caída en la adquisición de maquinaria y equipo será particularmente grave en el futuro, pues limitan la de por sí lastimada capacidad productiva del país en un momento de rápido cambio tecnológico y mayor eficiencia en los procesos industriales. De acuerdo con datos de Inegi, la inversión en maquinaria y equipo en México cayó en junio y julio 12.2 y 13 por ciento, respectivamente.

Como en tantas otras cosas en México, existe una paradoja en materia de inversión, pues mientras que adentro del país los empresarios decidieron amarrarse el cinturón y desconfiaron del entorno económico, la inversión extranjera directa alcanzó un monto preliminar de 32.9 mil millones de dólares, según datos de la Secretaría de Economía, con un crecimiento de 4.2 por ciento.

Sin embargo, datos de Banco de México (Banxico) mostraron una caída de la inversión extranjera directa de 16 por ciento en 2019 en el mismo año.

Ilustración de Óscar Castro

La discrepancia de las cifras se debe a que Banxico compara datos preliminares de 2019 contra datos definitivos de 2018. Usualmente, el proceso de registro de la inversión foránea tarda varios meses, por lo que normalmente las cifras preliminares crecen. Por ejemplo, en 2018, la cifra preliminar que se reportó fue de 31 mil 604 millones de dólares, que luego se ajustó a 34 mil 744 millones, un 10 por ciento más.

Al paso de los meses, las variaciones reportadas por Banxico tienden a ser parecidas a las que calcula la Secretaría de Economía, que desde hace tres lustros hace sus cálculos contrastando entre cifras preliminares.

“Las empresas mexicanas tienen mucho más invertido aquí y su riesgo mayor”, mencionó Francisco Ríos, director regional para América Latina y el Caribe de Enterprise Singapore, un organismo dedicado a atraer inversiones de Singapur a México y a otros países de la zona. “Pero para las empresa internacionales, que aún no han invertido aquí, el potencial y el atractivo es enorme”.

Según él, hay cosas que las empresas foráneas ven en México que las locales no.

Por ejemplo, pese a todo, el país mantiene una estabilidad política y macroeconómica que contrasta con la volatilidad en otros países de la región. La posición geográfica junto al mayor mercado del mundo será siempre una ventaja y el precio de la mano de obra sigue siendo bajo para competir con naciones emergentes.

Pero incluso las ‘buenas noticias’ de la inversión extranjera en el país tienen sus bemoles. Es verdad que el registro del gobierno mexicano apunta a los casi 33 mil millones de dólares mencionados, sin embargo, más de la mitad, 53.1 por ciento de ese monto fueron únicamente reinversiones de utilidades. El 39 por ciento sí fueron inversiones nuevas, mientras que el restante 7.9 por ciento se registró como cuentas entre compañías.

“Eso es lo que vimos precisamente en la industria automotriz: reinversiones, algunas ampliaciones, pero nada nuevo”, mencionó Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA). El sector automotor es uno de los que más inversiones foráneas atraen a México, con alrededor de 30 mil millones de dólares en el periodo 2012-2018 y por ello, el directivo destacó que lo ocurrido en esa industria es un reflejo fidedigno de lo que ocurre con la inversión en general.

“Seguirán llegando inversiones para reconfigurar plantas y medidas por estilo”, añadió. “¿Pero anuncios de plantas nuevas? ¿Nuevas inversiones grandes para el país? No las veo pronto”.