En realidad, sí han subido algunos impuestos en México
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En realidad, sí han subido algunos impuestos en México

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En realidad, sí han subido algunos impuestos en México

bulletHacienda realizó ajustes a los impuestos a las bebidas azucaradas y los cigarrillos y las plataformas digitales como Airbnb y Netflix comenzarán a recaudar impuestos sobre el valor agregado e ingresos de los usuarios.

Bloomberg /Andrea Navarro y Eric Martin
05/02/2020
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Los impuestos están subiendo progresivamente a medida que el Gobierno se esfuerza por estimular los ingresos.

A partir del 1 de enero, los mexicanos comenzaron a pagar más por las bebidas azucaradas. Los impuestos sobre los cigarrillos, en tanto, aumentaron 41 por ciento. De igual manera, plataformas digitales como Airbnb y Netflix también comenzarán a recaudar impuestos sobre el valor agregado e ingresos de los usuarios.

La desaceleración económica de México se está convirtiendo en un conflicto para su promesa de campaña de que contratos gubernamentales más eficientes y una represión contra la corrupción serían suficientes para cubrir el gasto.

“Los recursos no han sido lo que originalmente imaginaban”, dijo Verónica Ortiz, directora ejecutiva del Consejo Mexicano de Asuntos Internacionales en la Ciudad de México. “Desde la campaña, dijeron que iban a ahorrar 500 mil millones de pesos (27 mil millones de dólares) simplemente eliminando la corrupción. En realidad, eso no ha sucedido”.

Para estar seguros, algunos economistas y analistas dicen que si bien el 'elegante baile' de AMLO podría ir en contra de las promesas de campaña, eso no significa que no esté justificado.

La economía se contrajo ligeramente el año pasado, dejando al Gobierno con un déficit de ingresos tributarios de 3 por ciento, o casi 109 mil millones de pesos, en comparación con lo que se presupuestaba originalmente para 2019. Para este año, el déficit fiscal total se pronostica en 678 mil millones de pesos, o alrededor del 2.6 por ciento del producto interno bruto.

AMLO está decidido a no aumentar la carga de la deuda de México. El Gobierno espera que la economía crezca 2 por ciento este año, una estimación que la mayoría de economistas consideran ahora demasiado optimista; un promedio de ellos dice que el PIB crecerá solo la mitad de esa tasa.

“¿Cómo se llena este vacío?”, pregunta Carlos Capistrán, economista jefe para México y Canadá en Bank of America, que descarta recortes presupuestarios significativos. “El gasto público ya es muy bajo”.

Eso deja a AMLO con “solo tres respuestas”, dijo Capistrán. Podría aumentar la deuda, pero las agencias calificadoras se apresurarían a rebajar la calificación de México. Puede usar el fondo petrolero de emergencia, pero ya quemó casi la mitad el año pasado, y finalmente se agotará. O, podría aumentar los ingresos a través de impuestos y una mejor recaudación.

Esta última opción es la vía que AMLO parece estar tomando, dijo Ortiz.

“Están tratando de encontrar recursos en lugares donde puedan disfrazarlo como otra cosa”, dijo. “Lo que estamos viendo es un aumento medio oculto de los impuestos porque no han querido reconocer que los están aumentando”.

El presidente también ha estado probando otras políticas, incluida la lucha contra la evasión fiscal, que según el Gobierno es tan mala como el crimen organizado. Una nueva ley que acaba de entrar en vigencia aumenta el castigo por evasión de impuestos.

Sin duda, México siempre ha tenido problemas para hacer que sus empresas y ciudadanos paguen lo que se debe. La tasa de recaudación de impuestos del país fue equivalente a solo 16 por ciento del PIB en los últimos años, el último entre los 36 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Si México puede reducir la evasión del impuesto al valor agregado a la mitad, canalizaría 250 mil millones de pesos adicionales a las arcas del Gobierno, dijo Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, a Bloomberg News en noviembre.

Lo que se viene son nuevas tarifas en la economía digital. Empresas como Airbnb y Netflix comenzarán a recaudar impuestos sobre los ingresos y el valor agregado de los usuarios en julio. Esto no es en sí un nuevo impuesto, sino lo que los usuarios ya deberían pagar a cambio de servicios y nuevos ingresos. La economía digital representa 5 por ciento del PIB de México.

La Secretaría de Hacienda dijo en septiembre que espera que todos los cambios impositivos generen un total de 30 mil millones de pesos en ingresos adicionales.

Este podría no ser el final de los cambios impositivos. Funcionarios de la Secretaría de Hacienda dicen que podría presentarse una reforma fiscal tan pronto como este año si los recursos no alcanzan. El presidente ha dicho que no quiere una reforma, pero es posible que haya pocas opciones.

AMLO “eventualmente tendrá que pagar un costo político por los impuestos que intentan ocultar en letra pequeña”, dijo Carlos Valenzuela, diputado del PAN y miembro del comité de finanzas.

Pese a políticas que han desincentivado la inversión como la cancelación de las subastas petroleras y del proyecto aeroportuario en Texcoco, AMLO sigue siendo muy popular entre los votantes, con una encuesta reciente que fija su índice de aprobación en 71 por ciento.

Hace poco, el vendedor José Luis Gudiño esperaba dentro de su quiosco en la concurrida avenida Paseo de la Reforma de Ciudad de México, a que pasaran clientes. El dueño de la tienda, de 71 años, dijo que la gente sintió el impacto de los impuestos más altos sobre los cigarrillos, pero no por mucho tiempo.

“La gente estaba muy enojada los primeros días”, dijo. “Decían ‘ahora sí dejaré de fumar’. Pero después de unos días, todo volvió a la normalidad”.

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