El muro de Trump es una amenaza para el propio EU
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El muro de Trump es una amenaza para el propio EU

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El muro de Trump es una amenaza para el propio EU

Desviar dinero del fondo de construcción del Pentágono es un desafío al Congreso, perjudica la capacidad militar del país, y no, el muro no será pagado por México.

Bloomberg Opinion
03/10/2019
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Felicitamos al Pentágono por esclarecer un persistente misterio: ¿quién pagará por el muro de Donald Trump? La respuesta: No será México, sino los contribuyentes estadounidenses, a expensas de su propia defensa.

El Departamento de Defensa de EU envió al Congreso una lista de aproximadamente 3 mil 600 millones de dólares en proyectos de construcción militar que habrán de aplazarse para, en su lugar, pagar el muro de Trump.

Sopesemos el valor del muro contra algunos de los programas aplazados: entrenar y equipar a las fuerzas de seguridad afganas, desmantelar armas químicas o mejorar el sistema de radar aerotransportado para detectar aeronaves de naciones enemigas.

Los 3 mil 600 millones de dólares se habrían destinado a construir o mejorar instalaciones como un centro de operaciones cibernéticas, campos de tiro para armas ligeras y sitios de entrenamiento de combate en media docena de estados, hangares para aviones y vehículos, y clínicas militares, así como la ampliación de la defensa antimisiles en Alaska. Más de la mitad habría reforzado los refugios para aviones, ampliado las pistas y construido instalaciones de almacenamiento de combustible y escuelas para las familias de militares en las bases estadounidenses en el exterior.

El Congreso se ha negado repetida y acertadamente a proporcionar la mayoría de los 13 mil 300 millones de dólares que Trump ha solicitado para el muro. Construirlo desperdiciaría el dinero de los contribuyentes, detonaría impugnaciones judiciales, pisotearía los derechos de propiedad y crearía un monumento a la intolerancia. Poco serviría para evitar la inmigración ilegal, al tiempo que desviaría fondos de otras medidas que sí pueden prevenirla, como nuevas tecnologías y más personal en los cruces fronterizos de tránsito intensivo. Simplemente no hay justificación para el muro.

En su desesperación, Trump está tratando de esquivar al Congreso, desviando fondos que los legisladores habían etipara otros fines. El legislativo debería cerrar este camino con un candado a la versión final de la Ley de Autorización de Defensa Nacional 2020 que prohíba el uso fondos para el muro. Y los republicanos en el Senado, que se han opuesto en forma intermitente a esta farsa, ahora deberían poder condenarla rotundamente.

La defensa de la frontera no debe hacerse a costa de las capacidades militares y mucho menos de los valientes hombres y mujeres de los que depende.