¿Para qué estudiamos? (I)
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¿Para qué estudiamos? (I)

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¿Para qué estudiamos? (I)

En la actualidad parece que el objetivo de cada nivel educativo es simple y llanamente prepararte para el siguiente

Opinión Bajío | Daniel Rosillo Alvarez*
14/02/2019
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¿Alguna vez se han preguntado cuál es el objetivo que tiene la educación que se nos ha brindado? A lo largo de nuestras vidas esta pregunta trata de resolverse con diversos discursos: ser alguien exitoso, tener el trabajo de nuestros sueños, tener los suficientes recursos para poder salir adelante, etcétera.

Pero creo que todas estas respuestas se quedan cortas. Ahora, centrémonos en la educación preuniversitaria: se supone que para cuando tomas la decisión de qué carrera estudiar ya has pasado al menos por 2 años de preescolar (o hasta 3), 6 años de primaria, 3 años de secundaria y 3 años más de preparatoria (esto al menos en México, pues en algunos países varían los tiempos).

Se supone que cuando ya has atravesado todos estos niveles deberías, al menos, tener una visión propia del mundo, ¿Realmente es así?

El promedio de edad para cumplir con todos estos estudios son los 18 años, todo un adulto legalmente hablando, con derechos y obligaciones que conllevan una gran responsabilidad, ¿Realmente estos jóvenes están listos para afrontar esa realidad? ¿La educación básica realmente está dotando de las herramientas necesarias a los jóvenes para enfrentarse al mundo? La respuesta a las preguntas anteriores es que no.

En la actualidad parece que el objetivo de cada nivel educativo es simple y llanamente prepararte para el siguiente. Cuando has terminado el prescolar, sigue la primaria, luego la secundaria y luego la preparatoria, esto es completamente erróneo.

Cada uno de estos niveles debería preparar a los jóvenes para afrontar (a su manera y con el nivel que correspondiera a cada uno) problemas básicos de su entorno y la propia realidad.

Esto se lograría permitiendo a los jóvenes tomar decisiones en un ambiente libre de prejuicios y con las consecuencias que correspondan a cada decisión ya sea correcta o incorrecta.

Es sólo cuando logremos un sistema educativo que permita esto que dejaremos de ver a padres posesivos e hijos dependientes.

*Licenciado en Relaciones Internacionales, estudiante del Master en Formación de Equipo (Team Mastery) por Mondragón Unibertsitatea, España, y Coach de equipos de la Licenciatura en Liderazgo, Emprendimiento e Innovación en la Universidad Mondragón México.