¿Por qué Bentley enfrenta una crisis a 100 años de su existencia?
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¿Por qué Bentley enfrenta una crisis a 100 años de su existencia?

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¿Por qué Bentley enfrenta una crisis a 100 años de su existencia?

bulletEl fabricante de autos perteneciente a Volkswagen no gana dinero; reportó una pérdida operativa de 325 mdd el año pasado, según un informe de la firma alemana.

Bloomberg
12/03/2019
Aunque Bentley espera volver a generar ganancias en 2019, un brexit difícil no ayudaría.
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A los conductores de Tesla les encanta la pantalla táctil gigante del vehículo eléctrico, pero a los compradores más conservadores de automóviles de lujo, este tipo de sistemas digitales les puede parecer poco refinado.

Afortunadamente, el fabricante británico Bentley resolvió este problema del primer mundo en su nuevo modelo Continental GT al ofrecer un panel rotatorio que gira para mostrar los indicadores analógicos en lugar de la pantalla, cuando así se desee.

Desafortunadamente, detalles como este no han ayudado a que el fabricante de autos perteneciente a Volkswagen efectivamente gane dinero. Por el contrario, Bentley, que celebra su centenario, reportó una pérdida operativa de 288 millones de euros (325 millones de dólares) el año pasado, según el informe anual de la matriz alemana emitido este martes.

Las pérdidas de Bentley son inquietantes porque, en teoría, debería beneficiarse de las economías de escala por ser parte de un grupo VW mucho más grande. Las cifras rojas también van en contra de la idea de que las marcas de lujo generan ganancias mayores que las marcas de mercado masivo. La unidad Škoda de VW genera mucho más dinero que Bentley.

El grupo de las "grandes marcas de lujo" de VW es ciertamente valioso, pero esto se debe principalmente a Porsche. La compañía de autos deportivos devengó un rendimiento operativo del 17.5 por ciento en las ventas el año pasado, en comparación con el 18.5 por ciento negativo de Bentley.

En realidad, los grandes márgenes de ganancias obtenidos de Porsche y su rival Ferrari son la excepción en la industria automotriz, algo que los accionistas de Aston Martin Lagonda Global Holdings, que desde hace poco cotiza en bolsa, deberían considerar.

Hay varias explicaciones para el infortunio de Bentley. El debilitamiento de la libra ha elevado el costo de los componentes importados, la compañía está teniendo que invertir bastante para impulsar su línea de productos y hubo un elemento puntual relacionado con el plan de pensiones.

El lanzamiento del Continental GT (Grand Tourer) se retrasó porque la gerencia decidió que algunos elementos no estaban a la altura. Como resultado, el automóvil no estuvo disponible en Estados Unidos y China, mercados clave para la marca. Las nuevas pruebas de emisiones causaron más atrasos, lo que significa que las entregas de los clientes cayeron un 5 por ciento a 10 mil 500 unidades. Nada de esto es de gran ayuda para una compañía con muchos costos fijos.

Curiosamente, la producción del vehículo utilitario deportivo (SUV) Bentayga de Bentley cayó un 16 por ciento el año pasado a solo 4 mil 100 unidades y las ventas disminuyeron a un porcentaje de un solo dígito. Si bien esto se debe principalmente a las demoras, también podría indicar que la demanda del vehículo se ha estancado.

Una versión híbrida del Bentayga prevista para este año puede atraer a más clientes preocupados por el medioambiente, pero el diseño tipo tanque del vehículo podría no ser del gusto de todos. En cualquier caso, el SUV no ha sido una panacea para las ganancias, como se podría haber esperado.

No es de extrañar entonces que Bentley reemplazara a su director ejecutivo el año pasado y que director ejecutivo de VW, Herbert Diess, dijera en el informe anual que la unidad británica tendrá que "trabajar de manera más eficiente". Aunque Bentley espera volver a generar ganancias en 2019, un brexit difícil no ayudaría. Parece que hay pocas esperanzas de que sus beneficios puedan competir con los de Ferrari en el corto plazo.

El margen operativo promedio de Bentley de los últimos cinco años es de 6.8 por ciento en los últimos cinco años, mientras que Ferrari ha alcanzado un 18 por ciento en el mismo periodo, según Max Warburton, analista de Bernstein. También señala las similitudes con Aston Martin en cuanto a precios y clientes, así como a la rentabilidad.

Evidentemente, una forma en que Aston puede evitar el destino de Bentley es garantizando que su próximo SUV tenga mejor aspecto que el Bentayga. Eso no debería ser demasiado difícil.