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Fitbit Charge 4: prueba, características y precios

La marca especializada en deporte le apuesta a los fanáticos del ejercicio con la actualización del Fitbit Charge, esta vez con GPS incorporado y Spotify.

De esta marca especializada en deporte y actividad física en general, conocemos diferentes modelos como el Versa 2, con pantalla cuadrada y a color, y el Charge 3, la versión pasada de este nuevo dispositivo que se integra a los modelos anteriores de la marca.

Llegó a nuestras manos la edición especial de Charge 4 y lo estuvimos probando durante una semana. Es sin duda un wearable muy ligero, compacto, de buena calidad y excelente rendimiento.

El aluminio con el que está elaborada la caja es de calidad aeroespacial da una sensación de calidad al instante. El ensamblaje de las correas y el dispositivo es bastante sencillo, el sistema para cambiarlas no exige lo más mínimo y quedan bien aseguradas, sin embargo, permanece un micro movimiento que es sí es perceptible cuando le prestamos atención, eso podría mejorar. En el día a día, pasará desapercibido.

Estéticamente es muy parecido a su antecesor, el Fitbit Charge 3, y los únicos cambios que incorpora son de hardware. En el lateral tiene un sensor óptico de presión, que cumple la función de "botón" y cuyo indicativo de uso es una sutil vibración en el dispositivo. Si se presiona una vez, se activa la pantalla. Si se deja presionado por casi dos segundos, es un atajo a funciones rápidas como: Fitbit Pay, el servicio de pago electrónico del la marca, No Molestar, Sueño y Brillo de pantalla.

La pantalla utiliza tecnología OLED en blanco y negro, y es de tan sólo un pulgada. Y con honestidad, es justo lo que necesitamos si nos dedicamos sí ejercicio es parte de nuestra rutina diaria. Si lo queremos usar para temas de oficina, llamadas, mensajes y todo esto, no creemos que sea el dispositivo ideal pero igual, funciona sin problema y el brillo con respecto al Charge 3 fue mejorado. El único detalle es que a veces la pantalla se demora en reaccionar y se apaga muy rápidamente. Suponemos que esto hace parte del diseño para tener una duración de batería óptima.

Las mediciones "genéricas" por así decirlas, o más bien, obligatorias para un brazalete enfocado en actividad física, están presentes en el renovado FitBit: medición del pulso cardiaco, contador de pasos, contador de calorías y seguimiento de actividad física con la opción de seleccionar el tipo de ejercicio que se realiza.

La novedad que más capta la atención del Fitbit Charge 4 es la incorporación de GPS. El tenerlo directamente en la pulsera significa que no tenemos que salir con nuestro celular a hacer ejercicio. Lo podemos dejar en casa y al llegar, sincronizamos los datos para tener los mapas de ejercicio. Como punto a favor, es que no sólo marca las rutas recorridas, sino también, por medio de codigo de colores, marca la intensidad por cada uno de los tramos recorridos.

Cuando seleccionamos el tipo de ejercicio, el GPS puede tardar en activarse un poco mientras busca la señal. Aparece un "conectado" en la pantalla. Luego comienza el conteo de actividad en general y rastreo de ruta.

La siguiente novedad es la sincronización con Spofity. Desde el Fitbit podemos controlar (de manera limitada) la reproducción de la música, sin embargo esta función sólo está disponible cuando tienes una cuenta de Spotify Premium y llevas el teléfono contigo. Es decir, si planeas dejar el celular para usar el máximo el GPS, ya no tendrías esa opción disponible.

Para analizar el sueño, el dispositivo utiliza en sensor SpO2 relativo, o más conocido como pulsioximetro. Su función es medir de manera indirecta la saturación de oxígeno en la sangre. Esto, más la medición del ritmo cardiaco, le permite hacer una valoración de cómo estamos durmiendo. Al día siguiente, podemos ver las estadísticas sobre el tipo de sueño y porcentaje de cada. Por ejemplo, cuánto tiempo fue de sueño profundo, de sueño REM o sueño ligero. Al despertar nos da una calificación de nuestra noche de 1 a 100.

En cuanto a la batería, no hay mucho de qué preocuparnos. La carga de 0- 100% se completa en dos horas aproximadamente, y la autonomía de uso continuo nos funcionó por cinco días. Ahora, con el GPS activado, la batería tiene una duración de cinco horas, según la marca. Pero aún así, este no es un tema que nos preocupe.

LA APP

El hecho que la pantalla sea de tan sólo una pulgada, hace que los datos que se pueden leer en el dispositivo sea muy básicos. La app de Fitbit complementa de una manera astronómica nuestro wearable.

Hacer la sincronización es muy fácil. La app guía el proceso, el ingresar los datos y las actualizaciones, si es necesario. Cuando está lista nos damos cuenta que lo complicado es lograr que las notificaciones aparezcan en nuestro brazalete y es, en definitiva, un punto de mejora.

Los datos que vamos a tener a la mano apenas ingresamos a la aplicación son lo que más vamos a necesitar: el ritmo cardiaco, peso, registro de consumo de agua, actividad física del día y un seguimiento bastante interesante que se llama "Min en Zona".

Según la OMS, 150 minutos de ejercicio moderado a la semana o 75 de mayor rendimiento es lo recomendable para mantener una buena salud. Fitbit, teniendo en cuenta los datos que hemos ingresado de nuestro cuerpo, calcula que sería lo ideal y hace un seguimiento diario ayudándonos a cumplir este objetivo.

Adicional, y algo que nos encanta, es que dentro de las opciones principales tenga un seguimiento de alimentación. Podemos registrar nuestras comidas (incluye lecturas de código de barras) y así llevar un seguimiento que una alimentación saludable. Sólo mejoraría la cantidad de alimentos en la base de datos, pero van por buen camino.

Edición especial: Nuestro Charge 4 venía con un brazalete de silicon con textura, pero la edición especial incluye una correa de textil reflectante de color negra (en realidad se ve como gris) con que requiere más cuidado, pero que hace que el reloj se vea más premium, sea más cómoda y al mismo tiempo es ideal para corredores nocturnos.

En conclusión, es uno de los mejores conceptos de pulsera inteligente del mercado. En un dispositivo tan compacto tenemos mediciones muy precisas, y además es la opción más económica de la marca con GPS integrado. Hay detalles por mejorar, sí, pero seguro los modelos que veamos más adelante van a dar mucho que hablar.

Hay que recordar que este es el primer lanzamiento después que Google comprara Fitbit por 2.100 millones de dólares en noviembre del año pasado, y aunque seguramente este dispositivo ya estaba al menos en pre producción, quedamos ansiosos de las cosas que la marca pueda traer en los próximos dispositivos.