Calificadoras ignoran fortalezas del país
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Calificadoras ignoran fortalezas del país

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Calificadoras ignoran fortalezas del país

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29/01/2013
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Jeanette Leyva Reus

Las agencias calificadoras no han reconocido la solvencia y fortaleza de México; por el contrario, se han mostrado prudentes para darle un upgrade al riesgo soberano del país.
 
De acuerdo con economistas consultados por EL FINANCIERO, a diferencia de las calificadoras que no han reconocido la calidad crediticia de México, el mercado sí lo ha hecho; una prueba de ello es la llegada de capitales que se ha registrado en el último año.
 
Para Manuel Guzmán, economista en jefe de Grupo Financiero Ve por Más, al comparar a México con otros países, incluso con mejor calificación, el nuestro se posiciona en un nivel superior.
 
"Por eso, vemos como altamente probable que haya un upgrade de la calificación de deuda soberana."
 
Guzmán Moreno indicó que el año pasado las agencias se concentraron en vigilar y hacer recortes en la calificación a distintos países por los riesgos de desequilibrios fiscales, y fueron más prudentes en realizar incrementos en la calificación.
 
"En ese exceso de prudencia, no se le ha reconocido a México su fortaleza."
 
Para lograr el upgrade en este año, el país debe mantener su equilibrio macroeconómico y dar un mensaje claro sobre las reformas estructurales que se aprobarán.
 
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base, coincidió en que el mercado sí ha reconocido la fortaleza del país, mientras que las agencias han sido muy prudentes y conservadoras.
 
"Aun cuando no se ha dado un incremento en la calificación crediticia, ha habido un reconocimiento por parte del público inversionista, y esto parte de una comparación con otros países del mundo, al ver cómo están Europa y Estados Unidos."
 
Si bien el panorama económico para México es positivo, consideró que el cambio de gobierno generó cierta incertidumbre que hizo que las calificadoras decidieran no modificar la nota soberana.
 
Panorama positivo
 
El panorama para este año de México es positivo, ya que se encuentra lejos de caer en una moratoria, es un país solvente, con altas reservas internacionales y con posibilidad de que se aprueben las reformas estructurales.
 
Éstos son elementos que incrementan la posibilidad de un alza en la calificación de México; de darse un upgrade, el país tendrá todavía un ingreso mayor de capitales.
 
Para Lorena Domínguez, economista senior de HSBC, las reformas fiscal y energética serán elementos para que las agencias revisen al alza la calificación de México.
 
"Los mercados generalmente se adelantan a un alza o baja de la nota crediticia de los países; las calificadoras han actuado como se esperaría, pero sí pensamos que cuando menos Standard & Poor's y Fitch, que fueron las que le bajaron la perspectiva a México en la crisis, pudieran regresarle el nivel que tenía antes."
 
En particular, la reforma fiscal serviría para que el país tuviera una mejor perspectiva en materia recaudatoria, y la reforma energética permitiría incrementar el potencial de crecimiento del país, pero las calificadoras esperarán a que se tengan todos esos elementos para subir la proyección, dijo.
 
Joel Virgen, economista de Estudios Económicos de Banamex, coincidió en que ha habido una mejora relativa en el perfil de México, y los mercados lo han validado al exigir menos prima de riesgo, dada la fortaleza macroeconómica y la resistencia del país a choques externos, lo que debería ser ya un punto a su favor.
 
"Las calificadoras se han quedado atrás con lo que el mercado ha venido incorporando, lo cual no es la primera vez, ya que calificadoras y mercados han estado desligados por periodos largos."
 
Actualmente, afirmó, el sesgo es innegable para una mejoría en la calidad crediticia del país, ya que "la calificación de México debería ser más alta".
 
La "aparente" disociación entre las proyecciones crediticias en cómo ven el mercado y las calificadoras un país, es un problema en todo el mundo.
 
Ejemplificó que mientras Estados Unidos no debería ser triple A, algunos mercados emergentes pudieran tener calificaciones superiores.