Bombardier incentivará regreso de trenes a México
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Bombardier incentivará regreso de trenes a México

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Bombardier incentivará regreso de trenes a México

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07/01/2013
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Roberto Arteaga
 
La industria de los trenes enciende la locomotora en el país. El pasado 1 de diciembre, el presidente de México, Enrique Peña Nieto, dio a conocer el regreso de los trenes de pasajeros. Con 20 años de presencia en el territorio nacional, Bombardier alza la mano para ser la empresa que lidere los proyectos ferroviarios e, incluso, ya visualiza cómo serán.
 
Pero su apuesta va más allá de eso. También quiere ser el promotor de un clúster de trenes que replique el éxito de lo hecho en la industria aeronáutica en Querétaro, ahora en el estado de Hidalgo, en donde se encuentra su principal planta.
 
“Yo creo que con proyectos nacionales y reglas claras, podemos atraer a un mayor número de proveedores extranjeros para establecerse cerca de nuestra planta”, dice en entrevista Jean-Francois Cloutier, vicepresidente de Operaciones de la Unidad de Negocios en México de Bombardier Transportation Norteamérica
 
Aún no se lanza la convocatoria para licitar los contratos entre las empresas, pero ya el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) propone destinar a las obras de transporte ferroviario un monto de 2,016.3 millones de pesos (mdp) durante 2013.
 
Bombardier ofrece su liderazgo en el mercado mundial de la construcción de trenes para conquistar la decisión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), lo único que pide a las autoridades gubernamentales es que tomen en cuenta reglas de contenido nacional que propicien la inversión en México.
 

México, el corazón del tren
 
La invención de un transporte que pudiera avanzar por los caminos nevados fue el principio de esta empresa. En 1937, Joseph-Armand Bombardier patentó la motonieve B7, un desarrollo que construyó a través de conocimientos que obtuvo de forma autodidacta.
 
Cinco años después, el joven mecánico canadiense fundó la empresa L’Auto-Neige Bombardier Limitée, en Quebec, Canadá. Este fue el comienzo de su recorrido por el mercado de la transportación.
 
Para 1967, la compañía, ya sin la presencia de su fundador, cambió de nombre para dar paso a Bombardier Limited que, en 1969, ya se encontraba listada en las bolsas de valores de Toronto y Montreal.
 
Sin embargo, la ruta de los negocios deparaba una diversificación en las operaciones de la compañía. A través de la adquisición de otras empresas, incursionó en la manufactura a nivel mundial de trenes y aviones.
 
En 1981, la empresa incursionó en el mercado mexicano, cuando obtuvo su primer contrato para construir 180 vagones para el Metro de la Ciudad de México. En 1992, Bombardier adquirió la Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril (Concarril) y se estableció en Ciudad Sahagún, Hidalgo, en donde construyó trenes para el Metro de Monterrey y el Sistema de Tren Eléctrico Urbano de Gudalajara.
 
“La fábrica de México es el corazón de las otras plantas, porque aunque las otras son importantes, porque se dedican al ensamble final, la de México es el corazón del tren, por lo que es una planta muy estratégica”, comenta Jean-Francois Cloutier.
 
Los negocios de Bombardier tomaron velocidad, pero también vuelo. En 2005, la división aeroespacial de la empresa anunció el establecimiento de un centro manufacturero en Querétaro, en el cual invirtió 200 millones de dólares (mdd).
 
A 20 años de haber llegado al país, Bombardier Transportation se ha convertido en el proveedor más importante de equipo de transporte ferroviario de pasajeros en el mercado nacional, ya que ha dotado casi 70% del material rodante y de los sistemas de transporte que operan en México.
 
“Para Bombardier, México es un lugar estratégico dentro de su proyecto, tanto en la parte aeroespacial, como en la de transporte”, asegura Cloutier.
 
A lo largo de dos décadas la empresa ha invertido en sus dos divisiones de negocios más de 500 mdd.
 
A pesar de que en los últimos años sus operaciones se concentraban en la exportación de sus productos a otras partes del mundo, el viento parece ponerse a su favor. Durante los primeros días de diciembre del año pasado, Bombardier ganó un contrato por 21 mdd con el Sistema de Transportes Eléctricos (STE) del Distrito Federal, para fabricar 8 carros y 4 trenes.
 
El vicepresidente de la empresa identifica el valor real de este contrato: “Es muy motivante para la gente de la empresa tener un contrato en México, pero, sobre todo, es estratégico.”
 

Enciende la locomotora
 
El pasado 1 de diciembre, Bombardier recibió una noticia que renovó sus ánimos. El presidente de México, Enrique Peña Nieto, anunció la reactivación del sistema de trenes de pasajeros en el país, dentro de sus 13 decisiones inmediatas.
 
La orden que ha dado el titular del Ejecutivo federal a la SCT es iniciar en 2013 la construcción del tren de México a Querétaro, así como impulsar la construcción de un sistema de México-Toluca y el proyecto ferroviario transpeninsular de Yucatán-Quintana Roo. También ordenó mejorar las condiciones de obras, como la línea 3 del Metro de Monterrey, el transporte masivo de Chalco a la Paz, en el Estado de México, y la ampliación del Tren Eléctrico de Guadalajara.
 
De inmediato, Bombardier alza la mano para decirle al gobierno que se encuentra listo para llevar a cabo los proyectos ferroviarios del sexenio. Aunque aún no se ha lanzado el concurso de licitación para obtener los contratos, el gobierno federal propone un presupuesto para el 2013 de de 2,016.3 mdp.
 
“Durante la campaña electoral veíamos que los candidatos mostraban un interés en nuestra industria, pero ahora ya no sólo es un interés, sino una realidad… Y yo creo que es muy positivo para Bombardier, porque somos el único competidor que aquí podemos hacer trenes desde el diseño, hasta la puesta en servicio”, dice Cloutier.
 
El vicepresidente de Bombardier asegura que el motor que impulsa su apuesta en México, se basa en una fuerza laboral de 70,000 trabajadores en 5 continentes, y los 20,000 que se encuentran empleados en México.
 
Su interés hace que ya visualicen los tipos de trenes que pueden ser usados en algunos de los proyectos que el gobierno llevará a cabo.
 
En el caso del proyecto de Querétaro al DF, consideran un tren suburbano de alta velocidad, mientras que en el caso de Toluca a la Ciudad de México, se habla de un monorriel o un tren ligero que, por las condiciones geográficas, pudiera avanzar sobre una estructura elevada o de túneles.
 
Bombardier no sólo espera que su negocio se beneficie en el país, sino que otras empresas también lo hagan a través de un clúster de trenes, similar al aeronáutico, en Querétaro, que ellos mismos iniciaron con su arribo a ese estado.
 
“Con reglas de contenido nacional, junto con un volumen interesante que ahora vemos que se levantará, creo que sí podríamos atraer a algunos proveedores extranjeros y hacer un clúster de la industria de trenes y, creo que el estado de Hidalgo se puede prestar bien a esto, porque ahí estamos nosotros y también otras dos empresas”, dice el vicepresidente de Bombardier.
 
Tratar de replicar el éxito queretano resulta bastante atractivo. En 6 años, las empresas han invertido 1,500 mdd, y cerca de 25% del total de Inversión Extranjera que ha llegado al país se dirige a la industria aeronáutica.
 
“La clave para que el país siga creciendo a los niveles proyectados por los especialistas, es que hay que invertir en infraestructura, y lo mejor es hacer en la infraestructura ferroviaria, porque un tren es un motor económico y no sólo de impacto ambiental positivo”, comenta el vicepresidente.
 

A todo vapor
 
Los esfuerzos por ganar la licitación inician este año. Durante 2013, Bombardier aprovechará el talento de los estudiantes del Tecnológico de Monterrey, en donde promueven una cátedra del sector ferroviario para que los alumnos presenten una evaluación del impacto económico y social de un sistema de trenes de pasajeros en diversas ciudades de la República Mexicana.
 
A pesar de que el gobierno ya ha mostrado su interés por reactivar este medio de transporte para pasajeros, el directivo de Bombardier pide que en la licitación de los contratos se tomen en cuenta lineamientos que beneficien la inversión en el país, que reditúe en un mayor número de empleos para la población.
 
“Creemos que estamos bien posicionados y por eso hemos empujado mucho las reglas de contenido nacional, obviamente, es porque queremos seguir trabajando en México y seguir creciendo, al mismo tiempo que creamos empleos”, dice el vicepresidente nombrado en julio de 2011, año en que los ingresos la empresa a nivel mundial ascendieron 18,300 mdd.
 
Con la locomotora encendida del negocio, Bombardier ve oportunidades de crecer en el país. Jean-Francois Cloutier lo ve claro: “Vemos que el potencial de México en los próximos 10 años es excepcional”.